Doblajes, descolgados y díscolos

Publicado en La Tercera

La resolución del Tricel que baja la candidatura senatorial de Luciano Cruz-Coke (cupo RN) augura un resultado adverso para la Alianza en Antofagasta. Al competir con un solo candidato (Manuel Rojas, UDI), aumenta la prospectiva de perder ambos escaños a los dos candidatos de la Nueva Mayoría (Pedro Araya, cupo DC y Alejandro Guillier, cupo PRSD). Presentar a solo un candidato inevitablemente debilitará a la Alianza frente a la Nueva Mayoría, pues el binominal establece que para asegurar un escaño se debe tener al menos la mitad más uno de los votos de la lista más votada. Un umbral alto, considerando que la Alianza podrá contar solo con los votos de Rojas, mientras que la Nueva Mayoría podrá contar la suma de votos de Araya y Guillier.

Desde 1989 la tradición ha sido llevar dos candidatos a cada elección, para justamente evitar la desventaja mencionada arriba. Si solo consideramos a la Alianza y la Nueva Mayoría en elecciones de senadores, han llevado a 255 de 264 candidatos posibles — omitiendo un candidato en solo 9 ocasiones. Si solo consideramos a la Alianza y la Nueva Mayoría en elecciones de diputados, han llevado a 1,432 de 1,440 candidatos posibles — omitiendo un candidato en solo 8 ocasiones. Ahora bien, hay que notar que en las 15 ocasiones en que se llevó un candidato único fue parte de una estrategia electoral para favorecer a un candidato fuerte o para potenciar a un candidato descolgado. Entre ambas elecciones el candidato único perdió en solo dos de las 17 ocasiones.

Hay una gran diferencia entre las candidaturas únicas en las elecciones anteriores y la candidatura única de Rojas en 2013. Mientras que las candidaturas únicas en las elecciones anteriores fueron planificadas, la candidatura única de Rojas en 2013 es espontánea. En las elecciones anteriores las coaliciones anticipaban que cuando perdiera el candidato único, mantendrían un escaño. Y así fue, en 1989 resultaron elegidos dos candidatos descolgados que luego se integrarían a la Nueva Mayoría: Juan Pablo Letelier (distrito 33) y Hosaín Sabag (distrito 42). En la elección de 2013 la Alianza no anticipa que si pierde Rojas pueda mantener el escaño. El riesgo de perder con candidatos únicos en elecciones anteriores fue considerablemente más bajo que el riesgo de perder con Rojas en 2013.

El riesgo fue bajo en las 17 candidaturas únicas de elecciones anteriores porque el candidato único era fuerte y aseguraba ganar de antemano. Y en los casos en que el candidato único era débil era probable que un descolgado ganaría la elección y no se perderían ambos cupos. En la elección de 2013 ninguno de estos factores recurre. Rojas no es un candidato que asegura ganar de antemano, y no hay descolgados que puedan prevenir perder ambos cupos. En las cuatro elecciones en que Rojas fue elegido diputado por el distrito 4 ha promediado 30,88% de los votos — dos por ciento menos de lo que se necesita para asegurar el escaño. Además, el candidato independiente, Carlos Cantero, más que un descolgado es un díscolo — en caso de ganar nada asegura que se alineará con la Alianza.

Es precisamente el segundo factor lo que aumenta la probabilidad del doblaje de la Nueva Mayoría. La candidatura de Rojas no solo se ve disminuida por su baja probabilidad de llegar al umbral necesario y asegurar el escaño, sino que además por la presencia del senador titular Cantero. Es probable que entre Rojas y Cantero sumen más de 33,3% de los votos, pero en listas separadas no es un resultado útil para evitar el doblaje. Con ambos candidatos en campaña, es probable es que el votante de derecha se divida y se dispersen los votos. Considerando que ambos tratarán de maximizar su votación, es lógico pensar que será una campaña conflictiva en el sector, incentivando a muchos votantes a quedarse en sus casas el día de la elección.

La tarea para evitar el doblaje se vuelve aún más sombrío si se consideran el resto de las candidaturas en la circunscripción. Además de Rojas y Cantero, el ex presidente regional de RN, Daniel Guevara, competirá como independiente. Si bien la competencia entre Rojas y Cantero será el foco de la elección, la candidatura de Guevara promete atrapar algunos votos que en su ausencia irían para uno de los otros dos. Como resultado se reducirá aun más la probabilidad de que uno de los tres candidatos llegue al umbral necesario para evitar el doblaje. El panorama se agudiza si se considera que en uno de los dos distritos de la región va un candidato a diputado díscolo de la derecha. El ex intendente, Álvaro Fernández, se presentará como independiente por el distrito 4.

En el escenario político actual, un doblaje en Antofagasta podría ser lapidario para la Alianza. A la adversidad en la circunscripción del norte le se suman las prospectivas negativas que existen en Coquimbo y Magallanes. Perder ambos candidatos a doblajes en las tres circunscripciones le daría a la Nueva Mayoría un quórum sin precedentes de 4/7 en el senado. Una forma de evitar aquello es reducir las probabilidades de perder donde más se pueda. En el caso de Antofagasta, por ejemplo, sería imprescindible bajar a uno de los dos candidatos y concentrar el voto de derecha en solo una persona. Una estrategia que se ve complicada materializar, considerando que la UDI difícilmente bajará a Rojas y que RN no tiene control sobre Cantero.

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