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Encuestas de intención de voto

Por lo general recopilo indicadores de intención de voto de encuestas que aparecen en los medios. En algunas ocasiones candidatos, asesores o ciudadanos me envían encuestas con pronósticos de resultados electorales. A veces me piden que las mantenga confidencial, y así lo hago. A veces me piden que las haga públicas. Abajo hay una serie de encuestas que he recopilado de los medios o me han pedido hacer públicas. (Es solo una compilación–no necesariamente avalo a los candidatos o a las encuestas).

Elección de diputados, 2013:

  1. Distrito 12: (20130712)
Elección de alcaldes, 2012:
  1. Peñalolén (20121014)
  2. Puente Alto (20121014)
  3. Las Condes (20121014)
  4. Valparaíso (20121014)
  5. Concepción (20121014)
  6. Maipú (20121014)
  7. Linares (20120815)
  8. Estación Central (20120815)
  9. Maipú (20120815)
  10. Recoleta (20120815)
  11. Providencia (20120715)
  12. Santiago (20120715)
  13. La Florida (20120815)
  14. Valparaíso (20120815)
  15. Concepción (20120815)
  16. Puerto Montt: (20120715)
  17. Valdivia (20120515)
  18. Valparaíso (20111115)
  19. Valparaíso (20110715)
  1. Puerto 

Las sorpresas de las municipales van a beneficiar a la Concertación

Publicado en El Mostrador

Todos ganan en elecciones municipales, hasta cuando pierden. En 2004, cuando la Concertación prácticamente dobló a la Alianza en alcaldes electos, Joaquín Lavín atenuó la derrota al celebrar que habían ganado “la madre de todas las batallas, Santiago”. En 2008, cuando la Alianza superó por primera vez a la Concertación en porcentaje de votos para alcaldes, Pepe Auth sostuvo que “las dos listas fueron un muro de contención para una verdadera derrota”.

Para proclamar un solo ganador, hay que fijar un estándar antes que ocurra la elección. En una columna anterior propuse que el ganador de la próxima elección municipal sería la coalición que ganara en más de los cinco siguientes criterios: (1) porcentaje de votos para alcaldes, (2) elegir el mayor número de alcaldes, (3) porcentaje de votos para concejales, (4) elegir el mayor número de concejales, y (5) elegir más alcaldes en las 10 comunas más emblemáticas.

Usando éste estándar se dejan fuera interpretaciones relativas, y se observan solo resultados absolutos. No pueden haber dos ganadores. En otra columna demostré que si se extrapolan tendencias de elecciones municipales anteriores, la Alianza debería obtener más votos en alcaldes y elegir más alcaldes en las 10 comunas más emblemáticas, mientras que la Concertación debería obtener más votos en concejales y elegir más concejales.

Parte de este pronóstico estuvo basado en el hecho que la Alianza viene mejorando su votación en cada elección municipal desde 2004. Una segunda parte de este pronóstico estuvo basado en el hecho que la Concertación está en su peor momento político desde 1989. Y una tercera parte de este pronóstico estuvo basado en el hecho que por primera vez la Alianza podría capitalizar sobre estas tendencias al competir como la coalición oficialista.

Ahora bien, tendencias no explican el resultado de elecciones por sí solas. Suceden demasiadas cosas entre una elección municipal y otra para sostener que las preferencias electorales no cambian. Para no ir más lejos, la elección de 2009 quebró todas las tradiciones electorales que se repetían desde 1989. Por primera vez la Alianza eligió al presidente, y por primera vez la Concertación perdió la mayoría en la Cámara de Diputados.

Otra diferencia con 2008 son las nuevas leyes electorales, los cuales, según algunos, distorsionarán patrones pre-existentes. Esto es en parte verdad, pues las leyes electorales efectivamente determinan el comportamiento de los electores. Pero en parte es falso, pues no necesariamente cambian la distribución de preferencias electorales. En este caso, la inscripción automática con voto voluntario solo profundizará las preferencias existentes.

Gonzalo Contreras et al. encuentran que el principal efecto de la inscripción automática con voto voluntario será una menor participación electoral. Pero que también que causará una polarización de las campañas, lo cual incrementará la participación de votantes de izquierda y derecha en desmedro de los de centro. Esto significa que votará menos gente, pero que se solidificarán las preferencias por la Alianza y la Concertación.

