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Abstención en las elecciones municipales de 2012

Este artículo es un aporte de Mauricio Morales, Director del Observatorio Político-Electoral de la Universidad Diego Portales.

Debido a la implementación del voto voluntario, la participación electoral cayó significativamente. Más allá de los posibles errores del padrón electoral donde se incluía  personas fallecidas y chilenos residentes en el exterior, la participación se desplomó en más  de 15 puntos. Si en 2008 votó alrededor del 58% de todas las personas en edad de votar, en 2012 el porcentaje apenas superó el 41%. Si en 2008 el número de votos válidamente emitidos fue de 6.362.130 votos, en 2012 esa cifra descendió a 5.261.069 según cifras  preliminares. De acuerdo a los votos válidamente emitidos (excluyendo nulos y blancos), la participación decreció del 52,5% en 2008 al 39,3% en 2012.

Pare leer el resto del informe, pinchar aquí.

 

Encuestadoras, pronósticos y resultados de las municipales

Publicado en El Mostrador

Las encuestas son la principal forma de identificar preferencias en determinados grupos de gente. Por medio de encuestas, el gobierno identifica tendencias de aprobación y desaprobación a su trabajo. Por medio de encuestas empresas privadas descubren patrones de oferta y demanda en sus mercados. Son mucho más comunes que las elecciones, y son mucho más simples que los focus groups. Por eso se han consolidado como parte central de la vida pública y privada. Prácticamente todos los grupos de consultores serios conduce su propia encuestadora, con encuestas hechas por ellos mismo o bien sub-contratadas a otras empresas especialistas en el rubro.

La veracidad de una encuesta solo puede ser verificada cuando se compara su predicción con una referencia real. En encuestas electorales esto es relativamente sencillo. Se puede comparar la predicción hecha por la encuesta con el resultado de la elección. Naturalmente encuestadoras que realizan predicciones más acertadas son mejores que encuestadoras que realizan predicciones menos acertadas. Por eso hay que diferenciar entre las encuestadoras que tienen buenas predicciones de las que no tienen buenas predicciones. En teoría, las del primer grupo representan la realidad, mientras que las del segundo reproducen resultados que no necesariamente son reales.

La elección municipal de 2012 es un caso en punto para diferenciar entre estos dos tipos de encuestadoras. El alto número de encuestadoras compitiendo para predecir las elecciones en los meses previos a la elección municipal permite comparar las predicciones de cada una de sus encuestas con los resultados finales de la elección. Lamentablemente, el resultado de la comparación tiende a convergir a las encuestadoras en el segundo grupo. Solo un puñado de encuestadoras, muchas de ellas locales, acertaron en el resultado. La gran mayoría, en cambio, tuvo pronósticos erróneos. Fallaron tanto en dirección como en intensidad. Si no fallaron en ganador, fallaron en margen de victoria.

Algunos ejemplos. En Antofagasta pronosticaron una victoria para la independiente por la Concertación Hernando, y ganó Rojo. En Recoleta se inclinaron hacia Cornejo, aún con Letelier en la carrera, y ganó Jadue. En Ñuñoa las encuestas pronosticaron una victoria holgada para Sabat, y ganó Fernández. En Estación Central pronosticaron una victoria de Delgado sobre Ballesteros con un margen de al menos 20%, pero solo ganó por 2%. En Providencia todas las encuestas de El Mercurio pronosticaron una victoria para Labbé, y ganó Errázuriz. Finalmente, en Santiago, la “madre de todas las batallas”, todas las encuestas favorecieron a Zalaquett, pero ganó Tohá por 7%.

¿Por qué fallaron?

Una teoría es que las encuestadoras respondieron a una agenda. Al sobre-reportar victorias de sus candidatos preferidos trataron de desincentivar que la gente votara por otro candidato. En esencia, esto significa que las encuestadoras tienen intereses invertidos en política. Un ejemplo perfecto sería Santiago. Una comuna emblemática, que a través de los medios tiene un efecto profundo sobre los votantes. De acuerdo a está teoría deberíamos presumir que todas las encuestadoras que allí sondearon–particularmente El Mercurio, La Tercera y La Segunda-UDD–intentaron distorsionar la elección a favor de Zalaquett.

Pero esa teoría resulta exagerada, y no existe evidencia empírica para comprobarla. Además, hay otro componente que también podría inducir a errores en los pronósticos de las encuestas, el carácter del voto. Anteriormente, con voto obligatorio, las encuestadoras preguntaban si la persona estaba registrada para votar, y de esa muestra estimaban resultados a partir de la tasa de participación electoral en años anteriores. En 2012, con voto voluntario, las encuestadoras preguntaban si la persona estaba habilitada para votar en la comuna, sin embargo de esa muestra no pudieron estimar resultados de participación. No tuvieron un punto de referencia.

Si bien todas las encuestas tienen error–según el número de encuestados, la distancia de la elección y la metodología–, el error de las encuestas para las municipales fue excepcionalmente alto. Las encuestadoras fallaron en identificar como lidiar con las preferencias de likely voters. No supieron como identificar preferencias en determinados grupos de gente. Pronósticos en comunas como Viña del Mar y Las Condes fueron fáciles, porque los resultados eran evidentes, y además la mayoría solo se iba fijar en el ganador y no en el margen de victoria. Pero pronósticos en comunas como Santiago y Providencia fueron difíciles, dado que su nivel de incertidumbre era significativamente mayor.

Las encuestadoras generaron pronósticos con resultados erróneos.  Se equivocaron drásticamente en comunas claves. Tomaron una perspectiva equivocada para aproximarse a los resultados. Trataron de estimar lo que sabían por sobre lo que no sabían. Las encuestadoras pensaron que sus pronósticos acertaban más sobre los resultados de lo que en realidad hacían. Si fue negligencia o intención nunca lo sabremos. Pero el efecto es el mismo, y es serio. Tal vez si la gente de Estación Central habría visto una batalla más reñida, Ballesteros habría derrocado a Delgado. Quizás si los partidarios de la UDI habrían visto que Zalaquett tenía menos ventaja, habrían votado más.

