Seguridad ciudadana: un flanco imprevisto

Publicado en La Tercera

Las últimas semanas estuvieron fuertemente marcadas por las criticas a la conducción económica del gobierno. Las cifras – que mostraron una caída en el crecimiento, un aumento en el desempleo y una escalada en la inflación – no dejaron indiferentes a nadie. Desde la oposición culparon a la inestabilidad asociada a la reforma tributaria – exigieron afinar algunos detalles. Desde el sector más moderado del oficialismo culparon a la ambición excesivamente expansionista – sugirieron resucitar la alianza público-privada. En efecto, el gobierno le puso el acelerador a la reforma y anunció un plan de cooperación con el empresariado.

En la puerta del horno, el gobierno tuvo un segundo embate. La explosión de una bomba en la estación de Metro Escuela Militar abrió un flanco imprevisto. En los pocos meses que lleva la actual administración, nadie anticipó que un tema de suma importancia sería el manejo de la seguridad ciudadana. El atentado terrorista puso en entrecruces al oficialismo, mostrando inconsistencias importantes. Mostró que, contrario a la opinión inicial del gobierno, la aplicación de la Ley antiterrorista es una herramienta útil. Y mostró que, a diferencia de la opinión de algunos de sus diputados, su aplicación es necesaria.

Comparar el gobierno de Piñera con el gobierno de Bachelet en conducción económica y manejo de seguridad ciudadana resulta inevitable. Pues en ambos temas el gobierno anterior fue más fuerte de lo que ha sido el gobierno actual. Los buenos indicadores económicos y el énfasis en seguridad ciudadana son dos legados indiscutibles del gobierno anterior que han brillado por su ausencia en el gobierno actual. Las encuestas muestran mayor confianza en la economía durante el gobierno de Piñera que durante el gobierno de Bachelet, y que el atentado terrorista no solo es evaluado como el peor de los últimos años, pero también como un incidente evitable.

La aprobación de la reforma tributaria releva al gobierno en parte. Con las reglas del juego claras bajará la sensación de inestabilidad económica. Esto no es tan claro en la agenda de seguridad ciudadana. El novedoso método de los terroristas abre un escenario inédito que inevitablemente será ligado a la estabilidad política. Es un nicho que será explotado por quienes resisten el programa del gobierno. Un buen punto de partida para neutralizar aquello – y que ya ha avanzado el gobierno – es mostrar firmeza en capturar a los responsables mientras se trabaja en promulgar una ley antiterrorista de acorde con los tiempos.

El rápido ascenso de la seguridad ciudadana como tema prioritario sugiere que no será tan simple avanzar en el programa de gobierno. Las reformas estructurales propuestas tendrán que ser complementadas con medidas de mayor urgencia. El gobierno necesariamente tendrá que buscar un balance entre las metas de largo plazo y las metas de corto plazo. No es aceptable aprobar una reforma electoral si los votantes conviven con miedo. Si se descuida lo urgente, lo más lógico es que la evaluación de Bachelet comience a declinar, y en consecuencia su coalición sea castigada en la próximas elecciones municipales.

Bachelet debe redefinir sus prioridades. Hasta el momento el gobierno ha sobre ideologizado el país con las reformas estructurales, descuidando temas de mayor urgencia – como la economía y la seguridad ciudadana. Si bien las reformas estructurales pueden ser consideradas necesarias, los últimos incidentes muestran que pueden entrar en conflicto con temas de mayor urgencia. De hecho, la critica más efectiva de la oposición ha sido que el gobierno ha estado más preocupado del futuro que del presente. Sobre ideologizar puede pasar rápidamente de tener un efecto negativo para el gobierno a tener un efecto negativo para el país.

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