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Un plan puntual

Publicado en La Tercera

En cada elección, desde el retorno de la democracia, la Alianza ha mejorado su rendimiento electoral. En 1989, la alta votación de la Concertación le permitió derrotar a la Alianza en primera vuelta, y sumar 11 doblajes en la cámara y 3 en el senado (69 diputados y 22 senadores, sin contar los senadores designados). En 1993, la Concertación nuevamente arrasó en primera vuelta, pero sin el buen rendimiento legislativo de la elección anterior. En 1999 y 2005, la Alianza mejoró significativamente, forzando una segunda vuelta en ambas ocasiones, además de reducir la cantidad de doblajes de la Concertación a la mitad. En 2009, la Alianza llegó a su mejor momento, logrando elegir al presidente, además de impedir doblajes de la Concertación en las elecciones legislativas.

El patrón de hechos que se ha dado hasta el momento sugiere que la elección de 2013 será más similar a la elección de 1989 que a la elección de 2009. Una de las similitudes con la elección de 1989 es la larga y compleja historia tras la nominación del candidato presidencial. En esa elección inaugural, la Alianza optó por Büchi, por sobre otros como Onofre Jarpa, como su candidato. Una breve, pero crucial interrupción entre Mayo y Julio de 1989, sepultó la opción de Büchi. Una segunda similitud de la elección inaugural con la de 2013 es el rol central de la elección legislativa. En 1989, el sentimiento predominante era que Büchi iba perder la elección presidencial–sobre todo después de Julio. Por eso, lo realmente importante se jugaba a nivel de diputados y senadores.

La tumultuosa nominación del candidato presidencial de la Alianza en 2013 es un indicador que la coalición va por mal camino. Datos duros también apoyan esta sensación. La derrota de la derecha en las elecciones municipales de 2012, en la antesala de las presidenciales de 2013 genera un augurio similar al de que existía tras la derrota de la derecha en el plebiscito de 1988, en la antesala de las presidenciales de 1989. Frente a esta adversidad hay tres desenlaces posibles. El primero es que la Alianza sorprenda y gane en segunda vuelta. El segundo es que la Alianza pierda la elección presidencial pero mantenga el control del status quo en el poder legislativo. El tercer desenlace es que la Alianza pierda la elección presidencial y el pierda el control del status quo en el poder legislativo.

En términos reales, cualquiera de los dos primeros desenlaces es útil para la Alianza. En el mejor de los casos, sorprende y gana. Sin embargo, aquello es lo más improbable. Si la Alianza pierde la elección presidencial pero mantiene el control del status quo, será una derrota con sabor a victoria, dado el costo que significaría una perdida mayor. Si se da el tercer desenlace, donde la Alianza pierde la elección presidencial y el control del status quo en el poder legislativo, será devastador para la coalición. Permitirá que Bachelet use su contingente legislativo para hacer cambios drásticos a la Constitución. Una victoria de Bachelet en 2013 igual o mayor a la victoria de la Concertación en 1989 le daría los 4/7 necesarios para llevar a cabo importantes reformas.

Para evitar el tercer desenlace, la Alianza tiene pocas opciones. Pero opciones al fin y al cabo. Lo primero que debe hacer es determinar hacia que escenario esta encaminado, para estratégicamente evadirlo. Leer mal el escenario político significa mandar un mensaje erróneo hacia un electorado altamente volátil. Una vez diagnosticado el escenario se podrá escoger al candidato. En este punto, el gran problema de la Alianza es la divergencia entre los partidos. Todo apunta a que RN piensa que Bachelet es ganable, mientras que la UDI piensa que es imbatible. El problema es que al tener que re-seleccionar al candidato, RN parece favorecer un centrista inclinado a pelear por el centro, mientras que la UDI parece favorecer a un extremista capaz de defender los 4/7.

Llevar a ambos candidatos a primera vuelta es una tercera alternativa. Dos candidatos pueden generar un mayor caudal de votos que un candidato. Sin embargo, podría ser una combinación contraproducente. Si el objetivo de la Alianza es evitar que Bachelet alcance un quórum de al menos 4/7, un plan puntual para juntar votos complementarios es mejor que un plan genérico para juntar votos suplementarios. Lejos de fraccionar la elección entre dos candidatos, la Alianza debe mostrar unidad. Debe levantar un solo candidato cuanto antes para empezar a crear lazos de lealtad con el electorado. La Alianza debe nominar a una sola persona que tenga la capacidad de generar una movilización táctica de los electores de derecha en los distritos y circunscripciones más vulnerables.