Es un tema que no desaparecerá fácilmente. Con las elecciones presidenciales a la vuelta de la esquina, los medios competirán ferozmente para destacar los resultados de sus propias encuestadoras. El problema es que si son los mismos medios y encuestadoras que hicieron los pronósticos para las municipales, lo probable es que la información que entreguen no sea acertada. Los medios estarán masificando información errónea. Una solución a este problema es crear una superintendencia de encuestadoras para fiscalizar que sus encuestas (1) utilicen metodologías diseñadas de acuerdo a un criterio base, y (2) tengan pronósticos significativamente acertadas.

Cinco a cero

Este artículo es un aporte de Mauricio Morales, Director del Observatorio Político-Electoral de la Universidad Diego Portales. Publicado en La Tercera.

Sorprendente, por decir lo menos. Una paliza para ser más exacto. Estos resultados representan un gobierno deteriorado y en el ocaso de su período. La pérdida de alcaldías y el desangramiento interno de la Coalición contrastan con los números alegres de la Concertación. Subió considerablemente su número de alcaldes (podría alcanzar las 170, mientras que en 2008 obtuvo 147) y recuperó su votación en concejales. La Coalición, en tanto, vio perder comunas emblemáticas, destacando, ciertamente, Providencia, Santiago y Concepción.

La Concertación ganó esta serie por 5 a 0. Ganó en número de alcaldes y concejales, al mismo tiempo que superó a la Alianza en el porcentaje de votos para ambas elecciones. El quinto punto, quizás el más importante, corresponde a la población gobernada. En 2008 la Alianza gobernó  al 57% y la Concertación al 38% de los chilenos. En 2012, estos valores se invirtieron. La Concertación gobierna al 49,5% y la Alianza el 35,7%. Si bien la Coalición mantiene predominio en las 10 comunas más grandes (ganó 7 de 10), la Concertación estrecha distancia en las 20 comunas con mayor número de habitantes. Si en 2008 la Coalición obtuvo 13 de las 20 comunas más grandes, en estas elecciones bajó a 10. En tanto, la Concertación, que obtuvo cinco alcaldías (de las 20 más grandes) en 2008, subió a siete en 2012. La Coalición de gobierno, en tanto, no tiene mucho que celebrar. Esta elección de medio término casi dilapida las posibilidades de que gane las siguientes presidenciales.

El partido que sorpresivamente subió en el tamaño de alcaldías ganadas fue la DC. Todos los pronósticos indicaban una caída aún más significativa respecto a 2008. Venía de perder 40 alcaldías entre 2004 y 2008. Ahora se recupera y retoma centros urbanos importantes como Concepción, Curicó, y también La Reina. Esto abrirá el apetito de sus precandidatos incluido el presidente del partido, Ignacio Walker. Tal situación también se reproduce para la elección de concejales, donde el pacto DC-PS supera ampliamente al pacto Por un Chile Justo. La Concertación retoma el mando en la Región Metropolitana y comienza a activar sus bases electorales de cara a las presidenciales del 2013.

Para la Coalición, en tanto, esta elección es casi de despedida. Fue un paréntesis que comenzó como auspicioso con rescate de los mineros incluido, pero que terminó por rendirse ante una ciudadanía movilizada y un presidente que no pudo revertir su imagen pública. Ni siquiera un gabinete popular y con buenas evaluaciones para sus ministros pudo contrarrestar el rechazo al presidente. Hoy el gobierno está pagando las consecuencias. La UDI es el gran derrotado y sólo aspira a mirar el balcón que adorna el Ministerio de Obras Públicas.

La mala noticia para la democracia es el porcentaje de participación. Es la caída más significativa en estos 20 años de democracia. Muchos anticipamos que el voto voluntario generaría este problema. Dicho y hecho. Hoy estamos hablando de alrededor de 5,6 millones de electores (sólo 42%), 1,4 millón menos que en las municipales de 2008. Los que pensaron la reforma deberán replantear este nocivo régimen electoral y, junto con ello, mejorar la oferta de partidos y candidatos en las subsiguientes elecciones.

Pronósticos para las elecciones municipales de 2012

A principios de octubre hice un pronóstico para las municipales de 2012. Incorporando tendencias de elecciones anteriores, tomando en cuenta datos socio-demográficos y controlando por el cambio de preferencias que puedan existir entre una elección y otra, señalé que los patrones muestran que la Alianza es la favorita, pero que la Concertación podría dar algunas sorpresas. En lo que sigue, los enlaces a las 3 columnas que contienen el pronósticos:

Además, una breve reflexión sobre el debut del voto voluntario:

(Naturalmente, los pronósticos no consideran hechos exógenos extraordinarios que suceden entre cuando fueron hechos y el día de la elección). Para ver actualizaciones, ver mis comentarios en twitter.

Las sorpresas de las municipales van a beneficiar a la Concertación

Publicado en El Mostrador

Todos ganan en elecciones municipales, hasta cuando pierden. En 2004, cuando la Concertación prácticamente dobló a la Alianza en alcaldes electos, Joaquín Lavín atenuó la derrota al celebrar que habían ganado “la madre de todas las batallas, Santiago”. En 2008, cuando la Alianza superó por primera vez a la Concertación en porcentaje de votos para alcaldes, Pepe Auth sostuvo que “las dos listas fueron un muro de contención para una verdadera derrota”.

Para proclamar un solo ganador, hay que fijar un estándar antes que ocurra la elección. En una columna anterior propuse que el ganador de la próxima elección municipal sería la coalición que ganara en más de los cinco siguientes criterios: (1) porcentaje de votos para alcaldes, (2) elegir el mayor número de alcaldes, (3) porcentaje de votos para concejales, (4) elegir el mayor número de concejales, y (5) elegir más alcaldes en las 10 comunas más emblemáticas.

Usando éste estándar se dejan fuera interpretaciones relativas, y se observan solo resultados absolutos. No pueden haber dos ganadores. En otra columna demostré que si se extrapolan tendencias de elecciones municipales anteriores, la Alianza debería obtener más votos en alcaldes y elegir más alcaldes en las 10 comunas más emblemáticas, mientras que la Concertación debería obtener más votos en concejales y elegir más concejales.

