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Las llaves del Congreso

Publicado en La Tercera

No hay dos lecturas. Bachelet no ganó la elección presidencial en la primera vuelta y la Nueva Mayoría no alcanzó el quórum de 4/7 en la elección legislativa. El panorama no es auspicioso. Bachelet se tendrá que batir en segunda vuelta con Evelyn Matthei, y si eventualmente gana, su gobierno no tendrá los 22 senadores y 69 diputados que se requieren para hacer cambios a las Leyes Orgánicas Constitucionales. En el caso de ser elegida, por la composición del Congreso, Bachelet tendrá que depender de otros legisladores. La Nueva Mayoría solo tendrá 21 senadores en la cámara alta y 68 diputados en la cámara baja. Es decir, se tendrá que abstener de toda reforma significativa, o bien negociar con independientes para legislar.

Independiente del resultado de la elección presidencial — que estaba inclinado a favorecer a Bachelet de cualquier modo — el foco de ayer era que la coalición de la ex presidenta obtuviera una mayoría legislativa lo suficientemente significativa como para cumplir con al menos dos de las tres promesas que presentó en su programa de gobierno. Al quedar corta por dos diputados y un senador, el panorama se complicó significativamente. Si tiene suerte, y su camada legislativa es disciplinada, podrá cumplir con solo una de las tres promesas — la reforma tributaria. Pero, ¿de qué sirve una reforma tributaria si no va haber una reforma educacional? Pues, el objetivo de la reforma tributaria era financiar un nuevo sistema educacional, algo que a esta altura parece inviable.

Por eso, si Bachelet es elegida a la presidencia en la segunda vuelta, lo probable es que insista cumplir con tanto la reforma tributaria como con la reforma educacional. No habrá una sin la otra. Por eso, Bachelet estará forzada a negociar con otros legisladores. Dado que su distancia de los 4/7 es tan estrecha, primero buscará construir puentes con los independientes. Para poder pasar las dos reformas, su primera misión será hablar con Giorgio Jackson, Alejandra Sepúlveda y Gabriel Boric en la Cámara de Diputados, y con Carlos Bianchi en el senado. Con sus votos, podrá llevar a cabo ambas reformas sin problemas. Es una negociación compleja, dado que cada uno tiene distintos objetivos diferentes. Pero es una negociación necesaria, dado que sin ellos no puede conducir las reformas.

En el caso que Bachelet no llegue a buen puerto con los cuatro independientes, tendrá que buscar acuerdos con la Alianza para la reforma tributaria y la reforma educacional. Algo aun más complejo, pues la posición institucional de la coalición de derecha es estar en oposición a ambas propuestas. Es difícil imaginar un escenario donde Bachelet logre pasar la reforma tributaria o la reforma educacional con el apoyo de la Alianza tal como lo plantea su programa (con toda la ambigüedad que eso implica). Si finalmente consigue el apoyo de la derecha para una reforma a la educación, es probable que suceda algo similar a lo que sucedió cuando se negoció el reemplazo de la LOCE por la LGE. Un proyecto sin norte claro, que si es aprobado, debute con los días contados.

El punto es que los independientes tienen las llaves del Congreso. Bachelet necesita su apoyo para pasar las reformas que prometió en su programa de gobierno. Este simple hecho marcará el próximo mes de campaña. Bachelet necesita mostrar que puede pasar reformas para conseguir votos. Desde hoy hasta el 15 de diciembre (el día de la segunda vuelta), Bachelet intentará convencer a Jackson, Sepúlveda, Boric y Bianchi de sumarse a la Nueva Mayoría. Lo probable es que algunos independientes tengan condiciones para apoyar las reformas (en el caso de Jackson y Boric), y que otros independientes ofrezcan conversar solo a partir del 11 de marzo de 2014 (en el caso de Sepúlveda y Bianchi). El éxito de la negociación depende de lo que ofrezca Bachelet.

Participación electoral y sesgo socioeconómico

Este artículo es un aporte de Mauricio Morales, Director del Observatorio Político-Electoral de la Universidad Diego Portales, y Gonzalo Contreras, miembro del Observatorio Político-Electoral de la Universidad Diego Portales.

Los resultados electorales de la elección presidencial y legislativa de 2013 corroboran evidencia anterior: los ricos votan más que los pobres. El siguiente cuadro muestra la participación electoral en 52 comunas de la Región Metropolitana. El cuadro muestra que a medida que aumenta la pobreza, disminuye la participación. En comunas ricas como Vitacura, Las Condes y Ñuñoa la tasa de participación es superior 60%. En comunas pobres como La Pintana, La Granja y San Ramón la tasa de participación es inferior al 50%.

Pregunta: ¿hay que volver al voto obligatorio?

