El PPD tiene la pelota

Todos los partidos de la Nueva Mayoría tienen un candidato presidencial, menos el Partido Por la Democracia. El Partido Radical, el Partido Socialista, y (probablemente) el Partido Comunista apoyan a Alejandro Guillier; el Partido Demócrata Cristiano apoya a Carolina Goic. El PPD tuvo a Ricardo Lagos, pero ya no. Por eso, debe elegir un nuevo rumbo. Tiene tres alternativas:

  1. Mantenerse neutral. Esto implica dar libertad de acción en las primarias (si se realizan) o bien en la primera vuelta.
  2. Levantar a un candidato propio. Entre los potenciales presidenciables destacan Felipe Harboe, Ricardo Lagos W., Jorge Tarud, y Carolina Tohá.
  3. Apoyar a Alejandro Guillier o a Carolina Goic. Esto lo pueden hacer por medio de un instructivo directo de la Mesa o por medio de una consulta interna.

La primera alternativa es la opción por defecto. Es la única manera de no cometer un error político que podría tener costos significativos en el futuro. La segunda alternativa es lo más fácil después de mantenerse neutral, pues cualquiera de los cuatro candidatos mencionados podría fácilmente tomar el comando de Lagos y hacerlo propio, bajo el trato de promover su programa.

La tercera alternativa es lejos lo más probable, pero también lo más complejo. Es probable porque el proyecto de una candidatura única ya fracasó y todo indica que lo haría otra vez, independiente del candidato. Y es complejo por los potenciales efectos que tendría sobre la propia coalición y eventualmente sobre el resultado de la próxima elección presidencial.

Si el PPD escoge apoyar a Guillier, encierra a la DC, obligándola a ir sola a primera vuelta y levantar una lista legislativa propia. Con 4 partidos a su favor, Guillier no tiene incentivos para ir a buscar a la DC, pero la DC sí tiene incentivos para ir a buscar a Guillier. Sobre todo si significa evitar una masacre electoral de proporciones bíblicas. Resultado: cohesión y supervivencia de la coalición.

Si el PPD escoge apoyar a Goic, oxigena a la DC, potenciando su viabilidad de levantar una candidatura competitiva. La DC sabe que si va sola podría perder hasta un cuarto de sus parlamentarios. Pero si tiene un acompañante de peso (como el PPD) podría incluso aumentar sobre su base. Resultado: división y muerte de la coalición.

El resultado de la elección presidencial depende de estos dos escenarios. En el primer escenario, una Nueva Mayoría cohesionada y disciplinada puede optar por ganar en segunda vuelta. En el segundo escenario, una centroizquierda dividida y frustrada debe luchar no solo contra sí misma y contra su archienemigo (la derecha) sino que también contra el Frente Amplio.