Parte de este pronóstico estuvo basado en el hecho que la Alianza viene mejorando su votación en cada elección municipal desde 2004. Una segunda parte de este pronóstico estuvo basado en el hecho que la Concertación está en su peor momento político desde 1989. Y una tercera parte de este pronóstico estuvo basado en el hecho que por primera vez la Alianza podría capitalizar sobre estas tendencias al competir como la coalición oficialista.

Ahora bien, tendencias no explican el resultado de elecciones por sí solas. Suceden demasiadas cosas entre una elección municipal y otra para sostener que las preferencias electorales no cambian. Para no ir más lejos, la elección de 2009 quebró todas las tradiciones electorales que se repetían desde 1989. Por primera vez la Alianza eligió al presidente, y por primera vez la Concertación perdió la mayoría en la Cámara de Diputados.

Otra diferencia con 2008 son las nuevas leyes electorales, los cuales, según algunos, distorsionarán patrones pre-existentes. Esto es en parte verdad, pues las leyes electorales efectivamente determinan el comportamiento de los electores. Pero en parte es falso, pues no necesariamente cambian la distribución de preferencias electorales. En este caso, la inscripción automática con voto voluntario solo profundizará las preferencias existentes.

Gonzalo Contreras et al. encuentran que el principal efecto de la inscripción automática con voto voluntario será una menor participación electoral. Pero que también que causará una polarización de las campañas, lo cual incrementará la participación de votantes de izquierda y derecha en desmedro de los de centro. Esto significa que votará menos gente, pero que se solidificarán las preferencias por la Alianza y la Concertación.

Tomando en cuenta que pueden suceder cosas entre el pronóstico y la elección, mantengo mi pronóstico sobre los resultados generales (los primeros 4 criterios), pero creo que pueden haber sorpresas a nivel particular (el quinto criterio). Ergo, sigo anticipando que la Alianza va tener más votos en alcaldes y tal vez incluso un mayor número de alcaldes electos también, pero pueden haber sorpresas en las 10 comunas más emblemáticas.

Y esto solo puede favorecer a la Concertación.

De las 10 comunas, 8 pertenecen a la Alianza, 1 pertenece a la Concertación y 1 a la alcaldesa independiente Marcela Hernando. Y dado que por defecto se espera que los titulares retengan su comuna, la Concertación puede sorprender en las 7 comunas donde los alcaldes de la Alianza van a la re-elección. En este sentido, ganadores en Maipú y Puente Alto no son sorpresas, pues los alcaldes titulares no van a re-elección, dejando la competencia abierta.

Según mi pronóstico, la Alianza probablemente obtendría entre 5 y 6 comunas, la Concertación probablemente obtendría entre 2 y 3 comunas, y los independientes obtendrían 1 comuna. Ahora bien, si suponemos que pueden haber sorpresas a favor de la Concertación, lo más probable es que sean en comunas donde tenga buenos recursos invertidos o un candidato ampliamente conocido. En principio, esto es posible en Santiago y en La Florida.

Supongamos que la Concertación sorprende, y gana en Santiago y en La Florida.

Esto implicaría que la Alianza mantendría sus dos comunas seguras (Viña del Mar y Las Condes) y la que se inclina a su favor (Valparaíso), y la Concertación ganaría en las dos comunas nuevas del grupo (Temuco y San Bernardo) y daría dos sorpresas (Santiago y La Florida). Además, dos comunas (Maipú y Puente Alto) irían–casi al azar–una para cada coalición. La otra comuna (Antofagasta) irremediablemente irá para la candidata independiente de la Concertación.

Miremos, entonces, con más detención lo que pasa en Santiago y en La Florida.

Por un lado, Santiago parece ser una batalla competitiva porque ambos candidatos tienen un porcentaje de apoyo alto, muy similar. Mientras que Pablo Zalaquett (UDI) obtiene alrededor de 38%, Carolina Tohá (PPD) obtiene alrededor de 37%. Un empate estadísticamente técnico que cobra sentido al observar elecciones previas. En 2004 y 2008 los votos se repartieron de forma pareja entre la centro-derecha y la centro-izquierda.

En comparación, La Florida parece ser una batalla menos competitiva. Las encuestas señalan que el alcalde designado Rodolfo Carter (UDI) aventaja al ex alcalde de la comuna Gonzalo Duarte (PDC) por 42% a 25%. Incluso, si Duarte recuperará terreno, la historia no juega a su favor. Cuando fue electo alcalde en 1996 ganó por 151 votos, para luego perder su intento de re-elección en 2000 por 7,879 votos.

Todo apunta a que entre las 10 comunas más importantes del país, solo en Santiago puede haber una sorpresa. (Pues Maipú y Puente Alto son comunas abiertas que pueden ir para cualquier lado, y Antofagasta es de la candidata independiente de la Concertación). Naturalmente cualquiera victoria de la Concertación en una de las otras comunas sería una sorpresa igual de oportuna. Pero más que mérito de la Concertación sería un fracaso de la Alianza.

El efecto negativo del voto voluntario

Publicado en La Tercera

En la elección municipal de 2012 se implementará por primera vez el voto voluntario. Si bien la ley ya se aprobó en el congreso y se despachó en el diario oficial, sigue habiendo poco consenso sobre si es algo positivo o algo negativo para la democracia. Los que estuvieron a favor de la iniciativa sostienen que el voto debe ser concebido como un derecho, pues cada ciudadano debe tener la voluntad para decidir si quiere votar. Los que estuvieron en contra de la iniciativa sostienen que el voto debe ser concebido como un deber, pues cada ciudadano tiene la obligación de participar con su voto en todas las instancias de deliberación colectiva que corresponda.

¿Quién tiene la razón?