Comparación de pronóstico presidencial y proyección legislativa con resultado primera vuelta y elección legislativa

Abajo está el pronóstico presidencial (ver entrada original aquí) y la proyección legislativa (ver entrada original aquí):

Pronostico Presidente:

Bachelet: 47,3%, Matthei: 24,4%, Parisi: 12,1%, Enríquez-Ominami: 8,3%, Claude: 4,1%, Miranda: 1,2%, Jocelyn-Holt: 0,8%, Sfeir: 0,7%, Israel: 0,6%

Proyección Senadores parcial (camada senadores titulares, 2014-2022): 

Nueva Mayoría : 11 senadores

Alianza                  : 8 senadores

Otros                     : 1 senador

Proyección Senadores final (camada senadores titulares, 2014-2018): 

Nueva Mayoría : 20 senadores

Alianza                  : 16 senadores

Otros                     : 2 senadores

Proyección Diputados:

Nueva Mayoría : 64 diputados

Alianza                  : 53 diputados

Otros                     : 3 diputados

Abajo está el resultado de la primera vuelta y el resultado de la elección legislativa (ver datos oficiales aquí):

Resultado Elección Presidencial:

Bachelet: 46,7%, Matthei: 25,0%, Parisi: 10,1%, Enríquez-Ominami: 10,9%, Claude: 2,8%, Miranda: 1,2%, Jocelyn-Holt: 0,2%, Sfeir: 2,4%, Israel: 0,6%

Resultado Elección Senadores: 

Nueva Mayoría : 12 senadores

Alianza                  : 7 senadores

Otros                     : 1 senador

Composición Final Senado: (camada senadores titulares, 2014-2018): 

Nueva Mayoría : 21 senadores

Alianza                  : 16 senadores

Otros                     : 1 senador

Resultado Elección Diputados:

Nueva Mayoría : 68

Alianza                  : 48

Otros                     : 4

Escenarios post electorales de Bachelet

Publicado en La Tercera

Lo más probable es que Bachelet gane la elección presidencial y que la Nueva Mayoría gane la elección legislativa. Lo que no está claro es si la candidata va ganar en primera o en segunda vuelta o si su coalición va obtener una mayoría legislativa significativa. El mejor escenario para ella y los partidos que la respaldan es ganar en primera vuelta con una amplia mayoría legislativa. En ese escenario, podrá unilateralmente llevar a cabo las reformas que ha prometido en su programa de gobierno. El peor escenario es ganar en segunda vuelta sin una mayoría legislativa significativa. En ese escenario, tendrá que negociar con la segunda coalición más votada para llevar a cabo las reformas que ha prometido en su programa de gobierno.

La diferencia entre el primer escenario y el segundo escenario es clave para entender los desafíos que tendrá que enfrentar Bachelet. En el primer escenario tiene una mayoría legislativa significativa (más de 4/7 de los diputados y senadores) que le permitirá cumplir con al menos dos de sus tres promesas (reforma tributaria y reforma educacional). Además, podrá hacer el trabajo fino para eventualmente cumplir con su tercera promesa (nueva Constitución). En el segundo escenario no tiene una mayoría legislativa significativa (menos de 4/7 de los diputados y senadores), y por ende solo podrá llevar a cabo la reforma tributaria. Inevitablemente tendrá que lidiar con las expectativas de quienes dieron por descontada la reforma educacional y la nueva Constitución.

Si prevalece el primer escenario, los desafíos de Bachelet serán relativamente sencillos: transformar las promesas de campaña en proyectos de ley. Convocaría a su circulo cercano a La Moneda para diseñar la reforma tributaria y la reforma educacional. Enviaría los mensajes al Congreso, y con su mayoría legislativa (de al menos 69 diputados y 22 senadores) despacharía las reformas. Si prevalece el segundo escenario, los desafíos de Bachelet serán significativamente más complejos: cumplir con al menos una de sus tres promesas. Tendría que negociar los proyectos de ley con la Alianza, probablemente cediendo en más de un aspecto fundamental. Los mensajes serían productos de negociaciones bipartitas. Se volvería particularmente difícil pasar cualquier ley de quórum calificado.

La composición ejecutiva de su futuro gobierno también variaría según el escenario que se imponga. Si enfrenta los desafíos del primer escenario, su gabinete será mucho más político que técnico. Si obtiene una mayoría legislativa significativa, podrá prescindir de figuras transversales con perfiles moderados. Podrá escoger — sin tapujos o presiones — a quien ella quiera para liderar el Ministerio de Hacienda. Si enfrenta los desafíos del segundo escenario, su gabinete será mucho más técnico que político. Si no obtiene una mayoría legislativa significativa, será más trabado nombrar a ministros con tendencias ideológicas demasiado marcadas. Tendrá que nominar a un negociador experto a la Secretaría General de la Presidencia.