 

La teoría del status-quo

Publicado en La Tercera

Cuando bajaron a Golborne y subieron a Longueira, especulé que era una estrategia de la UDI que apuntaba a evitar una debacle mayor. Intuí que su candidatura sería una especie de seguro contra cambios constitucionales. Incluso sugerí que en muchos aspectos era una estrategia brillante, pues sería la única forma de evitar perder el status-quo. Aquí hay un extracto de ese artículo:

“Llevar a Longueira significa renunciar a la elección presidencial. Con Longueira en primera vuelta, la UDI buscará crear una especie de coattail effect, en donde apuntará a que aquellos que voten por él también voten por cada uno de los 39 diputados y 5 senadores UDI que defienden sus escaños. En este sentido lo que busca la UDI es prevenir que Bachelet alcance al menos 4/7 en la cámara y en el Senado que le permitan hacer reformas constitucionales. Longueira podría arrastrar a suficientes votantes para mantener la minoría constitucional a su lado, perdiendo en algunos distritos pero ganando en otros.”

Tras la victoria de Longueira en las primarias del 30 de Junio, esta teoría gana fuerza. Es difícil prever un escenario en que Bachelet no sea electa. La masacre electoral que le propinó en parte a los candidatos de la Nueva Mayoría, y en otra parte a los candidatos de la Alianza, solo muestra que su poder político sigue vigente. Incluso abre la posibilidad de una victoria en primera vuelta.

El fondo de esta teoría es que el principal problema para la Alianza no es perder La Moneda, es perder el Congreso. Si pierden el Congreso por un margen importante, perderán el control del status-quo. Sin el control del status-quo es probable que no puedan detener cambios constitucionales unilaterales del próximo gobierno.

Entonces, la pregunta importante de la próxima elección ya no es si “Bachelet va ganar la elección presidencial”, es si “la Alianza va perder el control del Congreso”. La respuesta es condicional a la magnitud de la derrota. Dado que existen quórumes particularmente altos para hacer cambios constitucionales (como explico en éste artículo), hay gradientes para mantener el status quo.

En el peor de los casos, si la Alianza pierde 2/3 de los diputados y senadores en ejercicio (80 diputados y 25 senadores), el gobierno de Bachelet podrá hacer cambios al Capítulo I (Bases de la Institucionalidad), Capítulo VIII (Tribunal Constitucional), Capítulo XI (Fuerzas Armadas), Capítulo XII (Consejo de Seguridad Nacional) y el Capítulo XV (Reforma de la Constitución), entre otros.

Si la Alianza pierde solo 3/5 de los diputados y senadores en ejercicio (72 diputados y 23 senadores), Bachelet podrá hacer cambios al Capítulo IV (Gobierno), Capítulo V (Congreso Nacional), Capítulo IX (Justicia Electoral), Capítulo X (Contraloría General de la República), Capítulo XIII (Banco Central) y el Capítulo XIV (Gobierno y Administración Interior del Estado), entre otros.

En el mejor de los casos, si la Alianza pierde 4/7 de los diputados y senadores en ejercicio (69 diputados y 22 senadores), Bachelet podrá hacer cambios a las Leyes Orgánicas Constitucionales sobre partidos, elecciones, votaciones populares, educación, concesiones mineras, administración pública, administración regional, municipalidades, congreso, contraloría, entre otras.

Al final, la elección se tratará sobre la capacidad de la Alianza de reducir la cantidad de diputados y senadores que Bachelet pueda obtener. Dado la particularidad del sistema electoral, esto se traduce a la capacidad de la Alianza de reducir el número de doblajes (distritos y circunscripciones donde un pacto elige a ambos candidatos) que pueda hacer la Nueva Mayoría.

Suponiendo que la Alianza obtiene un doblaje en diputados (en el distrito 23), la Nueva Mayoría necesita al menos 21 doblajes en diputados y 7 doblajes en senadores para obtener 2/3, necesita al menos 13 doblajes en diputados y 4 doblajes en senadores para obtener 3/5, y necesita al menos 10 doblajes en diputados y 3 doblajes en senadores para obtener 4/7.

Suponiendo que la Alianza no obtiene al menos un doblaje en diputados, la Nueva Mayoría necesita 20 doblajes en diputados y 7 doblajes en senadores para obtener 2/3, necesita 12 doblajes en diputados y 4 doblajes en senadores para obtener 3/5, y necesita 9 doblajes en diputados y 3 doblajes en senadores para obtener 4/7.

La labor de la Alianza estará en contener el número de doblajes en menos de 9 en diputados y en menos de 3 en senadores. Perdiendo la elección, pero con un máximo de 8 doblajes en diputados y 2 doblajes en senadores, la Alianza asegura mantener el status-quo. En lo que queda de la campaña presidencial y legislativa, lo realmente trascendente será la batalla por el status-quo. 