Si se comparan las posiciones en un plano filosófico, el voto voluntario es tan positivo como el voto obligatorio, pues cada sistema se defiende con juicios ideológicos y valóricos respaldados con argumentos tautológicos. Desde una perspectiva liberal, las mejores democracias son aquellas en que los individuos no están sujetos a la regulación monopólica del Estado. Desde una perspectiva republicana, las mejores democracias son aquellas en que los individuos participan con frecuencia e intensidad en la deliberación colectiva. Si bien no existe una resolución a esta contraposición, la simple aprobación de la ley sugiere que la voluntad debe ser más positiva que la obligatoriedad.

Si se comparan las posiciones en un plano empírico, el voto obligatorio es mejor que el voto voluntario, pues hay evidencia que tiene efectos menos nocivos para la democracia. Experiencias internacionales y investigaciones locales han encontrado que el voto voluntario ahonda el sesgo de clase, genera menos participación electoral y promueve campañas polarizadas. Por el contrario, el voto obligatorio incentiva un voto igualitario, genera mayor participación electoral y tiende a promover campañas moderadas. Ergo, ante la duda, se sugiere que países en vías de desarrollo que buscan incrementar su calidad de democracia deben adoptar el voto obligatorio.

Haber implementado el voto voluntario necesariamente significa una victoria de los argumentos a favor del voto voluntario por sobre los argumentos a favor del voto obligatorio. Es decir, el ejecutivo (quien envió el proyecto) y el legislativo (quien aprobó el proyecto) consideraron más positivo para la democracia aumentar las libertades individuales que incentivar el voto igualitario, generar mayor participación electoral y promover campañas moderadas. Dado que la libertad individual es un tema ideológico y valórico, no se puede evaluar si implementarlo fue una decisión correcta. Sin embargo, sí se puede evaluar si proscribir el voto obligatorio fue una decisión incorrecta.

La elección municipal de 2012 es una instancia óptima para conducir un experimento natural. Se podrá medir si el efecto de tener voto voluntario es lo suficientemente positivo para la democracia como para justificar el efecto de no tener voto obligatorio. En esencia, se podrá comparar resultados de elecciones previas a 2012 con los resultados de elecciones posteriores a 2012, para determinar si el supuesto efecto positivo del voto voluntario en realidad supera el costo de no tener voto obligatorio. Ahora bien, es un experimento difícil de conducir, dado que resultados de encuestas, en general, muestran que individuos prefieren tener la voluntad, por sobre la obligación, de votar.

Pero en indicadores objetivos, los efectos negativos del voto voluntario podrían superar con creces los efectos positivos de no contar con el voto obligatorio. Si bien los individuos están de acuerdo con tener derechos, contraponerlos con los deberes podría ser una mala desición para todos. En consecuencia, la pregunta relevante es si frente a esta evidencia quienes apoyaron el voto voluntario estarían dispuestos a apoyar el voto obligatorio. Si los resultados electorales muestran que efectivamente tener un voto voluntario tiene un efecto significativamente negativo sobre la legitimidad del sistema democrático, estarían dispuestos a revertir su opinión para apoyar el voto obligatorio.

Algunas preguntas a quienes apoyan el voto voluntario pueden ayudar a disipar esta duda. ¿Estarían dispuestos a seguir apoyando el voto voluntario si participa menos gente que antes (aproximadamente 60%)? O bien, ¿estarían dispuestos a seguir apoyando el voto voluntario si efectivamente produce un sesgo de clase (como sugieren las encuestas: en 2012 votaría un 83,9% del GSE alto, un 72,9% del GSE medio y un 68,4% del GSE bajo)? Finalmente, ¿estarían de acuerdo en seguir apoyando el voto voluntario si fomenta una polarización de la política (se anticipa que votantes de izquierda votarían en un 63,5%, los de centro en un 54,7% y los de derecha en un 72,1%)?

La Alianza va ganar en las comunas más importantes del país

Publicado en La Tercera

En cada elección municipal desde 1992 la Alianza y la Concertación compiten en las urnas por ser la coalición con más votos y más candidatos electos. Dado que antes solo se votaba directamente por concejales, hasta 2000 el ganador era la coalición que obtenía más votos. Pero desde la separación de la elección de alcaldes y concejales, desde 2004 el ganador es la coalición que cumple más de los siguientes 4 criterios: (1) obtener la mayoría relativa de votos para alcaldes, (2) elegir el mayor número de alcaldes, (3) obtener la mayoría relativa de votos para concejales, y (4) elegir el mayor número de concejales.

Bajo este estándar la Concertación es quien ganó las últimas dos elecciones. En 2004 ganó en los cuatro criterios y en 2008 ganó en tres de los cuatro criterios. Pero existe un quinto criterio que redime las derrotas de la Alianza y opaca las victorias de la Concertación: el número de alcaldes electos en las comunas más importantes del país. Pues si sólo miramos este quinto criterio, la Alianza sería la coalición ganadora en las últimas dos elecciones. Un hecho que no es menor, pues a diferencia de los otros cuatro criterios ganar en éste tiene un impacto mediático más profundo y efecto político más trascendente.

Las comunas más importantes del país son las comunas con más votantes. No solo son las que reciben más prensa durante el mes de campaña, también son el punto de referencia para elecciones sub-siguientes. Por un lado, son las comunas con más habitantes, por lo cual donde se invierten más recursos. Por la cobertura son donde las coaliciones eligen desplegar su propaganda. Por otro lado, son consideradas las comunas representativas de preferencias electorales, por lo cual se usan para medir el efecto de la propaganda. Un buen rendimiento en las municipales significa un buen rendimiento en las presidenciales.

Las comunas más importantes varían según la cantidad de votantes. En 2004 las comunas con más inscritos para votar fueron Valparaíso, Viña del Mar, La Florida, Maipú, Santiago, Las Condes, Puente Alto, Concepción, Antofagasta y Ñuñoa. En 2008 las con más inscritos para votar fueron Viña del Mar, Valparaíso, Maipú, La Florida, Las Condes, Puente Alto, Santiago, Antofagasta, Concepción y Ñuñoa. En 2012 las con más inscritos para votar serán Maipú, Puente Alto, Viña del Mar, La Florida, Valparaíso, Santiago, Antofagasta, Temuco, Las Condes y San Bernardo.