El relato del gobierno también será distinto de acuerdo al resultado de las elecciones presidenciales y legislativas. Si Bachelet gana en primera vuelta con una mayoría legislativa significativa, la misión de su gobierno será simplemente reemplazar el modelo. Su cuatrienio estará marcado por profundos cambios al sistema tributario y al sistema educacional. Se construirán los cimientos para una futura reforma constitucional. Si Bachelet gana en segunda vuelta sin una mayoría legislativa significativa, su gobierno se tendrá que resignar a reparar el modelo. Su cuatrienio estará marcado por la ausencia de reformas estructurales. Su gobierno tendrá más de continuidad que de cambio.

Los desafíos de Bachelet varían según los resultados de las elecciones presidenciales y legislativas. Con un buen resultado, los desafíos para llevar a cabo su programa serán menores. Podrá conducir las reformas con facilidad y su legado será indiscutido. Con un mal resultado, los desafíos para llevar a cabo su programa serán mayores. No podrá conducir las reformas que prometió y tendrá serios problemas para gobernar. Por su puesto, hay escenarios intermedios. Pero en todos, lo esencial es ganar la elección legislativa. Si Bachelet gana la elección presidencial en primera o en segunda vuelta es irrelevante comparado con el resultado de la elección legislativa. Lo que suceda en su gobierno dependerá de la composición del congreso.

Proyección legislativa

Los siguientes datos están basados en los resultados electorales históricos de cada coalición y los resultados de la elección de concejales de 2012. Están basados en los resultados electorales de la Nueva Mayoría y de la Alianza, y toman en cuenta los candidatos de terceras listas y candidatos independientes que compiten en 2013. Están basados en un análisis de distritos claves (para ver, pinchar aquí), y de circunscripciones claves (para ver, pinchar aquí).

Las proyecciones representan un escenario “regular”, tomando en cuenta los resultados electorales históricos. Es lo que esperaríamos en caso que las preferencias no hayan cambiado drásticamente. Los intervalos representan el rango de escenarios, tomando en cuenta los resultados electorales de 2012. Son escenarios que varían, desde uno extremadamente positivo para la Nueva Mayoría a uno extremadamente positivo para la Alianza.

Más abajo están los tres escenarios. Ningún escenario es una proyección concreta. Son simplemente rangos probables de resultados. Por ejemplo, para una persona que cree que la Alianza va tener una buena elección legislativa, su mejor pronóstico sería un contingente de diputados entre 47 y 61. Para una persona que cree que la Nueva Mayoría va tener una buena elección legislativa, su mejor pronóstico sería un contingente de diputados entre 64 y 86.

Los números no necesariamente tienen que sumar la totalidad de los integrantes de cada cámara (120 para diputados y 38 para senadores). Aquello simplemente simboliza la incertidumbre alrededor de la proyección. Lo probable es que la Nueva Mayoría y la Alianza aumenten su número de diputados o senadores, a costa de otros (candidatos de terceras listas y candidatos independientes). Los números están desglosados más abajo.

Proyección Diputados:

Nueva Mayoría : 64 diputados (max. 86 – min. 58)

Alianza                  : 53 diputados (max. 61 – min. 29)

Otros                     : 3 diputados (max. 5 – min. 1)

Proyección Senadores parcial (camada senadores titulares, 2014-2022): 

Nueva Mayoría : 11 senadores (max. 16 – min. 10)

Alianza                  : 8 senadores (max. 10 – min. 4)

Otros                     : 1 senador (max. 2 – min. 0)

Proyección Senadores final (camada senadores titulares, 2014-2018): 

Nueva Mayoría : 20 senadores (max. 25 – min. 19)

Alianza                  : 16 senadores (max. 19 – min. 13)

Otros                     : 2 senadores (max. 2 – min. 0)

====================== Escenario 1 ========================

A la Nueva Mayoría le va bien: un escaño en los rojos, dos escaños en los verdes (logra doblajes esperados), dos escaños en los amarillos (logra doblajes potenciales). A la Alianza le va mal: un escaño en los rojos, un escaño en los verdes correspondientes (no logra doblajes esperados), ningún escaño en los amarillos (no logra doblajes potenciales). Otros candidatos (azules) son principalmente perjudicados por la Nueva Mayoría.

Cámara de Diputados. Nueva Mayoría: 86 diputados; Alianza: 29 diputados; Otros: 5 diputados.

Senado parcial. Nueva Mayoría: 16 senadores; Alianza: 4 senadores; Otros: 0.

Senado finalNueva Mayoría: 25 senadores; Alianza: 13 senadores; Otros: 0.

====================== Escenario 2 =======================

A la Nueva Mayoría le va regular: un escaño en los rojos, dos escaños en los verdes correspondientes (logra doblajes esperados), un escaño en los amarillos (no logra doblajes potenciales)A la Alianza le va regularun escaño en los rojos, dos escaños en los verdes correspondientes (logra doblajes esperados), un escaño en los amarillos (evita doblajes potenciales)Otros candidatos (azules) son perjudicados tanto por la Nueva Mayoría como por la Alianza.

Cámara de DiputadosNueva Mayoría: 64 diputados; Alianza: 53 diputados; Otros: 3 diputados.