Tomando en cuenta que pueden suceder cosas entre el pronóstico y la elección, mantengo mi pronóstico sobre los resultados generales (los primeros 4 criterios), pero creo que pueden haber sorpresas a nivel particular (el quinto criterio). Ergo, sigo anticipando que la Alianza va tener más votos en alcaldes y tal vez incluso un mayor número de alcaldes electos también, pero pueden haber sorpresas en las 10 comunas más emblemáticas.

Y esto solo puede favorecer a la Concertación.

De las 10 comunas, 8 pertenecen a la Alianza, 1 pertenece a la Concertación y 1 a la alcaldesa independiente Marcela Hernando. Y dado que por defecto se espera que los titulares retengan su comuna, la Concertación puede sorprender en las 7 comunas donde los alcaldes de la Alianza van a la re-elección. En este sentido, ganadores en Maipú y Puente Alto no son sorpresas, pues los alcaldes titulares no van a re-elección, dejando la competencia abierta.

Según mi pronóstico, la Alianza probablemente obtendría entre 5 y 6 comunas, la Concertación probablemente obtendría entre 2 y 3 comunas, y los independientes obtendrían 1 comuna. Ahora bien, si suponemos que pueden haber sorpresas a favor de la Concertación, lo más probable es que sean en comunas donde tenga buenos recursos invertidos o un candidato ampliamente conocido. En principio, esto es posible en Santiago y en La Florida.

Supongamos que la Concertación sorprende, y gana en Santiago y en La Florida.

Esto implicaría que la Alianza mantendría sus dos comunas seguras (Viña del Mar y Las Condes) y la que se inclina a su favor (Valparaíso), y la Concertación ganaría en las dos comunas nuevas del grupo (Temuco y San Bernardo) y daría dos sorpresas (Santiago y La Florida). Además, dos comunas (Maipú y Puente Alto) irían–casi al azar–una para cada coalición. La otra comuna (Antofagasta) irremediablemente irá para la candidata independiente de la Concertación.

Miremos, entonces, con más detención lo que pasa en Santiago y en La Florida.

Por un lado, Santiago parece ser una batalla competitiva porque ambos candidatos tienen un porcentaje de apoyo alto, muy similar. Mientras que Pablo Zalaquett (UDI) obtiene alrededor de 38%, Carolina Tohá (PPD) obtiene alrededor de 37%. Un empate estadísticamente técnico que cobra sentido al observar elecciones previas. En 2004 y 2008 los votos se repartieron de forma pareja entre la centro-derecha y la centro-izquierda.

En comparación, La Florida parece ser una batalla menos competitiva. Las encuestas señalan que el alcalde designado Rodolfo Carter (UDI) aventaja al ex alcalde de la comuna Gonzalo Duarte (PDC) por 42% a 25%. Incluso, si Duarte recuperará terreno, la historia no juega a su favor. Cuando fue electo alcalde en 1996 ganó por 151 votos, para luego perder su intento de re-elección en 2000 por 7,879 votos.

Todo apunta a que entre las 10 comunas más importantes del país, solo en Santiago puede haber una sorpresa. (Pues Maipú y Puente Alto son comunas abiertas que pueden ir para cualquier lado, y Antofagasta es de la candidata independiente de la Concertación). Naturalmente cualquiera victoria de la Concertación en una de las otras comunas sería una sorpresa igual de oportuna. Pero más que mérito de la Concertación sería un fracaso de la Alianza.

La Alianza va ganar en las comunas más importantes del país

Publicado en La Tercera

En cada elección municipal desde 1992 la Alianza y la Concertación compiten en las urnas por ser la coalición con más votos y más candidatos electos. Dado que antes solo se votaba directamente por concejales, hasta 2000 el ganador era la coalición que obtenía más votos. Pero desde la separación de la elección de alcaldes y concejales, desde 2004 el ganador es la coalición que cumple más de los siguientes 4 criterios: (1) obtener la mayoría relativa de votos para alcaldes, (2) elegir el mayor número de alcaldes, (3) obtener la mayoría relativa de votos para concejales, y (4) elegir el mayor número de concejales.