En 2004 la Alianza obtuvo una mayoría relativa de los votos, y eligió al alcalde en 6 de las 10 comunas: Virginia Reginato (UDI) en Viña del Mar, Pablo Zalaquett (UDI) en La Florida, Francisco De La Maza (UDI) en Las Condes, Manuel José Ossandón (RN) en Puente Alto, Raúl Alcaíno (UDI) en Santiago, Jacqueline Van Rysselberghe (UDI) en Concepción y Pedro Sabat (RN) en Ñuñoa. La Concertación ganó en 3 de las 10: Aldo Cornejo (PDC) en Valparaíso y Alberto Undurraga (PDC) en Maipú. Además, ganó el candidato independiente Daniel Adaro en Antofagasta.

En 2008 la Alianza obtuvo una mayoría relativa de los votos, y eligió al alcalde en 7 de las 10 comunas: Virginia Reginato (UDI) en Viña del Mar, Jorge Castro (UDI) en Valparaíso, Francisco De La Maza (UDI) en Las Condes, Manuel José Ossandón (RN) en Puente Alto, Pablo Zalaquett (UDI) en Santiago, Jacqueline Van Rysselberghe (UDI) en Concepción y Pedro Sabat (RN) en Ñuñoa. La Concertación ganó en 2 de las 10: Alberto Undurraga (PDC) en Maipú y Jorge Gajardo (PS) en La Florida. Además, ganó la candidata independiente Marcela Hernando en Antofagasta.

En 2012, la Alianza va ganar, por tercera vez consecutiva, en las comunas más importantes del país. Tiene probabilidades altas de re-elegir a sus titulares en Viña del Mar, Valparaíso, Las Condes y Santiago. Además, tiene probabilidades medio-altas de ganar en el caso excepcional de La Florida. La Concertación tiene probabilidades a su favor en Temuco y San Bernardo–comunas que entran al grupo por primera vez al grupo. Por su parte, Maipú y Puente Alto serán disputadas voto a voto. En Antofagasta la mayoría relativa de los votos favorecerá a la candidata independiente que va en la lista de la Concertación.

Viña del Mar y Las Condes son las comunas más seguras de la Alianza. Los alcaldes UDI sirven a sus respectivas comunas consecutivamente desde 1992. Ambos suman tres periodos como concejal y dos como alcalde. Mientras que De la Maza fue electo como sucesor de Joaquín Lavín (UDI), Reginato fue electa como reemplazante de Jorge Kaplan (PRSD). Ambos han incrementado año tras año su porcentaje de apoyo, hasta alcanzar casi 80% en la última elección. Los desafiantes, René Lues (PDC) y Santiago Albornoz (PDC), respectivamente, figuran con escaso apoyo en las pocas encuestas que se han publicado.

Valparaíso y Santiago también se inclinan a favor de la Alianza, pero con un grado de incertidumbre mayor. Tienen más cobertura mediática, por lo cual tienden a ver candidatos de peso pesado. Elecciones son más competitivas. En 2012 los titulares de ambas comunas estarán terminando su primer periodo. Estadísticamente están en el mejor momento para ser re-electos. Si bien ambos desafiantes, Hernán Pinto (PDC) y Carolina Tohá (PPD), recogen apoyo crucial como ex-alcalde y ex-diputada de sus respectivas comunas, es improbable que puedan derrocar a los titulares recién electos en 2008.

En La Florida las probabilidades también favorecen la Alianza. Jorge Gajardo (PS) sirvió los primeros dos años (2008-2010) antes de renunciar y entregarle el poder a Rodolfo Carter (UDI) para que sirviera los segundos dos años (2010-2012). La situación es similar a lo que sucedió en 85 comunas entre 1992 y 1996, donde alcaldes de la Alianza y la Concertación se dividieron los 4 años en partes iguales. En la elección de 1996, los alcaldes que sirvieron los segundos dos años tuvieron una tasa de re-elección de 63,3%, mientras que los alcaldes que sirvieron los primeros dos años tuvieron una tasa de re-elección de 29,4%.

La Concertación solo cuenta con opciones significativas de ganar en Temuco y San Bernardo. En Temuco las encuestas muestran que Francisco Huenchumilla (PDC) aventaja a Miguel Becker (RN). Tiene sentido, pues la historia juega a favor del partido del desafiante. En las 4 elecciones entre 1992-2008 hubo 4 alcaldes PDC. En 2008 Becker solo fue electo porque Huenchumilla no fue a la re-elección. En San Bernardo la tarea es más difícil. Leonardo Soto (PS) espera retirar a la alcalde novata Nora Cuevas (UDI). Si bien Cuevas cuenta con ventaja por ser la titular, su gestión ha estado en tela de juicio de los sanbernardinos.

Maipú y Puente Alto tendrán las elecciones más competitivas de la serie. En ambas comunas los alcaldes titulares se retiran, pero dejan a concejales de sus respectivos partidos como sucesores. En Maipú, Christian Vittori (PDC) espera reemplazar a Alberto Undurraga (PDC), si logra derrotar a Joaquín Lavín Jr. (RN), y en Puente Alto, Germán Codina (RN) espera reemplazar a Manuel José Ossandón (RN), si logra derrotar a Soledad Barría (PS). Encuestas en ambas comunas muestran que los candidatos no se logran diferenciar. A un mes de la elección, los 4 aspirantes obtienen alrededor de 25% de apoyo cada uno.

Antofagasta irremediablemente elegirá un alcalde independiente. Los 5 candidatos que buscan ser electos no militan en partidos. Si bien todos van patrocinados por una coalición, basta ver la autonomía que han tenido las últimas dos administraciones. Entre quienes buscan ser electos, está la titular Marcela Hernando. Es claramente quien convoca mayor apoyo, y probablemente quien gane la elección. En 2008 obtuvo 51% de los votos, 20 puntos más que el candidato de la Concertación y 40 puntos más que el de la Alianza. La competencia no ha mejorado desde entonces.