Senado parcial. Nueva Mayoría: 11 senadores; Alianza: 8 senadores; Otros: 1 senador.

Senado finalNueva Mayoría: 20 senadores; Alianza: 17 senadores; Otros: 1 senador.

====================== Escenario 3 =======================

A la Nueva Mayoría le va mal: un escaño en los rojos, un escaño en los verdes correspondientes (no logra doblajes esperados), un escaño en los amarillos (no logra doblajes potenciales). A la Alianza le va bien: un escaño en los rojos, dos escaños en los verdes (logra doblajes esperados), un escaños en los amarillos (evita doblajes potenciales). Otros candidatos (azules) son perjudicados por la Alianza.

Cámara de Diputados. Nueva Mayoría: 58 diputados; Alianza: 61 diputados; Otros: 1 diputado. 

Senado parcial. Nueva Mayoría: 10 senadores; Alianza: 10 senadores; Otros: 0 senadores.

Senado finalNueva Mayoría: 19 senadores; Alianza: 19 senadores; Otros: 0 senadores.

Circunscripciones claves

Desde 1989 se han repartido 132 escaños en el senado. Hubo tres formas de obtener uno de esos escaños: (1) perteneciendo a la Alianza o a la Nueva Mayoría (por forma directa), (2) perteneciendo a la Alianza o a la Nueva Mayoría (por doblaje) o (3) perteneciendo a una tercera lista o estar fuera de pacto (por votación extraordinaria).

Cuando fue por forma directa: los candidatos con más votos dentro de cada una de las dos listas con más votos obtuvieron un escaño cada uno. Desde 1989, un senador fue elegido por medio de esta forma en 121 oportunidades. Cuando fue por doblaje: la lista con más votos debió doblar en número de votos a la lista que la siguió para obtener ambos escaños. Desde 1989, un senador fue elegido por medio de esta forma en 10 oportunidades (5 doblajes). Cuando fue por votación extraordinaria: la tercera lista o el candidato fuera de pacto debió obtener la primera o segunda mayoría de votos dentro de la circunscripción. Desde 1989, un senador fue elegido por medio de esta forma en 1 oportunidad (1 independiente fuera de pacto).

En lo que sigue se presentan las circunscripciones que corren riesgo de doblaje o de elegir a un candidato de una tercera lista o a un candidato fuera de pacto en 2013.

Primero, se presenta un breve resumen con las características más relevantes del historial electoral de la circunscripción. Esto permite entender el contexto en cual se disputan los escaños. Segundo, se presenta el resultado agregado de la elección de concejales de 2012. Esto permite enfocar en el estado actual de la competencia. Tercero, se presenta a los candidatos titulares y sus años en el cargo. Esto permite inferir la ventaja o desventaja que puedan tener los candidatos desafiantes. Finalmente, se presenta una reseña de la coyuntura que rodea la contienda. Esto permite identificar anomalías o particularidades de la elección.

Nota: Lo probable es que la mayoría de las circunscripciones elija a un candidato de la Alianza y a un candidato de la Nueva Mayoría (esas son las circunscripciones rojas). Entre las que restan, algunas corren riesgo de doblaje: Antofagasta, Coquimbo, Magallanes (esas son las circunscripciones verdes), y otras corren riesgo de elegir a candidato de una tercera lista o a un candidato fuera de pacto: Antofagasta, Magallanes (esas son las circunscripciones azules). El resto de las circunscripciones tiene una probabilidad incierta de doblaje o de elegir a candidato de una tercera lista o a un candidato fuera de pacto (esas son las circunscripciones amarillas).

==================== Antofagasta ====================

En las tres elecciones desde 1989 se han elegido 6 senadores: 3 de la Nueva Mayoría y 3 de la Alianza. En el mismo tiempo no hubo doblajes.

En la elección de concejales de 2012 los candidatos de la Nueva Mayoría obtuvieron: 42,62% de los votos, y los candidatos de la Alianza obtuvieron: 22,26% de los votos. A su vez, otros candidatos obtuvieron: 35,12% de los votos. Si bien la Nueva Mayoría estuvo cerca de doblar a la Alianza en número de votos, su votación fue baja en relación al resto de las listas.

Los senadores titulares en 2006-2014 son: José Antonio Gómez (PRSD) y Carlos Cantero (IND). En 2014, el primero cumple su primer periodo en el poder (8 años), y el segundo cumple su segundo periodo en el poder (16 años). En 2013, solo Cantero busca la reelección. Gómez se retira. Esto significa que la circunscripción está: semi-abierta.

Con miras a la elección de 2013: cabe destacar que Cantero va como candidato independiente fuera de pacto. Esto es un dato crucial, dado que fue elegido como independiente pero dentro de la lista de la Alianza en 2005. Un escenario probable es que Cantero sea elegido junto a un candidato de la Nueva Mayoría. Sin embargo, un doblaje de la Nueva Mayoría también es posible. Dado que Rojas no tiene un compañero de lista que lo ayude a sumar votos, podría bajar el umbral de votos que la Nueva Mayoría necesita para doblar. En ese caso, Alejandro Guillier y Pedro Araya se podrían llevar ambos escaños.