Bajo este estándar la Concertación es quien ganó las últimas dos elecciones. En 2004 ganó en los cuatro criterios y en 2008 ganó en tres de los cuatro criterios. Pero existe un quinto criterio que redime las derrotas de la Alianza y opaca las victorias de la Concertación: el número de alcaldes electos en las comunas más importantes del país. Pues si sólo miramos este quinto criterio, la Alianza sería la coalición ganadora en las últimas dos elecciones. Un hecho que no es menor, pues a diferencia de los otros cuatro criterios ganar en éste tiene un impacto mediático más profundo y efecto político más trascendente.

Las comunas más importantes del país son las comunas con más votantes. No solo son las que reciben más prensa durante el mes de campaña, también son el punto de referencia para elecciones sub-siguientes. Por un lado, son las comunas con más habitantes, por lo cual donde se invierten más recursos. Por la cobertura son donde las coaliciones eligen desplegar su propaganda. Por otro lado, son consideradas las comunas representativas de preferencias electorales, por lo cual se usan para medir el efecto de la propaganda. Un buen rendimiento en las municipales significa un buen rendimiento en las presidenciales.

Las comunas más importantes varían según la cantidad de votantes. En 2004 las comunas con más inscritos para votar fueron Valparaíso, Viña del Mar, La Florida, Maipú, Santiago, Las Condes, Puente Alto, Concepción, Antofagasta y Ñuñoa. En 2008 las con más inscritos para votar fueron Viña del Mar, Valparaíso, Maipú, La Florida, Las Condes, Puente Alto, Santiago, Antofagasta, Concepción y Ñuñoa. En 2012 las con más inscritos para votar serán Maipú, Puente Alto, Viña del Mar, La Florida, Valparaíso, Santiago, Antofagasta, Temuco, Las Condes y San Bernardo.

En 2004 la Alianza obtuvo una mayoría relativa de los votos, y eligió al alcalde en 6 de las 10 comunas: Virginia Reginato (UDI) en Viña del Mar, Pablo Zalaquett (UDI) en La Florida, Francisco De La Maza (UDI) en Las Condes, Manuel José Ossandón (RN) en Puente Alto, Raúl Alcaíno (UDI) en Santiago, Jacqueline Van Rysselberghe (UDI) en Concepción y Pedro Sabat (RN) en Ñuñoa. La Concertación ganó en 3 de las 10: Aldo Cornejo (PDC) en Valparaíso y Alberto Undurraga (PDC) en Maipú. Además, ganó el candidato independiente Daniel Adaro en Antofagasta.

En 2008 la Alianza obtuvo una mayoría relativa de los votos, y eligió al alcalde en 7 de las 10 comunas: Virginia Reginato (UDI) en Viña del Mar, Jorge Castro (UDI) en Valparaíso, Francisco De La Maza (UDI) en Las Condes, Manuel José Ossandón (RN) en Puente Alto, Pablo Zalaquett (UDI) en Santiago, Jacqueline Van Rysselberghe (UDI) en Concepción y Pedro Sabat (RN) en Ñuñoa. La Concertación ganó en 2 de las 10: Alberto Undurraga (PDC) en Maipú y Jorge Gajardo (PS) en La Florida. Además, ganó la candidata independiente Marcela Hernando en Antofagasta.

En 2012, la Alianza va ganar, por tercera vez consecutiva, en las comunas más importantes del país. Tiene probabilidades altas de re-elegir a sus titulares en Viña del Mar, Valparaíso, Las Condes y Santiago. Además, tiene probabilidades medio-altas de ganar en el caso excepcional de La Florida. La Concertación tiene probabilidades a su favor en Temuco y San Bernardo–comunas que entran al grupo por primera vez al grupo. Por su parte, Maipú y Puente Alto serán disputadas voto a voto. En Antofagasta la mayoría relativa de los votos favorecerá a la candidata independiente que va en la lista de la Concertación.

Viña del Mar y Las Condes son las comunas más seguras de la Alianza. Los alcaldes UDI sirven a sus respectivas comunas consecutivamente desde 1992. Ambos suman tres periodos como concejal y dos como alcalde. Mientras que De la Maza fue electo como sucesor de Joaquín Lavín (UDI), Reginato fue electa como reemplazante de Jorge Kaplan (PRSD). Ambos han incrementado año tras año su porcentaje de apoyo, hasta alcanzar casi 80% en la última elección. Los desafiantes, René Lues (PDC) y Santiago Albornoz (PDC), respectivamente, figuran con escaso apoyo en las pocas encuestas que se han publicado.