En conclusión, la Alianza probablemente obtendrá entre 5 y 6 comunas, la Concertación probablemente obtendrá entre 2 y 3 comunas, y los independientes obtendrán 1 comuna. Si bien la Alianza podría obtener menos comunas que en 2004 y 2008, se debe a la entrada de 2 nuevas comunas. Si se fijara el criterio de 2008 para 2012 (incluyendo a Ñuñoa y Concepción), la Alianza probablemente obtendría entre 7 y 9 comunas. Naturalmente existen factores que juegan a favor y en contra del pronóstico, pero un hecho es que en la elección municipal de 2012 la Alianza va ganar en las comunas más importantes del país.

Ganadores y perdedores para la Municipal 2012

Publicado en El Mostrador

Minutos antes del noticiero central de la noche de la elección municipal (28 de octubre) de 2012 las élites de la Alianza y la Concertación saldrán a declarar victoria simultáneamente. Es una tradición política que se repite en todas las elecciones municipales desde 1992. Aunque suene contraintuitivo, es lógico. Pues las coaliciones no compiten en una dimensión única, compiten en cinco dimensiones distintas:

  1. El porcentaje de votos en alcaldes
  2. El número de alcaldes electos
  3. El porcentaje de votos en concejales
  4. El número de concejales electos
  5. El número de triunfos de alcaldes en las 10 comunas emblemáticas

Dado que el día de la elección las élites tienen una buena idea de sus resultados en cada una de las cinco dimensiones, eligen exagerar la importancia de aquellas donde tienen altas probabilidades de ganar. En ese sentido, fijan el estándar de su victoria desde adentro ex-post. Lo importante, entonces, es fijar el estándar desde afuera ex-ante. Con esta finalidad, surge la pregunta: ¿quién va ganar en cada una de las cinco dimensiones?

Si presumimos que los votantes tienen preferencias relativamente estables, podemos anticipar que los resultados serán similares a elecciones anteriores, salvo algunas distorsiones que introducen nuevas leyes electorales y factores contingentes. Por un lado, nuevas leyes electorales cambian los incentivos estructurales. Pero por otro lado, los factores contingentes cambian los incentivos variables. La mezcla es lo que inclina el balance de resultados.

Ahora bien, nuevas leyes electorales y factores contingentes solo son relevantes para inclinar el balance de resultados si están cargados con un sesgo. Ergo, la única ley electoral nueva (inscripción automática con voto voluntario), será–pese a lo que advierten algunos expertos–irrelevante, pues distorsiona a todos por igual. No hay una coalición que obtendrá beneficios significativamente mayores a costo de otra coalición por el simple hecho de la nueva ley.

Por el contrario, factores contingentes serán cruciales en el balance de resultados. Por ejemplo, la Alianza podría obtener beneficios por su condición de oficialista (tendrá más cobertura en terreno). Pero esto podría ser contrarrestado por la alta cantidad de comunas que tiene que defender. Asimismo, la Concertación podría obtener beneficios por su condición de oposición (tendrá un rol fiscalizador). Pero podría ser contrarrestado por la oferta electoral del PRO.

En lo que resta del artículo describo el balance de poder en las 5 dimensiones para las últimas dos elecciones, 2004 y 2008. Luego, controlando por el potencial efecto de algunos factores contingentes, entrego un pronóstico para la elección de 2012. El objetivo es identificar las dimensiones que cada coalición “debería ganar”, para que el día de la elección los podamos comparar con las dimensiones en que cada coalición “realmente gana”.

1. El porcentaje de votos en alcaldes

Los resultados electorales muestran que la Concertación ganó en 2004 y la Alianza ganó en 2008. En 2004 el porcentaje de votos de la Concertación fue 44,81%, el porcentaje de votos de la Alianza fue 38,72%, el porcentaje de votos la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue de 5,89%, y el porcentaje de votos de independientes fue de 9,64%. En 2008 el porcentaje de votos de la Concertación fue 38,43%, el porcentaje de votos de la Alianza fue 40,66%, el porcentaje de votos la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue de 6,33%, y el porcentaje de votos de independientes fue de 10,17%.

En 2012, es igual de probable que gane la Alianza como la Concertación. Los resultados electorales muestran que no hay una tendencia clara. Mientras que en 2004 la Concertación ganó por alrededor de 6%, en 2008 perdió por alrededor de 2%. La remontada de la Alianza no tiene que ver con la tercera fuerza (Juntos Podemos), por lo que es irrelevante en el balance de poder. Es términos prácticos esto significa que aunque la parte relevante de Juntos Podemos (PC) se fusione con la Concertación en 2012, no tendrá mayor influencia en el porcentaje de votos de la lista. Lo mismo sucede con los independientes. Es probable que los candidatos fuera-de-pacto obtengan alrededor de 10% de los votos, lo cual tampoco distorsiona el balance de poder. Va ser la elección de alcaldes más competitiva hasta el momento.

2. El número de alcaldes electos

Los resultados electorales muestran que la Concertación ganó en 2004 y en 2008. En 2004 el número de alcaldes electos de la Concertación fue 203, el número de alcaldes electos de la Alianza fue 104, el número de alcaldes electos de la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue 4, y el número de alcaldes independientes electos fue 32. En 2008 el número de alcaldes electos de la Concertación fue 147, el número de alcaldes electos de la Alianza fue 144, el número de alcaldes electos de la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue 7, y el número de alcaldes independientes electos fue 38.

En 2012, es más probable que gane la Alianza que la Concertación. Los resultados electorales muestran que hay una clara tendencia a favor de la Alianza. Mientras que en 2004 la Concertación casi duplicó a la Alianza en la cantidad de alcaldes electos, en 2008 solo ganó por 3. Ahora bien, algunos anticipan un “efecto pendular”, dado que la remontada en el número de alcaldes electos de la Alianza en 2008 naturalmente implica que tendrá que defender más comunas en 2012, de los cuales “tendrá” que perder algunas. Sin embargo, la evidencia muestra que la tasa de re-elección más alta es entre quienes buscan su primera re-elección. Por lo cual es probable que gran parte de las comunas que pierda la Alianza sean aquellas de alcaldes que buscan su tercera, cuarta o quinta re-elección, y no de alcaldes que llevan buscan su primera re-elección.