==================== Coquimbo ====================

En las tres elecciones desde 1989 se han elegido 6 senadores: 3 de la Nueva Mayoría y 3 de la Alianza. En el mismo tiempo no hubo doblajes.

En la elección de concejales de 2012 los candidatos de la Nueva Mayoría obtuvieron: 57,36% de los votos, y los candidatos de la Alianza obtuvieron: 25,44% de los votos. A su vez, otros candidatos obtuvieron: 17,17% de los votos. Esto significa que la Nueva Mayoría logró doblar a la Alianza en número de votos.

Los senadores titulares en 2006-2014 son: Jorge Pizarro (DC) y Gonzalo Uriarte (UDI). En 2014, el primero cumple su segundo periodo en el poder (16 años), y el segundo cumple su primer periodo en el poder (en 2011 fue nombrado senador, en reemplazo de Evelyn Matthei). En 2013, Pizarro busca la reelección y Uriarte busca mantener su escaño. Esto significa que la circunscripción está: cerrada.

Con miras a la elección de 2013: cabe destacar que dos de los tres distritos que componen la circunscripción corren riesgo de doblaje. Los dos candidatos de la Nueva Mayoría forman una dupla fuerte. La dupla conformada por Pizarro y la diputada titular del distrito 9, Adriana Muñoz, apunta a conseguir el primer lugar en la región. Un doblaje de la Nueva Mayoría es posible si Uriarte no mantiene la votación de su antecesora. En ese escenario, los votos que reciba el diputado titular del distrito 7, Mario Bertolino, serían fútiles para prevenir que la Nueva Mayoría se adjudique ambos escaños.

==================== Magallanes ====================

En las tres elecciones desde 1989 se han elegido 6 senadores: 4 de la Nueva Mayoría, 1 de la Alianza y 1 independiente fuera de pacto (Carlos Bianchi en 2005). En el mismo tiempo hubo 1 doblaje (1989).

En la elección de concejales de 2012 los candidatos de la Nueva Mayoría obtuvieron: 49,58% de los votos, y los candidatos de la Alianza obtuvieron: 22,42% de los votos. A su vez, otros candidatos obtuvieron: 28,01% de los votos. Si bien la Nueva Mayoría dobló a la Alianza en número de votos, su votación fue baja en relación al resto de las listas.

Los senadores titulares en 2006-2014 son: Pedro Muñoz (PS) y Carlos Bianchi (IND). En 2014, el primero cumple su primer periodo en el poder (8 años), y el segundo cumple su primer periodo en el poder (8 años). En 2013, ambos buscan la reelección. Esto significa que la circunscripción está: cerrada.

Con miras a la elección de 2013: cabe destacar que Bianchi va como candidato independiente fuera de pacto. Esto es un dato crucial, dado que en 2005 consiguió ser elegido fuera de pacto (el primero desde 1989). Un escenario probable es que Bianchi sea elegido junto a un candidato de la Nueva Mayoría. Sin embargo, un doblaje de la Nueva Mayoría también es posible. Dado que Bianchi compite con la Alianza por el voto de los indecisos, la contienda podría bajar el umbral de votos que la Nueva Mayoría necesita para doblar. En ese caso, Pedro Muñoz y Carolina Goic se podrían llevar ambos escaños.

Elecciones Legislativas 2013: Candidaturas Rechazadas e Impugnadas

Se presentaron 69 candidaturas a senador. El Servel rechazó 2:

  1. Jimena Orrego (Antofagasta)
  2. Juan Carlos Marín (Coquimbo)

Se presentaron 469 candidaturas a diputado. El Servel rechazó 15:

  1. David Urrea (D2)
  2. Luciano Esquivel (D7)
  3. José Antonio Henríquez (D26)
  4. Mario Castro (D26)
  5. Sergio Larraín (27)
  6. Francisco Iribarra (D42)
  7. Iván Ancatén (D44)
  8. Claudia Kriman (D44)
  9. Alexis Silva (D44)
  10. Domingo Montecinos (D45)
  11. Ana María Herrera (D45)
  12. Héctor Anabalón (D47)
  13. Barbara Ulloa (D47)
  14. Esteban Barra (D47)
  15. Heriberto Díaz (D58)

Además, fue impugnada una candidatura a senador (dos veces: una por el Partido Socialista y una por el candidato independiente Daniel Guevara):

  1. Luciano Cruz-Coke (Antofagasta)

Del total de candidaturas rechazas por el Servel, solo 12 candidatos apelaron al Tricel. De esas apelaciones, 9 fueron acogidas y aceptadas:

3 apelaciones fueron acogidas y declinadas:

Los restantes 5 candidatos no apelaron:

  • Marín
  • Urrea
  • Esquivel
  • Iribarren
  • Anabalón

A su vez, el Tricel solo acogió la impugnación del Partido Socialista (y no la de Guevara), la que fue aceptada:

Las candidaturas finalmente aceptadas están reportadas por el Servel en dos boletines:

  • Boletín 1 (Circunscripciones y Distritos sin candidaturas rechazadas o impugnaciones)
  • Boletín 2 (Circunscripciones y Distritos con candidaturas rechazadas o impugnaciones)

Doblajes, descolgados y díscolos

Publicado en La Tercera

La resolución del Tricel que baja la candidatura senatorial de Luciano Cruz-Coke (cupo RN) augura un resultado adverso para la Alianza en Antofagasta. Al competir con un solo candidato (Manuel Rojas, UDI), aumenta la prospectiva de perder ambos escaños a los dos candidatos de la Nueva Mayoría (Pedro Araya, cupo DC y Alejandro Guillier, cupo PRSD). Presentar a solo un candidato inevitablemente debilitará a la Alianza frente a la Nueva Mayoría, pues el binominal establece que para asegurar un escaño se debe tener al menos la mitad más uno de los votos de la lista más votada. Un umbral alto, considerando que la Alianza podrá contar solo con los votos de Rojas, mientras que la Nueva Mayoría podrá contar la suma de votos de Araya y Guillier.

Desde 1989 la tradición ha sido llevar dos candidatos a cada elección, para justamente evitar la desventaja mencionada arriba. Si solo consideramos a la Alianza y la Nueva Mayoría en elecciones de senadores, han llevado a 255 de 264 candidatos posibles — omitiendo un candidato en solo 9 ocasiones. Si solo consideramos a la Alianza y la Nueva Mayoría en elecciones de diputados, han llevado a 1,432 de 1,440 candidatos posibles — omitiendo un candidato en solo 8 ocasiones. Ahora bien, hay que notar que en las 15 ocasiones en que se llevó un candidato único fue parte de una estrategia electoral para favorecer a un candidato fuerte o para potenciar a un candidato descolgado. Entre ambas elecciones el candidato único perdió en solo dos de las 17 ocasiones.

Hay una gran diferencia entre las candidaturas únicas en las elecciones anteriores y la candidatura única de Rojas en 2013. Mientras que las candidaturas únicas en las elecciones anteriores fueron planificadas, la candidatura única de Rojas en 2013 es espontánea. En las elecciones anteriores las coaliciones anticipaban que cuando perdiera el candidato único, mantendrían un escaño. Y así fue, en 1989 resultaron elegidos dos candidatos descolgados que luego se integrarían a la Nueva Mayoría: Juan Pablo Letelier (distrito 33) y Hosaín Sabag (distrito 42). En la elección de 2013 la Alianza no anticipa que si pierde Rojas pueda mantener el escaño. El riesgo de perder con candidatos únicos en elecciones anteriores fue considerablemente más bajo que el riesgo de perder con Rojas en 2013.

El riesgo fue bajo en las 17 candidaturas únicas de elecciones anteriores porque el candidato único era fuerte y aseguraba ganar de antemano. Y en los casos en que el candidato único era débil era probable que un descolgado ganaría la elección y no se perderían ambos cupos. En la elección de 2013 ninguno de estos factores recurre. Rojas no es un candidato que asegura ganar de antemano, y no hay descolgados que puedan prevenir perder ambos cupos. En las cuatro elecciones en que Rojas fue elegido diputado por el distrito 4 ha promediado 30,88% de los votos — dos por ciento menos de lo que se necesita para asegurar el escaño. Además, el candidato independiente, Carlos Cantero, más que un descolgado es un díscolo — en caso de ganar nada asegura que se alineará con la Alianza.

Es precisamente el segundo factor lo que aumenta la probabilidad del doblaje de la Nueva Mayoría. La candidatura de Rojas no solo se ve disminuida por su baja probabilidad de llegar al umbral necesario y asegurar el escaño, sino que además por la presencia del senador titular Cantero. Es probable que entre Rojas y Cantero sumen más de 33,3% de los votos, pero en listas separadas no es un resultado útil para evitar el doblaje. Con ambos candidatos en campaña, es probable es que el votante de derecha se divida y se dispersen los votos. Considerando que ambos tratarán de maximizar su votación, es lógico pensar que será una campaña conflictiva en el sector, incentivando a muchos votantes a quedarse en sus casas el día de la elección.