Los 4/7 de la Nueva Mayoría

Este es un esfuerzo por recopilar los nombres de los candidatos que buscarán obtener un escaño en las elecciones parlamentarias. A diferencia de otros años, la lista de candidatos es particularmente importante en 2013. Principalmente porque es la primera vez que una coalición apunta a obtener una mayoría en el congreso que les permita hacer cambios constitucionales significativos. Tras la aplastante victoria de Bachelet en el pacto Nueva Mayoría y la sorprendente imposición de Pablo Longueira en la Alianza en las primarias de junio, hay una esperanza que por primera vez un pacto electoral puede obtener un quórum calificado para hacer reformas substanciales a la constitución.

En un artículo anterior (ver aquí) expliqué que a medida que aumenta la contingencia legislativa la potencial magnitud de cambios constitucionales incrementa. Sin embargo, esto solo comienza a partir de los 4/7 (69 diputados y 22 senadores). Un gobierno de Bachelet que conlleve menos de 4/7 de los congresistas esta condenado a ser una continuidad de lo anterior. Solo a partir de ese punto, y pasando los marcadores de 3/5 (72 diputados y 23 senadores) y 2/3 (80 diputados y 25 senadores) Bachelet podrá optar por cambios importantes. Por eso es crucial monitorear la probabilidad de que esos cambios sean viables por medio de los eventos que puedan ocurrir en la elección legislativa.

La barra lateral izquierda muestra los nombres de los candidatos de la Nueva Mayoría que buscarán alcanzar este quórum, y los nombres de los candidatos de la Alianza que lo intentarán evitar. Además, las listas incorporan los nombres de candidatos que irán en un tercer pacto electoral conformado por el Partido Progresista y el Partido Liberal (que acompañarán al candidato presidencial Enríquez-Ominami). También están los nombres que que irán en un pacto del Partido Humanista (que acompañarán al candidato presidencial Claude). Finalmente, en una quinta lista están los nombres de los candidatos independientes.

Las listas muestran nombres para los candidatos a senador en las circunscripciones a las cuales les corresponde elección este año y para los candidatos a diputado en los 60 distritos. Muestran los nombres de los candidatos más probables a ser los candidatos, y no necesariamente el nombre de los candidatos finales. Al momento de escribir este artículo la lista completa estuvo compuesta por 597 nombres de personas que en algún momento fueron candidatos. La lista pública esta compuesta solo por los 240 candidatos de la Alianza y la Nueva Mayoría y algunos de los de los otros pactos. Estos nombres se irán actualizando a medida que se conozcan más datos. La probabilidad de que sean los candidatos finales incrementa a medida que se acerque la elección.

Por la magnitud de las listas es probable que algunas circunscripciones o distritos no reflejen el estado actual de la competencia. Para datos adicionales, correcciones, o actualizaciones, me pueden contactar vía twitter: @tresquintos.

Cómo reformar el sistema electoral por medio de la Constitución

Este artículo describe cómo reformar el sistema electoral por medio de la Constitución. Para empezar, una breve descripción de la carta fundamental (ver aquí). Está compuesta por 15 capítulos y 1 sección de disposiciones transitorias. Para aprobar, modificar o derogar artículos en los siguientes capítulos se necesita un quórum de 2/3 de los diputados y senadores en ejercicio (80 diputados y 25 senadores):

Capítulo I (Bases de la Institucionalidad); Capítulo III (Derechos y Deberes Constitucionales); Capítulo VIII (Tribunal Constitucional); Capítulo XI (Fuerzas Armadas); Capítulo XII (Consejo de Seguridad Nacional); Capítulo XV (Reforma de la Constitución).

Para aprobar, modificar o derogar artículos en los restantes capítulos se necesita un quórum de 3/5 de los diputados y senadores en ejercicio (72 diputados y 23 senadores):

Capítulo II (Nacionalidad y Ciudadanía); Capítulo IV (Gobierno); Capítulo V (Congreso Nacional); Capítulo VI (Poder Judicial); Capítulo VII (Ministerio Público); Capítulo IX (Justicia Electoral);Capítulo X (Contraloría General de la República); Capítulo XI (Fuerzas Armadas, de Orden y Seguridad Pública); Capítulo XIII (Banco Central); Capítulo XIV (Gobierno y Administración Interior del Estado)

En términos de reforma al sistema electoral, solo es trascendente el capítulo V (Congreso Nacional). De todos los capítulos, es el único que regula el funcionamiento del sistema electoral. Dentro de ese capítulo, una alternativa de reforma electoral sería por medio del artículo 47, que regula la forma en que se eligen diputados:

Artículo 47.- La Cámara de Diputados está integrada por 120 miembros elegidos en votación directa por los distritos electorales que establezca la ley orgánica constitucional respectiva.