3. El porcentaje de votos en concejales

Los resultados electorales muestran que la Concertación ganó en 2004 y en 2008. En 2004 el porcentaje de votos de la Concertación fue 47,89%, el porcentaje de votos de la Alianza fue 37,68%, el porcentaje de votos la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue de 9,17%, y el porcentaje de votos de independientes fue de 3,92%. En 2008 el porcentaje de votos de la Concertación fue 45,13%, el porcentaje de votos de la Alianza fue 36,05%, el porcentaje de votos la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue de 9,12%, y el porcentaje de votos de independientes fue de 1,56%.

En 2012, es probable que el porcentaje de votos para concejales de cada coalición sea similar a la de la última elección. Los resultados electorales muestran que hay una tendencia estable. Ambas coaliciones bajaron alrededor de 2% en la elección de 2008, pero mantuvieron su diferencia. Dado que la tercera fuerza (Juntos Podemos) y los independientes mantuvieron estable su votación, es probable que la baja se haya debido a la estrategia de la Concertación de dividirse en dos listas. Si bien en 2012 se repetirá esta estrategia, hay dos factores contingentes que hay que tomar en cuenta. Primero, que una fracción importante de los votos de Juntos Podemos (particularmente los del PC) irán para la Concertación, levemente incrementando su votación. Pero, segundo, la irrupción del PRO puede neutralizar este efecto positivo, dejando el la diferencia entre la Alianza y la Concertación en un punto similar a la de 2008-2012.

4. El número de concejales electos

Los resultados electorales muestran que la Concertación ganó en 2004 y en 2008. En 2004 el número de concejales electos de la Concertación fue 1.126, el número de concejales electos de la Alianza fue 886, el número de concejales electos de la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue 89, y el número de concejales independientes electos fue 21. En 2008 el número de concejales electos de la Concertación fue 1.060, el número de concejales electos de la Alianza fue 861, el número de concejales electos de la tercera fuerza (Juntos Podemos) fue 79, y el número de concejales independientes electos fue 12.

En 2012, es probable que se mantenga la diferencia entre la cantidad de concejales electos de cada coalición. Los resultados electorales muestran que hay una tendencia estable. Entre 2004 y 2008 ambas coaliciones bajaron marginalmente en la cantidad de concejales que eligieron. Pero al igual que en el porcentaje de votos para alcaldes, la tercera fuerza (Juntos Podemos) y los independientes no fueron determinantes en el resultado, dado que mantuvieron su votación. Al igual que el pronóstico para el porcentaje de votos de concejales, la amenaza del PRO es, probablemente, lo único que podría causar una derrota en la cantidad de concejales electos para la Concertación. Pero la integración de los candidatos comunistas a la lista podría neutralizar este efecto, causando que se repita un resultado similar al de 2008.

5. El número de triunfos de alcaldes en las 10 comunas emblemáticas

Los resultados electorales muestran que la Alianza ganó en 2004 y en 2008. Se considera como emblemáticas a las comunas con más votantes (antes de la elección de 2012, son las con más inscritos para votar; a partir de la elección de 2012 son las con más habitantes habilitados para votar). Si bien estás varían, las que clasifican más veces en las últimas dos elecciones son las siguientes: Viña del Mar, La Florida, Valparaíso, Maipú, Las Condes, Puente Alto, Santiago, Antofagasta, Concepción y Ñuñoa.

En 2004 la Alianza obtuvo 6 de 10: Virginia Reginato (UDI) en Viña del Mar, Pablo Zalaquett (UDI) en La Florida, Francisco De La Maza (UDI) en Las Condes, Manuel José Ossandón (RN) en Puente Alto, Raúl Alcaíno (UDI) en Santiago, Jacqueline Van Rysselberghe (UDI) en Concepción y Pedro Sabat (RN) en Ñuñoa. La Concertación obtuvo 3 de 10: Aldo Cornejo (PDC) en Valparaíso y Alberto Undurraga (PDC) en Maipú. Además, Daniel Adaro (IND) fue electo en Antofagasta.

En 2008 la Alianza obtuvo 7 de 10: Virginia Reginato (UDI) en Viña del Mar, Jorge Castro (UDI) en Valparaíso, Francisco De La Maza (UDI) en Las Condes , Manuel José Ossandón (RN) en Puente Alto, Pablo Zalaquett (UDI) en Santiago, Jacqueline Van Rysselberghe (UDI) en Concepción y Pedro Sabat (RN) en Ñuñoa. La Concertación obtuvo 2 de 10: Alberto Undurraga (PDC) en Maipú y Jorge Gajardo (PS) en La Florida. Además, Marcela Hernando (IND) fue electo en Antofagasta.

En 2012, es más probable que gane la Alianza que la Concertación. Los resultados electorales muestran que hay una clara tendencia a favor de la Alianza. En 2004 y en 2008 la Alianza consiguió dominar ampliamente en la cantidad de alcaldes electos en las principales comunas del país. Dado que ha sido la dimensión en donde la Alianza ha ganado con mayor autoridad en las últimas dos elecciones, es probable que mantenga su margen de victoria. No existe un “efecto pendular”. Es probable que la Alianza gane entre 6 y 9 de las comunas más emblemáticas del país.

Prospectivas Electorales para 2012

Los siguientes gráficos muestran el número y porcentaje de candidatos a alcalde de la Alianza y la Concertación, entre 2004 y 2012. También muestran las características de las competencias que tuvieron que enfrentar esos candidatos. En específico las batallas electorales en donde un candidato de la Alianza se enfrentó a un candidato de la Concertación, en 2004 y 2008. Los gráficos ayudan a poner en perspectiva las prospectivas electorales para los candidatos en 2012.

Número y Porcentaje de Candidatos, 2004-2012

Los gráficos muestran datos desde 2004 porque fue el año en que se implementó la reforma electoral que separó la elección de alcaldes de la de concejales. Anterior a eso, la dinámica de la eleccion municipal era diferente. En las elección municipal de 1992 el alcalde fue electo por el concejo municipal. En 1996 y 2000 fue electo alcalde el candidato a concejal con más votos. Desde 2004 el alcalde es electo por mayoría reltaiva en una elección separada pero concurrente a la de concejales.