Valparaíso y Santiago también se inclinan a favor de la Alianza, pero con un grado de incertidumbre mayor. Tienen más cobertura mediática, por lo cual tienden a ver candidatos de peso pesado. Elecciones son más competitivas. En 2012 los titulares de ambas comunas estarán terminando su primer periodo. Estadísticamente están en el mejor momento para ser re-electos. Si bien ambos desafiantes, Hernán Pinto (PDC) y Carolina Tohá (PPD), recogen apoyo crucial como ex-alcalde y ex-diputada de sus respectivas comunas, es improbable que puedan derrocar a los titulares recién electos en 2008.

En La Florida las probabilidades también favorecen la Alianza. Jorge Gajardo (PS) sirvió los primeros dos años (2008-2010) antes de renunciar y entregarle el poder a Rodolfo Carter (UDI) para que sirviera los segundos dos años (2010-2012). La situación es similar a lo que sucedió en 85 comunas entre 1992 y 1996, donde alcaldes de la Alianza y la Concertación se dividieron los 4 años en partes iguales. En la elección de 1996, los alcaldes que sirvieron los segundos dos años tuvieron una tasa de re-elección de 63,3%, mientras que los alcaldes que sirvieron los primeros dos años tuvieron una tasa de re-elección de 29,4%.

La Concertación solo cuenta con opciones significativas de ganar en Temuco y San Bernardo. En Temuco las encuestas muestran que Francisco Huenchumilla (PDC) aventaja a Miguel Becker (RN). Tiene sentido, pues la historia juega a favor del partido del desafiante. En las 4 elecciones entre 1992-2008 hubo 4 alcaldes PDC. En 2008 Becker solo fue electo porque Huenchumilla no fue a la re-elección. En San Bernardo la tarea es más difícil. Leonardo Soto (PS) espera retirar a la alcalde novata Nora Cuevas (UDI). Si bien Cuevas cuenta con ventaja por ser la titular, su gestión ha estado en tela de juicio de los sanbernardinos.

Maipú y Puente Alto tendrán las elecciones más competitivas de la serie. En ambas comunas los alcaldes titulares se retiran, pero dejan a concejales de sus respectivos partidos como sucesores. En Maipú, Christian Vittori (PDC) espera reemplazar a Alberto Undurraga (PDC), si logra derrotar a Joaquín Lavín Jr. (RN), y en Puente Alto, Germán Codina (RN) espera reemplazar a Manuel José Ossandón (RN), si logra derrotar a Soledad Barría (PS). Encuestas en ambas comunas muestran que los candidatos no se logran diferenciar. A un mes de la elección, los 4 aspirantes obtienen alrededor de 25% de apoyo cada uno.

Antofagasta irremediablemente elegirá un alcalde independiente. Los 5 candidatos que buscan ser electos no militan en partidos. Si bien todos van patrocinados por una coalición, basta ver la autonomía que han tenido las últimas dos administraciones. Entre quienes buscan ser electos, está la titular Marcela Hernando. Es claramente quien convoca mayor apoyo, y probablemente quien gane la elección. En 2008 obtuvo 51% de los votos, 20 puntos más que el candidato de la Concertación y 40 puntos más que el de la Alianza. La competencia no ha mejorado desde entonces.

En conclusión, la Alianza probablemente obtendrá entre 5 y 6 comunas, la Concertación probablemente obtendrá entre 2 y 3 comunas, y los independientes obtendrán 1 comuna. Si bien la Alianza podría obtener menos comunas que en 2004 y 2008, se debe a la entrada de 2 nuevas comunas. Si se fijara el criterio de 2008 para 2012 (incluyendo a Ñuñoa y Concepción), la Alianza probablemente obtendría entre 7 y 9 comunas. Naturalmente existen factores que juegan a favor y en contra del pronóstico, pero un hecho es que en la elección municipal de 2012 la Alianza va ganar en las comunas más importantes del país.