O por medio del artículo 49, que regula la forma en que se eligen senadores:

Artículo 49.- El Senado se compone de miembros elegidos en votación directa por circunscripciones senatoriales, en consideración alas regiones del país, cada una de las cuales constituirá, a lo menos, una circunscripción. La ley orgánica constitucional respectiva determinará el número de Senadores, las circunscripciones senatoriales y la forma de su elección.

Una aproximación alternativa sería reformar los artículos dentro de la Ley Orgánica Constitucional, sobre Votaciones Populares y Escrutinios (ver aquí). Para esto, la Constitución originalmente explicita que para reformar artículos dentro de esa Ley, se necesita un quórum de 4/7 (69 diputados y 22 senadores). En ese caso, para alcanzar cambios sustanciales, una alternativa de reforma electoral sería por medio de los artículos 178 y 179, que regulan la forma en que se eligen diputados:

Artículo 178.- Para la elección de los miembros de la Cámara de Diputados habrá sesenta distritos electorales, cada uno de los cuales elegirá dos Diputados.

Artículo 179.- Los distritos electorales serán los siguientes: 1er. distrito, constituido por las comunas de Arica, Camarones, Putre y General Lagos; 2° distrito, constituido por las comunas de Iquique, Huara, Camiña, Colchane, Pica y Pozo Almonte; 3er. distrito, constituido por las comunas de Tocopilla, María Elena, Calama, Ollague y San Pedro de Atacama; 4° distrito, constituido por las comuna de Antofagasta, Mejillones, Sierra Gorda y Taltal; 5° distrito, constituido por las comunas de Chañaral, Diego de Almagro y Copiapó; 6° distrito, constituido por las comunas de Caldera, Tierra Amarilla, Vallenar, Freirina, Huasco y Alto del Carmen; 7° distrito, constituido por las comuna de La Serena, La Higuera, Vicuña, Paihuano y Andacollo; 8° distrito, constituido por las comuna de Coquimbo, Ovalle y Río Hurtado; 9° distrito, constituido por las comuna de Combarbalá, Punitaqui, Monte Patria, Illapel, Salamanca, Los Vilos y Canela; 10° distrito, constituido por las comunas de La Ligua, Petorca, Cabildo, Papudo, Zapallar, Puchuncaví, Quintero, Nogales, Calera, La Cruz, Quillota e Hijuelas; 11er. distrito, constituido por las comunas de Los Andes, San Esteban, Calle Larga, Rinconada, San Felipe, Putaendo, Santa María, Panquehue, Llaillay y Catemu; 12° distrito, constituido por las comunas de Olmué, Limache, Villa Alemana y Quilpué; 13er. distrito, constituido por las comunas de Valparaíso, Juan Fernández e Isla de Pascua; 14° distrito, constituido por la comuna de Viña del Mar; 15° distrito, constituido por las comunas de San Antonio, Santo Domingo, Cartagena, El Tabo, El Quisco, Algarrobo y Casablanca; 16° distrito, constituido por las comunas de Colina, Lampa, Tiltil, Quilicura y Pudahuel; 17° distrito, constituido por las comunas de Conchalí, Renca y Huechuraba; 18° distrito, constituido por las comunas de Cerro Navia, Quinta Normal y Lo Prado; 19° distrito, constituido por las comunas de Recoleta e Independencia; 20° distrito, constituido por las comunas de Estación Central, Cerrillos y Maipú; 21er. distrito, constituido por las comunas de Providencia y Ñuñoa; 22° distrito, constituido por la comuna de Santiago; 23er. distrito, constituido por las comunas de Las Condes, Vitacura y Lo Barnechea; 24° distrito, constituido por las comunas de La Reina y Peñalolén; 25° distrito, constituido por las comunas de Macul, San Joaquín y La Granja; 26° distrito, constituido por la comuna de La Florida; 27° distrito, constituido por las comunas de El Bosque, La Cisterna y San Ramón; 28° distrito, constituido por las comunas de Pedro Aguirre Cerda, San Miguel y Lo Espejo; 29° distrito, constituido por las comunas de Puente Alto, Pirque, San José de Maipo y La Pintana; 30° distrito, constituido por las comunas de San Bernardo, Buin, Paine y Calera de Tango; 31er. distrito, constituido por las comunas de Talagante, Peñaflor, El