Escenarios post electorales de Bachelet

Publicado en La Tercera

Lo más probable es que Bachelet gane la elección presidencial y que la Nueva Mayoría gane la elección legislativa. Lo que no está claro es si la candidata va ganar en primera o en segunda vuelta o si su coalición va obtener una mayoría legislativa significativa. El mejor escenario para ella y los partidos que la respaldan es ganar en primera vuelta con una amplia mayoría legislativa. En ese escenario, podrá unilateralmente llevar a cabo las reformas que ha prometido en su programa de gobierno. El peor escenario es ganar en segunda vuelta sin una mayoría legislativa significativa. En ese escenario, tendrá que negociar con la segunda coalición más votada para llevar a cabo las reformas que ha prometido en su programa de gobierno.

La diferencia entre el primer escenario y el segundo escenario es clave para entender los desafíos que tendrá que enfrentar Bachelet. En el primer escenario tiene una mayoría legislativa significativa (más de 4/7 de los diputados y senadores) que le permitirá cumplir con al menos dos de sus tres promesas (reforma tributaria y reforma educacional). Además, podrá hacer el trabajo fino para eventualmente cumplir con su tercera promesa (nueva Constitución). En el segundo escenario no tiene una mayoría legislativa significativa (menos de 4/7 de los diputados y senadores), y por ende solo podrá llevar a cabo la reforma tributaria. Inevitablemente tendrá que lidiar con las expectativas de quienes dieron por descontada la reforma educacional y la nueva Constitución.

Si prevalece el primer escenario, los desafíos de Bachelet serán relativamente sencillos: transformar las promesas de campaña en proyectos de ley. Convocaría a su circulo cercano a La Moneda para diseñar la reforma tributaria y la reforma educacional. Enviaría los mensajes al Congreso, y con su mayoría legislativa (de al menos 69 diputados y 22 senadores) despacharía las reformas. Si prevalece el segundo escenario, los desafíos de Bachelet serán significativamente más complejos: cumplir con al menos una de sus tres promesas. Tendría que negociar los proyectos de ley con la Alianza, probablemente cediendo en más de un aspecto fundamental. Los mensajes serían productos de negociaciones bipartitas. Se volvería particularmente difícil pasar cualquier ley de quórum calificado.

La composición ejecutiva de su futuro gobierno también variaría según el escenario que se imponga. Si enfrenta los desafíos del primer escenario, su gabinete será mucho más político que técnico. Si obtiene una mayoría legislativa significativa, podrá prescindir de figuras transversales con perfiles moderados. Podrá escoger — sin tapujos o presiones — a quien ella quiera para liderar el Ministerio de Hacienda. Si enfrenta los desafíos del segundo escenario, su gabinete será mucho más técnico que político. Si no obtiene una mayoría legislativa significativa, será más trabado nombrar a ministros con tendencias ideológicas demasiado marcadas. Tendrá que nominar a un negociador experto a la Secretaría General de la Presidencia.

El relato del gobierno también será distinto de acuerdo al resultado de las elecciones presidenciales y legislativas. Si Bachelet gana en primera vuelta con una mayoría legislativa significativa, la misión de su gobierno será simplemente reemplazar el modelo. Su cuatrienio estará marcado por profundos cambios al sistema tributario y al sistema educacional. Se construirán los cimientos para una futura reforma constitucional. Si Bachelet gana en segunda vuelta sin una mayoría legislativa significativa, su gobierno se tendrá que resignar a reparar el modelo. Su cuatrienio estará marcado por la ausencia de reformas estructurales. Su gobierno tendrá más de continuidad que de cambio.

Los desafíos de Bachelet varían según los resultados de las elecciones presidenciales y legislativas. Con un buen resultado, los desafíos para llevar a cabo su programa serán menores. Podrá conducir las reformas con facilidad y su legado será indiscutido. Con un mal resultado, los desafíos para llevar a cabo su programa serán mayores. No podrá conducir las reformas que prometió y tendrá serios problemas para gobernar. Por su puesto, hay escenarios intermedios. Pero en todos, lo esencial es ganar la elección legislativa. Si Bachelet gana la elección presidencial en primera o en segunda vuelta es irrelevante comparado con el resultado de la elección legislativa. Lo que suceda en su gobierno dependerá de la composición del congreso.

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