Ganadores y perdedores para la Municipal 2012

Publicado en El Mostrador

Minutos antes del noticiero central de la noche de la elección municipal (28 de octubre) de 2012 las élites de la Alianza y la Concertación saldrán a declarar victoria simultáneamente. Es una tradición política que se repite en todas las elecciones municipales desde 1992. Aunque suene contraintuitivo, es lógico. Pues las coaliciones no compiten en una dimensión única, compiten en cinco dimensiones distintas:

  1. El porcentaje de votos en alcaldes
  2. El número de alcaldes electos
  3. El porcentaje de votos en concejales
  4. El número de concejales electos
  5. El número de triunfos de alcaldes en las 10 comunas emblemáticas

Dado que el día de la elección las élites tienen una buena idea de sus resultados en cada una de las cinco dimensiones, eligen exagerar la importancia de aquellas donde tienen altas probabilidades de ganar. En ese sentido, fijan el estándar de su victoria desde adentro ex-post. Lo importante, entonces, es fijar el estándar desde afuera ex-ante. Con esta finalidad, surge la pregunta: ¿quién va ganar en cada una de las cinco dimensiones?

Si presumimos que los votantes tienen preferencias relativamente estables, podemos anticipar que los resultados serán similares a elecciones anteriores, salvo algunas distorsiones que introducen nuevas leyes electorales y factores contingentes. Por un lado, nuevas leyes electorales cambian los incentivos estructurales. Pero por otro lado, los factores contingentes cambian los incentivos variables. La mezcla es lo que inclina el balance de resultados.

Ahora bien, nuevas leyes electorales y factores contingentes solo son relevantes para inclinar el balance de resultados si están cargados con un sesgo. Ergo, la única ley electoral nueva (inscripción automática con voto voluntario), será–pese a lo que advierten algunos expertos–irrelevante, pues distorsiona a todos por igual. No hay una coalición que obtendrá beneficios significativamente mayores a costo de otra coalición por el simple hecho de la nueva ley.

Por el contrario, factores contingentes serán cruciales en el balance de resultados. Por ejemplo, la Alianza podría obtener beneficios por su condición de oficialista (tendrá más cobertura en terreno). Pero esto podría ser contrarrestado por la alta cantidad de comunas que tiene que defender. Asimismo, la Concertación podría obtener beneficios por su condición de oposición (tendrá un rol fiscalizador). Pero podría ser contrarrestado por la oferta electoral del PRO.

En lo que resta del artículo describo el balance de poder en las 5 dimensiones para las últimas dos elecciones, 2004 y 2008. Luego, controlando por el potencial efecto de algunos factores contingentes, entrego un pronóstico para la elección de 2012. El objetivo es identificar las dimensiones que cada coalición “debería ganar”, para que el día de la elección los podamos comparar con las dimensiones en que cada coalición “realmente gana”.

1. El porcentaje de votos en alcaldes

Los resultados electorales muestran que la Concertación ganó en 2004 y la Alianza ganó en 2008. En 2004 el porcentaje de votos de la Concertación fue 44,81%, el porcentaje de votos de la Alianza fue 38,72%, el porcentaje de votos la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue de 5,89%, y el porcentaje de votos de independientes fue de 9,64%. En 2008 el porcentaje de votos de la Concertación fue 38,43%, el porcentaje de votos de la Alianza fue 40,66%, el porcentaje de votos la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue de 6,33%, y el porcentaje de votos de independientes fue de 10,17%.

En 2012, es igual de probable que gane la Alianza como la Concertación. Los resultados electorales muestran que no hay una tendencia clara. Mientras que en 2004 la Concertación ganó por alrededor de 6%, en 2008 perdió por alrededor de 2%. La remontada de la Alianza no tiene que ver con la tercera fuerza (Juntos Podemos), por lo que es irrelevante en el balance de poder. Es términos prácticos esto significa que aunque la parte relevante de Juntos Podemos (PC) se fusione con la Concertación en 2012, no tendrá mayor influencia en el porcentaje de votos de la lista. Lo mismo sucede con los independientes. Es probable que los candidatos fuera-de-pacto obtengan alrededor de 10% de los votos, lo cual tampoco distorsiona el balance de poder. Va ser la elección de alcaldes más competitiva hasta el momento.

2. El número de alcaldes electos

Los resultados electorales muestran que la Concertación ganó en 2004 y en 2008. En 2004 el número de alcaldes electos de la Concertación fue 203, el número de alcaldes electos de la Alianza fue 104, el número de alcaldes electos de la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue 4, y el número de alcaldes independientes electos fue 32. En 2008 el número de alcaldes electos de la Concertación fue 147, el número de alcaldes electos de la Alianza fue 144, el número de alcaldes electos de la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue 7, y el número de alcaldes independientes electos fue 38.