Monte, Isla de Maipo, Melipilla, María Pinto, Curacaví, Alhué y San Pedro; 32° distrito, constituido por la comuna de Rancagua; 33er. distrito, constituido por las comunas de Mostazal, Graneros, Codegua, Machalí, Requínoa, Rengo, Olivar, Doñihue, Coinco, Coltauco, Quinta de Tilcoco y Malloa; 34° distrito, constituido por las comunas de San Fernando, Chimbarongo, San Vicente, Peumo, Pichidegua y Las Cabras; 35° distrito, constituido por las comunas de Placilla, Nancagua, Chépica, Santa Cruz, Lolol, Pumanque, Palmilla, Peralillo, Navidad, Litueche, La Estrella, Pichilemu, Marchigüe y Paredones; 36° distrito, constituido por las comunas de Curicó, Teno, Romeral, Molina, Sagrada Familia, Hualañé, Licantén, Vichuquén y Rauco; 37° distrito, constituido por la comuna de Talca; 38° distrito, constituido por las comunas de Curepto, Constitución, Empedrado, Pencahue, Maule, San Clemente, Pelarco y Río Claro; 39° distrito, constituido por las comunas de Linares, Colbún, San Javier, Villa Alegre y Yerbas Buenas; 40° distrito, constituido por las comunas de Longaví, Retiro, Parral, Cauquenes, Pelluhue y Chanco; 41er. distrito, constituido por las comunas de Chillán, Coihueco, Pinto, San Ignacio, El Carmen, Pemuco y Yungay; 42° distrito, constituido por las comunas de San Fabián, Ñiquén, San Carlos, San Nicolás, Ninhue, Quirihue, Cobquecura, Treguaco, Portezuelo, Coelemu, Ranquil, Quillón, Bulnes, Cabrero y Yumbel; 43er. distrito, constituido por la comuna de Talcahuano; 44° distrito, constituido por la comuna de Concepción; 45° distrito, constituido por las comunas de Tomé, Penco, Florida, Hualqui, Coronel y Santa Juana; 46° distrito, constituido por las comunas de Lota, Lebu, Arauco, Curanilahue, Los Alamos, Cañete, Contulmo y Tirúa; 47° distrito, constituido por las comunas de Los Angeles, Tucapel, Antuco, Quilleco, Santa Bárbara, Quilaco, Mulchén, Negrete, Nacimiento, San Rosendo y Laja; 48° distrito, constituido por las comunas de Angol, Renaico, Collipulli, Ercilla, Los Sauces, Purén, Lumaco y Traiguén; 49° distrito, constituido por las comunas de Victoria, Curacautín, Lonquimay, Melipeuco, Vilcún, Lautaro, Perquenco y Galvarino; 50° distrito, constituido por la comuna de Temuco; 51er. distrito, constituido por las comunas de Carahue, Nueva Imperial, Saavedra, Teodoro Schmidt, Freire y Pitrufquén; 52° distrito, constituido por las comunas de Cunco, Pucón, Curarrehue, Villarrica, Loncoche, Gorbea y Toltén; 53er. distrito, constituido por las comunas de Valdivia, Lanco, Mariquina, Máfil y Corral; 54° distrito, constituido por las comunas de Panguipulli, Los Lagos, Futrono, Lago Ranco, Río Bueno, La Unión y Paillaco; 55° distrito, constituido por las comunas de Osorno, San Juan de la Costa y San Pablo; 56° distrito, constituido por las comunas de Puyehue, Río Negro, Purranque, Puerto Octay, Fresia, Frutillar, Llanquihue, Puerto Varas y Los Muermos; 57° distrito, constituido por las comunas de Puerto Montt, Cochamó, Maullín y Calbuco; 58° distrito, constituido por las comunas de Castro, Ancud, Quemchi, Dalcahue, Curaco de Vélez, Quinchao, Puqueldón, Chonchi, Queilén, Quellón, Chaitén, Hualaihué, Futaleufú y Palena; 59° distrito, constituido por las comunas de Coihaique, Lago Verde, Aisén, Cisnes, Guaitecas, Chile Chico, Río Ibáñez, Cochrane, O’Higgins y Tortel; 60° distrito, constituido por las comunas de Natales, Torres del Paine, Punta Arenas, Río Verde, Laguna Blanca, San Gregorio, Porvenir, Primavera, Timaukel, Navarino y La Antártica.

O bien por medio de los artículos 180 y 181, que regulan la forma en que se eligen senadores:

Artículo 180.- Para la elección de los miembros del Senado, cada región constituirá una circunscripción senatorial, excepto las regiones V, de Valparaíso; Metropolitana de Santiago; VII, del Maule; VIII, del Bíobío, y IX, de la Araucanía, que se dividirán en dos circunscripciones senatoriales, respectivamente. Cada circunscripción senatorial elegirá dos Senadores.

