Resultados de las primarias

Publicado en La Tercera

Es altamente probable que vote poca gente en las primarias del domingo. Del total del universo de votantes (12.000.000 apróx.), la mayoría de los expertos concuerda en que alrededor de 10% (1.200.000 apróx.) acudirá las urnas. Encuestas de intención de voto que han controlado por “votantes probables” comparten cifras similares. Entre las cosas que explicarán la baja participación estará (1) la desconfianza de la gente en la clase política y (2) el carácter voluntario del voto.

Si bien ambos determinantes son importantes porque afectan la calidad de la democracia, también son importantes porque afectan los resultados de la elección. Si mantenemos constante a esos dos factores y solo variamos el número de votantes, es probable que existan diferentes resultados electorales. Por ejemplo, como escribo aquí y aquí: mientras más gente participe, es más probable que gane Allamand; mientras menos gente participe, es más probable que gane Longueira.

Hay dos puntos de interés claves para determinar como el nivel de participación afectará los resultados de las primarias. El primero punto es sobre los índices de votación por cada coalición: el pacto que obtenga mayor porcentaje relativo de votos en junio tiene una mayor probabilidad de ganar en noviembre. El segundo punto es sobre los índices de votación por cada candidato: el candidato que obtenga mayor número de votos en junio tiene una mayor probabilidad de ganar en noviembre.

Una de las características comunes del pequeño grupo de personas que acudirá a las urnas el domingo es que tienen un mayor sentido cívico que otros grupos de personas. Es probable que sean individuos que tienden a participar en elecciones significativamente más que otros individuos. Sobre todo si deciden participar en una elección primaria, que muchos dan por definida, con voto voluntario, un domingo en la mañana, en medio del invierno. Si votan en las primarias de junio es probable que voten en las elecciones de noviembre.

Esto es un dato importante porque fija un punto de referencia de votantes duros para cada coalición. Si dos de cada tres votantes de las primarias emiten su voto por el pacto Nueva Mayoría en junio, es probable hagan lo mismo en noviembre. Evidentemente esto no significa que la elección esté definida. Algunos que votarán por Orrego o Velasco podrán preferir al candidato de la Alianza (sobre todo si es Allamand). Además, en noviembre también entrarán con más fuerza los independientes a definir la elección.

Pero una alta participación a favor de la Nueva Mayoría en las primarias sí significa un piso de votantes duros más alto. En una primera vuelta–que probablemente se defina por una diferencia no mayor a 5 a 10 puntos–tener más votantes duros es una ventaja crucial. Significa hacer un menor trabajo para conseguir el voto de los indecisos. La coalición que obtenga más votos en las primarias se asegura un trabajo más fácil que la competencia en la primera vuelta.

Lo anterior se refuerza a nivel del voto individual. El número de votos que obtengan los candidatos ganadores de cada coalición en junio será un indicador de su prospectiva para noviembre. Los candidatos que ganen la primaria por una mayor cantidad de votos relativos tienen una ventaja más grande en la primera vuelta. Por el contrario, si el resultado es estrecho, es un indicador de que tienen un piso de votantes duros más bajo. Los candidatos con más ventaja tendrán que hacer menos esfuerzo para convencer a los independientes.

El porcentaje de votos que obtenga el candidato ganador de la Alianza tiene un efecto directo sobre sus prospectivas en noviembre. El peor escenario para el ganador sería que solo 1 de cada 3 personas votara en las primarias de su sector, y que su diferencia con el perdedor fuera estrecha. Significaría que los votantes de su coalición siguen indecisos. Por supuesto, tal vez son votantes duros de la Alianza y votarán por cualquiera que represente su sector en noviembre. Aun así, sigue siendo una ventaja importante contar con esos votos desde el comienzo.

Por su parte, si el candidato de la Nueva Mayoría gana con una alta diferencia de votos en junio, significa que tiene una mayor ventaja para la elección de noviembre. Sobre todo en el caso de Bachelet, a quien se le ha proclamado ganadora anticipada. Si la ex presidenta no gana con una amplia mayoría significa que su ventaja sobre el ganador de la primaria de la Alianza es estrecha y reversible. Si Bachelet no gana por una ventaja importante significa que tendrá que disputar el centro voto a voto con el ganador de la Alianza.

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