En 2012, es más probable que gane la Alianza que la Concertación. Los resultados electorales muestran que hay una clara tendencia a favor de la Alianza. Mientras que en 2004 la Concertación casi duplicó a la Alianza en la cantidad de alcaldes electos, en 2008 solo ganó por 3. Ahora bien, algunos anticipan un “efecto pendular”, dado que la remontada en el número de alcaldes electos de la Alianza en 2008 naturalmente implica que tendrá que defender más comunas en 2012, de los cuales “tendrá” que perder algunas. Sin embargo, la evidencia muestra que la tasa de re-elección más alta es entre quienes buscan su primera re-elección. Por lo cual es probable que gran parte de las comunas que pierda la Alianza sean aquellas de alcaldes que buscan su tercera, cuarta o quinta re-elección, y no de alcaldes que llevan buscan su primera re-elección.

3. El porcentaje de votos en concejales

Los resultados electorales muestran que la Concertación ganó en 2004 y en 2008. En 2004 el porcentaje de votos de la Concertación fue 47,89%, el porcentaje de votos de la Alianza fue 37,68%, el porcentaje de votos la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue de 9,17%, y el porcentaje de votos de independientes fue de 3,92%. En 2008 el porcentaje de votos de la Concertación fue 45,13%, el porcentaje de votos de la Alianza fue 36,05%, el porcentaje de votos la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue de 9,12%, y el porcentaje de votos de independientes fue de 1,56%.

En 2012, es probable que el porcentaje de votos para concejales de cada coalición sea similar a la de la última elección. Los resultados electorales muestran que hay una tendencia estable. Ambas coaliciones bajaron alrededor de 2% en la elección de 2008, pero mantuvieron su diferencia. Dado que la tercera fuerza (Juntos Podemos) y los independientes mantuvieron estable su votación, es probable que la baja se haya debido a la estrategia de la Concertación de dividirse en dos listas. Si bien en 2012 se repetirá esta estrategia, hay dos factores contingentes que hay que tomar en cuenta. Primero, que una fracción importante de los votos de Juntos Podemos (particularmente los del PC) irán para la Concertación, levemente incrementando su votación. Pero, segundo, la irrupción del PRO puede neutralizar este efecto positivo, dejando el la diferencia entre la Alianza y la Concertación en un punto similar a la de 2008-2012.

4. El número de concejales electos

Los resultados electorales muestran que la Concertación ganó en 2004 y en 2008. En 2004 el número de concejales electos de la Concertación fue 1.126, el número de concejales electos de la Alianza fue 886, el número de concejales electos de la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue 89, y el número de concejales independientes electos fue 21. En 2008 el número de concejales electos de la Concertación fue 1.060, el número de concejales electos de la Alianza fue 861, el número de concejales electos de la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue 79, y el número de concejales independientes electos fue 12.

En 2012, es probable que se mantenga la diferencia entre la cantidad de concejales electos de cada coalición. Los resultados electorales muestran que hay una tendencia estable. Entre 2004 y 2008 ambas coaliciones bajaron marginalmente en la cantidad de concejales que eligieron. Pero al igual que en el porcentaje de votos para alcaldes, la tercera fuerza (Juntos Podemos) y los independientes no fueron determinantes en el resultado, dado que mantuvieron su votación. Al igual que el pronóstico para el porcentaje de votos de concejales, la amenaza del PRO es, probablemente, lo único que podría causar una derrota en la cantidad de concejales electos para la Concertación. Pero la integración de los candidatos comunistas a la lista podría neutralizar este efecto, causando que se repita un resultado similar al de 2008.

5. El número de triunfos de alcaldes en las 10 comunas emblemáticas

Los resultados electorales muestran que la Alianza ganó en 2004 y en 2008. Se considera como emblemáticas a las comunas con más votantes (antes de la elección de 2012, son las con más inscritos para votar; a partir de la elección de 2012 son las con más habitantes habilitados para votar). Si bien estás varían, las que clasifican más veces en las últimas dos elecciones son las siguientes: Viña del Mar, La Florida, Valparaíso, Maipú, Las Condes, Puente Alto, Santiago, Antofagasta, Concepción y Ñuñoa.