En 2004, la Alianza estuvo compuesta por tres tipos de candidatos. Los de la UDI, los de RN y los independientes. Por su parte la Concertación estuvo compuesta por 5 tipos de candidatos, los de la DC, los del PS, los del PPD, los del PRSD y los independientes.

En 2008, la Alianza fue compuesta por tres tipos de candidatos. Los de la UDI, los de RN y los independientes. Por su parte, la Concertación se dividió en dos listas (la Concertación Democrática, compuesta por el PDC y el PS, y la Concertación Progresista, compuesta por el PPD y el PRSD). El objetivo fue aumentar la cantidad de candidatos a concejal electos (o bien minimzar la supuesta derrota). Por eso, en la mayoría de las comunas la Concertación Democráctica se enfrentó a la Concertación Progresista en la elección de concejales. Pero en la elección de alcaldes, las comunas se repartieron según el tamaño de cada partido. De acuerdo a eso, hubo 6 tipos de candidatos, los de la DC, los del PS, los del PPD, los del PRSD y los independientes de cada lista.

 

En 2012, la Alianza estará compuesta por tres tipos de candidatos. Los de la UDI, los de RN y los independientes. Por su parte, la Concertación repetirá la estrategia de dos listas de 2008, para que los concejales se puedan enfrentar directamente, pero en cada comuna exista solo un candidato de la Concertación. Esta vez se enfrentara la Concertación Democrática (PDC y PS)contra Por un Chile Justo (PPD, PRSD y PC).  De acuerdo a eso, habrá 6 tipos de candidatos, los de la DC, los del PS, los del PPD, los del PRSD, los del PC y los independientes.

 Batallas Electorales, 2004 y 2008

En cada una de las elecciones de alcalde descritas arriba, la mayor cantidad de los candidatos electos en las 345 comunas del país provienen de la Alianza o de la Concertación. Por eso resulta más intersante mirar con mayor detalle las características de sus “batallas electorales”. Los siguientes gráficos muestran todas las veces que un candidato de la Alianza se enfrentó a un candidato de la Concertación en 2004 y 2008. La parte final especula sobre los factores que serán decisivos en resultado electoral de 2012.

En 2004 los candidatos de la Concertación tuvieron un desempeño electoral significativamente mejor que el de los de la Alianza. Entre los 3 tipos de candidatos de la Alianza y los 5 tipos de candidatos de la Concertación, hubo 15 combinaciones posibles de batalla. En 14 de ellos la Concertación obtuvo al menos 50% de las victorias. En solo un caso (PPD vs UDI) la Alianza obtuvo mayor candidatos electos. Esta masacre se reflejó en el resultado final de la elección, donde la Concertación obtuvo 203 comunas, frente a las 104 de la Alianza.

En 2008 los candidatos de la Concertación tuvieron un desempeño electoral significativamente peor que el de los de la Alianza, especialmente en referencia a 2004. Entre los 3 tipos de candidatos de la Alianza y los 6 tipos de candidatos de la Concertación, hubo 18 combinaciones posibles de batalla. En 10 comunas la Concertación obtuvo al menos 50% de las victorias.

Dado que la elección de alcaldes de 2012 aun no ha ocurrido, solo podemos especular sobre su resultado. Si miramos los patrones de elecciones anteriores podemos ver que el cambio en el status quo, ya sea institucional (como en 2004) o estrategico (como en 2008)  lleva a un cambio en los resultados electorales. El cambio en la forma de escoger alcaldes ayudó significativamente a la Concertación en 2004 (eligió cerca de 40 alcaldes más que en 2000) y perjudicó significativamente a la Alianza (eligió cerca de 70 alcaldes menos que en 2000). Pero la división de la Concertación en 2 listas el 2008, llevó a la mayor victoria electoral de la Alianza desde 1989.

La elección de 2012 va ser más similar a la elección de 2008 que la de 2004. La reforma electoral ya no tendrá un efecto positivo para la Concertación, y mantendrá la estrategia que lo llevó al desastre de 2008. Dos factores pueden inclinar la balanza: la implementación de la inscripción automática y el voto voluntario, y la incorporación del PC a la Concertación. Todo dependerá de la campaña que levante la Concertación. Mientras más votantes jóvenes pueda cautivar, y mientras más moderado se presente el PC (aunque lleve solo 7 candidatos a alcalde), aumenta la probabilidad de que la Concertación pueda reducir la ventaja que tiene la Alianza de organizar la elección desde el ejecutivo.

Listas y Candidatos a Alcalde en 2012

El 30 de julio de 2012 fue el último día en que se permitió la oficialización de las listas y la recepción de las declaraciones de los candidatos que competirán en las elecciones municipales de octubre de 2012. Estás son las 9 listas presentadas y aceptadas en las declaraciones de candidaturas:

  1. Igualdad para Chile (PI)
  2. Regionalista e Independientes (PRI)
  3. El cambio por ti (PRO +PE + PEV)
  4. Chile esta en otra (CH1)
  5. Por un Chile Justo (PPD + PRSD + PC + IC)
  6. Concertación Democrática (PDC + PS)
  7. Mas Humanos (MAS + PH)
  8. Coalición (UDI + RN)
  9. Por el Desarrollo del Norte (FDN)

El 12 de agosto de 2012 se dio a conocer la resolución de aceptación o rechazo de las declaraciones presentadas. Puede ver la lista de los candidatos aceptados y rechazados (en PDF) aquí:

  1. Región de Arica y Parinacota
  2. Región de Tarapacá
  3. Región de Antofagasta
  4. Región de Atacama
  5. Región de Coquimbo
  6. Región de Valparaíso
  7. Región Metropolitana
  8. Región de O’Higgins
  9. Región del Maule
  10. Región del Bíobío
  11. Región de la Araucanía
  12. Región de Los Ríos
  13. Región de Los Lagos
  14. Región de Aysén
  15. Región de Magallanes

Todos los candidatos que fueron rechazados pueden apelar ante el Tribunal Electoral. El resultado de estas apelaciones aun no ha sido publicado.