La tarea para evitar el doblaje se vuelve aún más sombrío si se consideran el resto de las candidaturas en la circunscripción. Además de Rojas y Cantero, el ex presidente regional de RN, Daniel Guevara, competirá como independiente. Si bien la competencia entre Rojas y Cantero será el foco de la elección, la candidatura de Guevara promete atrapar algunos votos que en su ausencia irían para uno de los otros dos. Como resultado se reducirá aun más la probabilidad de que uno de los tres candidatos llegue al umbral necesario para evitar el doblaje. El panorama se agudiza si se considera que en uno de los dos distritos de la región va un candidato a diputado díscolo de la derecha. El ex intendente, Álvaro Fernández, se presentará como independiente por el distrito 4.

En el escenario político actual, un doblaje en Antofagasta podría ser lapidario para la Alianza. A la adversidad en la circunscripción del norte le se suman las prospectivas negativas que existen en Coquimbo y Magallanes. Perder ambos candidatos a doblajes en las tres circunscripciones le daría a la Nueva Mayoría un quórum sin precedentes de 4/7 en el senado. Una forma de evitar aquello es reducir las probabilidades de perder donde más se pueda. En el caso de Antofagasta, por ejemplo, sería imprescindible bajar a uno de los dos candidatos y concentrar el voto de derecha en solo una persona. Una estrategia que se ve complicada materializar, considerando que la UDI difícilmente bajará a Rojas y que RN no tiene control sobre Cantero.

El mito de la renovación

Publicado en La Tercera

Una permanente critica al sistema binominal ha sido que no permite la renovación de la clase política. Artículos académicos y columnas de opinión han mostrado que tanto la oferta (los candidatos que se presentan a elección) como la demanda (la gente que participa en elecciones) son presos de un sistema que impide renovar el Congreso. La evidencia que han usado se ha basado en que los candidatos que se presentan son siempre los mismos, y que la gente que participa en elecciones vota tupido y parejo por ellos. Fue tras esa constatación que académicos y columnistas pidieron un cambio en la demanda para forzar renovación. Finalmente, con ese objetivo, lograron aprobar el voto voluntario.

Sin embargo, ad portas de la primera elección legislativa con voto voluntario no hay evidencia que sugiera que habrá tal renovación. En 2013, 93 diputados buscarán ser reelectos. Este guarismo es superior a la cantidad de diputados que históricamente ha tratado de permanecer en su cargo. El voto voluntario no cambió el patrón. En 1989, 87 diputados buscaron ser reelectos; en 1993, 86 diputados buscaron ser reelectos; en 1997, 92 diputados buscaron ser reelectos; en 2001, 92 diputados buscaron ser reelectos; en 2005, 92 diputados buscaron ser reelectos; en 2009, 91 diputados buscaron ser reelectos. Un dato no menor, dado que es una regla que entre 80 y 85% de los diputados logra su objetivo.

La respuesta a por qué el cambio al carácter del voto no forzará la renovación está latente. Es una simple regla de mercado. Si la oferta no cambia, la demanda no cambia. Si no se modifica lo forma en que se filtran los candidatos que se presentarán a reelección, no cambiará la tasa de renovación. Si bien el voto voluntario permite regular la demanda, la gente no tiene una alternativa de votar por caras nuevas. Si las cúpulas de los partidos siguen escogiendo a las mismas personas para permanecer en sus cargos, de poco sirve el voto voluntario para reemplazarlos. El escenario es complejo. El sistema actual no solo asegura la permanencia de titulares, sino que refuerza el status quo con los desafiantes (los candidatos que no son titulares).

Aunque baje el número de candidatos reelectos, los candidatos desafiantes prometen mantener el status quo. Entre los candidatos que no son titulares y que buscarán ser electos en 2013 hay 10 personas que ya fueron diputados: Ximena Valcarce (en Arica), Néstor Jofré (en Iquique), Jaime Mulet (en Vallenar), Jorge Insunza (en Illapel), Arturo Longton (en Quilpué), Víctor Barrueto (en La Reina), Alejandro Sule (en San Miguel), Felipe Letelier (en Rengo), Aníbal Pérez (en Santa Cruz) y Raúl Súnico (en Talcahuano). A ellos se suman 2 candidatos que fueron senadores y que buscarán un cupo en la cámara baja: Jaime Naranjo (en Linares) y Manuel Antonio Matta (en Cauquenes).

Como si estos datos ya no fueran lapidarios, hay una larga lista de candidatos, tanto titulares como desafiantes, que son parte implícita de la fuerza que busca frenar la renovación de la clase política. Se trata de quienes tienen lazos sanguíneos con actuales legisladores. Están los hermanos de senadores: Cristina Girardi, Ricardo Rincón, Joaquín Tuma y Matías Walker; están los hijos de (ex) senadores: Jorge Tarud, Romina Tuma, Jorge Sabag, Alejandro Sule, Antonio Horvath, Karim Bianchi y Juan Antonio Coloma; y están los hijos de (ex) diputados: Joaquín Godoy, Germán Becker, Pedro Álvarez-Salamanca y Sergio Correa; entre otros.