Artículo 181.- Las circunscripciones senatoriales serán las siguientes: 1a., Circunscripción, constituida por la I Región, de Tarapacá; 2a. Circunscripción, constituida por la II Región, de Antofagasta; 3a. Circunscripción, constituida por la III Región, de Atacama; 4a. Circunscripción, constituida por la IV Región, de Coquimbo; 5a. Circunscripción, constituida por los distritos electorales Nos. 10, 11 y 12 de la V Región, de Valparaíso; 6a. Circunscripción, constituida por los distritos electorales Nos. 13, 14 y 15 de la V Región, de Valparaíso; 7a. Circunscripción, constituida por los distritos electorales Nos. 16, 17, 18, 19, 20, 22, 30 y 31 de la Región Metropolitana de Santiago; 8a. Circunscripción, constituida por los distritos electorales Nos. 21, 23, 24, 25, 26, 27, 28 y 29 de la Región Metropolitana de Santiago; 9a. Circunscripción, constituida por la VI Región, del Libertador General Bernardo O’Higgins; 10a. Circunscripción, constituida por los distritos electorales Nos. 36, 37 y 38 de la VII Región, del Maule; 11a. Circunscripción, constituida por los distritos electorales Nos. 39 y 40 de la VII Región, del Maule; 12a. Circunscripción, constituida por los distritos electorales Nos. 42, 43, 44 y 45 de la VIII Región, del Bíobío; 13a. Circunscripción, constituida por los distritos electorales Nos. 41, 46 y 47 de la VIII Región, del Bíobío; 14a. Circunscripción, constituida por los distritos electorales Nos. 48 y 49 de la IX Región, de La Araucanía; 15a. Circunscripción, constituida por los distritos electorales Nos. 50, 51 y 52 de la IX Región, de La Araucanía; 16a. Circunscripción, constituida por la XIV Región, de Los Ríos; 17a. Circunscripción, constituida por la X Región, de Los Lagos; 18a. Circunscripción, constituida por la XI Región, Aisén del General Carlos Ibáñez del Campo, y 19a. Circunscripción, constituida por la XII Región, de Magallanes y de la Antártica Chilena.

Ahora bien, el problema con esta segunda alternativa es que la reforma constitucional de 2005 (ver aquí) estableció que en el caso específico de la Ley Orgánica Constitucional sobre Votaciones Populares y Escrutinios se necesitaría un quórum de 3/5–y no 4/7–para reformar cualquier de los artículos. Esta modificación esta inscrita en la disposición transitoria decimotercera:

DECIMOTERCERA.- El Senado estará integrado únicamente por senadores electos en conformidad con el artículo 49 de la Constitución Política de la República y la Ley Orgánica Constitucional sobre Votaciones Populares y Escrutinios actualmente vigentes. Las modificaciones a la referida Ley Orgánica sobre Votaciones Populares y Escrutinios que digan relación con el número de senadores, las circunscripciones existentes y el sistema electoral vigente, requerirán del voto conforme de las tres quintas partes de los diputados y senadores en ejercicio. Los senadores en actual ejercicio incorporados o designados en conformidad a las letras a), b), c), d), e) y f) del artículo 49 que se derogan, continuarán desempeñando sus funciones hasta el 10 de marzo de 2006.

En definitiva, desde 2005, para hacer cualquier reforma al sistema electoral se necesitan 3/5 de los diputados y senadores en ejercicio.

El Proyecto de los 120

Publicado en La Tercera

El miércoles 4 de julio se votó un proyecto de ley que pretendía reformar el sistema electoral. El objetivo de la moción era eliminar el artículo 47 de la Constitución, lo que habría forzado legislar sobre el número de diputados que se deben elegir. Entre las alternativas, se podría haber aumentado, mantenido o reducido la cantidad de escaños que actualmente se reparten. Dado que el proyecto implicaba un cambio a la Constitución, el quórum necesario para aprobarlo se fijó en 3/5 partes de los 120 diputados en ejercicio. Normalmente el proyecto habría sido aprobado con 72 votos, pero dado que 1 diputado (Patricio Hales del PPD) se encontraba con permiso constitucional, el quórum para aprobar el proyecto se redujo a 71 votos.