En 2004 la Alianza obtuvo 6 de 10: Virginia Reginato (UDI) en Viña del Mar, Pablo Zalaquett (UDI) en La Florida, Francisco De La Maza (UDI) en Las Condes, Manuel José Ossandón (RN) en Puente Alto, Raúl Alcaíno (UDI) en Santiago, Jacqueline Van Rysselberghe (UDI) en Concepción y Pedro Sabat (RN) en Ñuñoa. La Concertación obtuvo 3 de 10: Aldo Cornejo (PDC) en Valparaíso y Alberto Undurraga (PDC) en Maipú. Además, Daniel Adaro (IND) fue electo en Antofagasta.

En 2008 la Alianza obtuvo 7 de 10: Virginia Reginato (UDI) en Viña del Mar, Jorge Castro (UDI) en Valparaíso, Francisco De La Maza (UDI) en Las Condes , Manuel José Ossandón (RN) en Puente Alto, Pablo Zalaquett (UDI) en Santiago, Jacqueline Van Rysselberghe (UDI) en Concepción y Pedro Sabat (RN) en Ñuñoa. La Concertación obtuvo 2 de 10: Alberto Undurraga (PDC) en Maipú y Jorge Gajardo (PS) en La Florida. Además, Marcela Hernando (IND) fue electo en Antofagasta.

En 2012, es más probable que gane la Alianza que la Concertación. Los resultados electorales muestran que hay una clara tendencia a favor de la Alianza. En 2004 y en 2008 la Alianza consiguió dominar ampliamente en la cantidad de alcaldes electos en las principales comunas del país. Dado que ha sido la dimensión en donde la Alianza ha ganado con mayor autoridad en las últimas dos elecciones, es probable que mantenga su margen de victoria. No existe un “efecto pendular”. Es probable que la Alianza gane entre 6 y 9 de las comunas más emblemáticas del país.

La Ley de Godwin (HidroAysén y La Florida)

Los últimos sucesos en Chile me recuerdan a un prominente enunciado de interacción social. La ley de Godwin, o regla de analogías nazis, fue propuesta por Michael Godwin en 1990. Dispone que:

A medida que una discusión se alarga, la probabilidad de que aparezca una comparación en la que se mencione a Hitler o a los nazis, tiende a uno.

La función memética del enunciado es advertir sobre la implicancia de desviar un tema tanto hasta comparar con Hitler o los nazis.

Si bien en Chile Hitler y los nazis son figuras exógenas al debate cotidiano, sí existen personajes históricos asociados a extremos políticos que lo pueden reemplazar. Allende y Pinochet son emblemas de la Concertación y la Alianza. Durante los 90s fueron invocados por cada parte con resquemor para subrayar las características negativas del otro. Hoy, veo posible que aparezcan una vez más como herramientas retoricas para menospreciar al oponente.

Las recientes batallas en la arena pública entre las dos grandes coaliciones son un símbolo de una nueva pauperización política. Durante la última parte del gobierno de Bachelet había dominado una política de acuerdos, que aceleraba la construcción vial hacia la consolidación definitiva de la democracia. El éxito electoral de Marco Enríquez-Ominami fue evidencia de esto, mostrando que el clivaje del sí y el no se estaba lentamente desvaneciendo.

Hoy, esa esperanza se derrumba. El conflicto de la Florida (donde los concejales de cada bando se encuentran en un deathmatch para elegir al sucesor) y la disputa por HidroAysén (donde es más importante la posición política de cada coalición que el proyecto en sí) recuerdan lo lento que puede avanzar un país cuando los que son electos democráticamente para gobernar no pueden estar a la altura de las circunstancias.

A diferencia de la ley de Godwin, donde el que nombra primero a Hitler o a los nazis pierde la discusión, nombrar a Allende o a Pinochet en Chile pone en peligro la democracia. Para avanzar hacia la consolidación democrática es imperativo que se dejen atrás los viejos resquemores y que la clase política se encargue de una buena vez del bienestar popular. Hasta el momento la política de trincheras va con destino directo a inestabilidad política, donde la razón y la justicia radica en la ideología de cada cual. Es necesario encontrar un cauce de acuerdos democráticos, donde premie el bien común por sobre la cuota de poder.