A estas listas se suman titulares y desafiantes que tienen parentescos con otras personas que están, o estuvieron en algún momento reciente, en la clase política elegida en elecciones populares, como lo son Daniela Cicardini (hija de Maglio Cicardini), Marcela Sabat (hija de Pedro Sabat), Lorena Rojas (hija de Rafael Rojas), Karla Rubilar (hija de Vicky Barahona), José Ignacio Labbé (hijo de Cristián Labbé) y Daniel Melo(hijo de Sadi Melo). Todos buscarán ser electos en distritos que contienen comunas donde sus ascendiente fueron, o siguen siendo, alcaldes. Es difícil imaginar que su lineamiento en el Congreso se desvié significativamente de lo que sería el lineamiento de su progenitor.

La conclusión es que modificar la demanda de un sistema electoral (en este caso con el voto voluntario), no determina la oferta del mismo sistema electoral. Es un mito que el voto voluntario traerá renovación. No solo es extremadamente probable que entre 70 y 80 diputados resulten reelectos (basado en la tendencia histórica), sino que entre los desafiantes que resulten electos haya un importante número de ex legisladores, hermanos de legisladores e hijos de legisladores. Si lo que se busca es renovar la clase política se debe modificar la oferta. Si lo que se busca es renovación en el congreso, se deben modificar los aspectos fundamentales del sistema binominal.

La oferta electoral

Publicado en La Tercera

El 20 de Agosto se conocerán los nombres de los pactos y partidos que competirán en las próximas elecciones presidenciales y legislativas. El cronograma entregado por el Servicio Electoral (ver aquí) establece que el nonagésimo día anterior a la fecha de la elección vence el plazo para la formalización de pactos electorales, y para la declaración de candidaturas a presidente de la república, senador y diputado.  Todo indica que habrá al menos 6 pactos electorales y un total de 14 partidos en competencia: la lista que apoya a Evelyn Matthei (RN, UDI), la lista que apoya a Michelle Bachelet (DC, PPD, PS, PSRD, PCCH, MAS, IC), la lista que apoya a Marco Enríquez-Ominami (PRO, PL), la lista que apoya a Ricardo Israel (PRI), la lista que apoya a Marcel Claude (PH, IU), y la lista que apoya a Roxana Miranda y a Alfredo Sfeir (PEV, PI).

Si los pactos nombrados arriba finalmente se inscriben, la elección de 2013 podría ser la más numerosa, en términos de pactos y partidos, desde el retorno de la democracia. En 1989, hubo 6 pactos electorales y un total de 15 partidos, en 1993 hubo 4 pactos y 13 partidos, en 1997 hubo 5 pactos y 10 partidos, en 2001 hubo 5 pactos y 9 partidos, en 2005 hubo 4 pactos y 10 partidos, y en 2009 hubo 4 pactos y 13 partidos. En cada elección hubo una lista de independientes fuera de pacto. Extrapolando estos datos a 2013, esto implicaría que la próxima elección también podría alcanzar un número histórico de candidatos, superando incluso la primera elección. Si bien en 1989 hubo más partidos legalmente constituidos que en cualquier otro momento, no estaban profesionalizados al nivel actual. La elección de 2013 se dará en un plano electoral más desarrollado, donde todos los partidos tendrán al menos una elección en rodaje.

En la próxima elección legislativa, los pactos de Matthei y Bachelet llevarán 20 candidatos cada uno (máximo permitido) a la elección de senadores, y 120 candidatos cada uno (máximo permitido) a la elección de diputados. Los pactos de Enríquez-Ominami e Israel también han prometido una presencia nacional de candidatos al congreso. La suma de estos cuatro pactos ya consolidará un récord de candidatos legislativos.  Dado que se elegirán consejeros regionales (Cores) de forma simultánea, la suma de candidatos ascenderá aún más. A la planilla de candidatos legislativos se sumarán un máximo de 278 candidatos a Core por pacto (ver aquí). No es menor, considerando que la mayoría de los pactos que competirá por escaños en el poder legislativo también probará suerte en la primera elección directa de autoridades regionales. Si suponemos que cuatro listas completarán sus planillas, habrá al menos 1,112 candidatos al Core.

La oferta electoral de 2013 tiene al menos dos consecuencias directas. Primero, se gastará más dinero en este ciclo electoral que en cualquier otro. Si bien en las elecciones de alcaldes y concejales se eligen más autoridades, y por lo tanto hay más candidaturas, el gasto electoral en elecciones de legislativas es significativamente mayor. Será particularmente alto en 2013 (a diferencia de 1997 y 2001) porque junto a los legisladores también se elegirá presidente.  Una segunda consecuencia es que con la mayor oferta electoral aumentará la tasa inicialmente estimada de participación. Tras la alta abstención en la elección de 2012 muchos pronosticaron una replica para 2013. Pero considerando el efecto positivo que tienen las campañas presidenciales sobre la tasa de participación, y la aparente cantidad histórica de pactos, partidos y candidatos que se inscribirán para competir, el augurio bien podría tornarse positivo.