El proyecto se rechazó. De los 119 diputados habilitados para votar, 67 votaron a favor, 36 votaron en contra, 13 no votaron y 4 se abstuvieron. Es decir, faltaron 4 votos a favor para aprobar el proyecto. Entre los diputados de la Concertación que no votaron, y podrían haber votado, estuvieron: Fuad Chahín (PDC), Cristina Girardi (PPD), Rodrigo González (PPD) y Hugo Gutiérrez (PC). Con esos 4 votos se podría haber dado el primer paso para debatir una reforma electoral. Incluso, sin esos votos, pero con el de aquellos diputados de RN que no votaron, se podría haber aprobado el proyecto: Mario Bertolino, Alberto Cardemíl, José Manuel Edwards, René Manuel García, Leopoldo Pérez, Alejandro Santana o Germán Verdugo.

El punto es que hay varias combinaciones que se podrían haber hecho para alcanzar el quórum. Incluso el diputado Miodrag Marinovic podría haber votado a favor—para reducir la barrera de entrada a candidatos independientes—y no lo hizo. Todo esto es preocupante, pues evidencia el paupérrimo estado de la calidad y dirección del debate político. Pero no debe sorprender, dado que la clase política está sistemáticamente evaluada como la peor institución del país. Es costumbre que no se legisle por estrategia política (salario mínimo), o que se rechace un proyecto por principio ideológico (aborto terapéutico). Pero cuando proyectos importantes fracasan por negligencia—cuando diputados que deberían votar no votan—significa que algo está podrido en Dinamarca.

El resultado de la votación de un proyecto importante se estudia y simula con antelación y cautela. Se cuentan y recuentan los votos a favor y los votos en contra antes que el proyecto se someta a votación. Por eso, dado el resultado, en esta ocasión–más que una negligencia–parece haber habido una intención de no votar. El proyecto estaba fríamente calculado para fracasar. Lo sabían en La Moneda y lo sabían en el Congreso. Aun así, tras el resultado de la votación, en un original show mediático, los diputados de la Concertación acusaron a los 4 diputados oficialistas que no votaron de sabotear el proyecto. Asimismo, los diputados de RN que votaron a favor reprocharon públicamente a sus 7 pares de partido por no apoyar el consenso de la mesa.

No son “los 4”, no son “los 7”, no es “una combinación de los 11” lo que sepultó el proyecto de los 120. Es el sistema político y la disiplina que tienen los partidos cuando les toca legislar sobre sus propios intereses. Un proyecto que modifica el status-quo de todo el sistema político simplemente no tiene posibilidades de ser aprobado si no existe un acuerdo entre los que se verán afectados. Una reforma electoral no va pasar a segundo trámite un miércoles cualquiera, de forma casi aleatoria. Por el contrario, será producto de un acuerdo entre los partidos, en el cual las cúpulas habrán firmado un pacto formal para poner a disposición los legisladores de sus respectivos sectores para alinear al menos 3/5 partes de ambas cámaras en favor de la misma propuesta (72 diputados y 23 senadores).

Reforma al Sistema Electoral

Desde el retorno a la democracia en 1990, han habido al menos 13 proyectos destinados a cambiar el sistema electoral. De ellos 11 han sido rechazados, removidos o archivados y 2 están en trámite. Cabe destacar que ambos proyectos en trámite (Boletín 7417-07 y Boletín 8178-06) son los únicos en que han participado al menos un miembro de la Alianza.

Abajo, la lista de boletines más importantes, el objetivo central de cada proyecto y sus respectivos autores.

Patricio Aylwin (1990-1994):

Boletín 721-07 (09.06.1992 – 09.07.1997). Aumentar el número de diputados de 120 a 124. Autores: Ruíz (PDC), Vodanovic (PS), Ortíz (RN) y Calderón (PS).

Eduardo Frei (1994-2000):

Boletín 720-07 (09.06.1992 – 09.07.1997). Para la Cámara, se elimina la disposición que fija el número de diputados en 120 y establece que la ley determinará los distritos para su elección. Para el Senado, establece que cada región constituirá una circunscripción senatorial y que la ley determinará cuantos senadores elige cada región. Autor: Mensaje.

Boletín 1328-07 (18.08.1994 – 09.07.1997). Reforma constitucional que modifica la composición del Parlamento, estableciendo que la Cámara se compone de 120 miembros elegidos en votación directa por los distritos electorales que establezca la ley, eligiéndose dos o más diputados por distrito. En el caso del Senado, plantea se integre por 47 miembros, elegidos por circunscripciones senatoriales. Cada una debe elegir al menos dos senadores. Autor: Mensaje.

Boletín 2028-07 (22.05.1995 – 15.05.1997). Propone reforma constitucional, estableciendo que en las elecciones parlamentarias se use un sistema de representación proporcional. Se mantiene el número de 120 diputados. Cada región constituye un distrito y el número a elegir depende de su población. Senado se compone de 47 miembros, elegidos en votación directa nacional. Autores: José Antonio Viera-Gallo (PS), Armando Arancibia (PS) y Fanny Pollarolo (PS).

Boletín 2119-06 (04.10.1997 – 09.06.1998). Reforma la Ley 18.700, estableciendo para la elección de la Cámara de Diputados un sistema de representación proporcional (d’Hondt). Cambia el número de distritos, proponiendo que sean 30. Cada uno elegirá como mínimo 2 diputados, mientras los cupos restantes se distribuirán entre los distritos de acuerdo al porcentaje de electores de cada distrito. Autor: Mensaje.

Ricardo Lagos (2000-2006):

Boletín 2511-07 (13.06.2000 – 06.07.2006). Plantea modificar la Constitución, estableciendo que la Cámara de Diputados esté compuesta por 140 miembros. Ellos serían elegidos por los distritos que establezca la ley, no pudiendo ninguno de ellos elegir a menos de dos ni más de siete. A los 38 senadores electos a través del sistema binominal, agrega se elijan 12 senadores nacionales elegidos en una circunscripción nacional única que comprende todo el territorio (elimina así los senadores designados). Autores: Francisco Huenchumilla (PDC), Ignacio Walker (PDC) y Sergio Elgueta (PDC).

Boletín 4061-07 (20.12.2005 – 08.03.2006). Reforma constitucional que introduce el sistema de representación proporcional para elección de diputados y senadores. Suprime la norma constitucional que fija en 120 el número de diputados. La ley deberá establecer el sistema electoral concreto. Autor: Mensaje.

Boletín 3976-06 (13.09.2005 – 04.09.2008). Modifica ley 18.700 estableciendo se agreguen 30 nuevos cargos de diputados y sobre la base de los votos obtenidos por cada lista en la elección (sistema de compensación). Aumenta en 10 el número de Senadores, que también se determinan de acuerdo a la proporción de votos que cada lista obtiene a nivel nacional. Para determinar los diputados y senadores electos en este sistema paralelo se proclama a los candidatos que obtengan la votación proporcional más alta de su lista ordenada porcentualmente a nivel nacional de mayor a menor , excluidos los electos a través del sistema binominal. Autor: Gabriel Ascencio (PDC).

Boletín 4027-06 (19.10.2005 – 22.04.2010). Propone una reconfiguración de los distritos para la elección de diputados y de las circunscripciones para la elección de senadores que establece la ley 18.700. De acuerdo a la propuesta serían 24 los distritos, eligiendo cada uno cinco diputados. En el caso de Senado, cada región constituiría una circunscripción senatorial. Tres regiones elegirían seis senadores cada una, otras cinco escogerían cuatro y otras dos tendrían tres y dos sólo dos senadores. Reformula mecanismo de asignación de escaños, estableciendo que serían electos a los candidatos que dentro de cada lista hayan obtenido las primeras mayorías en cada distrito o región. Autores: Rafael Moreno (PDC), Hosain Sabag (PDC), Andrés Zaldívar (PDC) y Adolfo Zaldívar (PDC).

Michelle Bachelet (2006-2010):

Boletín 4245-07 (15.06.2006 – 10.04.2007). Sobre la base de la propuesta de la Comisión Boeninger, plantea modificación constitucional para incluir en el texto una norma que establece que en las elecciones de parlamentarios se utilice un sistema de representación proporcional. Elimina de la constitución el número 120 que fija los miembros de la Cámara de Diputados. Establece que la ley puede crear mecanismos para incentivar la participación política de las mujeres. Autor: Mensaje.

Boletín 4968-07 (10.04.2007 – 09.07.2008). Suprime la norma que establece en 120 el número de diputados. Autor: Mensaje.

Sebastián Piñera (2010-2014):

Boletín 7417-07 (06.01.2011 – en trámite). Incorpora 12 senadores, a través de seis nuevas circunscripciones, y agrega 30 cupos a la Cámara, elegidos a través de un sistema proporcional. Autor: Pedro Araya (PRI), Gabriel Ascencio (PDC), Pepe Auth (PPD), Jorge Burgos (PDC), Felipe Harboe (PPD), Gustavo Hasbún (UDI), Nicolás Monckeberg (RN), Alberto Robles (PRSD), Marcelo Schilling (PS), Guillermo Teillier (PC).

Boletín 8178-06 (31.01.2012 – en trámite). En el caso de elecciones de Parlamentarios, el Tribunal proclamará elegidos Senadores o Diputados a los candidatos o candidatas que individualmente obtengan las dos más altas mayorías totales de votos. Autor: Carlos Bianchi (IND), Carlos Cantero (IND), Antonio Horvath (RN).

Para más información, ver: Cámara de Diputados, Senado.