Bachelet: Debates, Interpelaciones y Presidentes de los Partidos

Publicado en La Tercera

Son varias piezas las que se mueven con la proclamación de Michelle Bachelet. Son tres mis impresiones:

1. La calidad y frecuencia de las primarias de la Concertación será menor a lo anticipado

Durante su proclamación Bachelet fue enfática en sostener que la preocupación principal de su segunda campaña presidencial será la ciudadanía. En constantes viajes a través de Chile recogerá ideas y construirá su programa de gobierno. Entre líneas esto significa que el gran interlocutor de Bachelet serán los votantes y no los candidatos contrincantes. Naturalmente su condición de favorita le permite no debatir en todas las instancias que los otros candidatos lo quieran hacer. Pero también significa que la profundidad de los temas que se debatan en los pocos encuentros que se lleven a cabo será baja.

Por un lado es bueno para Bachelet. Si va ganar las primarias de cualquier forma, le conviene minimizar el número de asperezas que tenga con José Antonio Gómez, Claudio Orrego y Andrés Velasco. Mientras más rencillas se den al interior de la Concertación, más podrán capitalizar Andrés Allamand y Laurence Golborne. Por otro lado es malo para Bachelet. Principalmente porque si llevan a cabo debates de baja calidad será fácil para los candidatos que van por fuera del pacto criticar que las primarias están arregladas. Mientras menos competitivas sean las primarias, más podrá capitalizar Marco Enríquez-Ominami.

2. Los candidatos de la Alianza organizarán sus campañas en torno al programa de Bachelet

El problema de Allamand y Golborne es que si la elección fuera el próximo domingo perderían en primera vuelta. Porque es difícil que Bachelet quiera entrar a un debate con cualquier de los dos, tendrán que ser ellos quienes inicien el intercambio. Suponiendo que finalmente se llevarán a cabo las primarias, y solo uno de ellos pasará a primera vuelta, el ganador tendrá que asumir el rol  de interpelar a Bachelet. Una posición incomoda, pero inevitable. A partir de los planteamientos de Bachelet, el candidato único se verá forzado a forzar a plantearse a favor o en contra de cada una de las propuestas de Bachelet.

Supongamos que Bachelet levante cuatro grandes ejes: ‘Educación’, ‘Trabajo’, ‘Nueva Constitución’ e ‘Inclusión Social’. Obviamente cada uno de los ejes se escogió porque se consideró prioritario. Si Bachelet continúa como amplia favorita en las encuestas tras las primarias, será el ganador de la primaria de la Alianza el responsable de cuestionar a Bachelet en cada uno de los temas antes que pueda entablar sus propias propuestas. Por una parte puede ser positivo, si el discurso interpelativo es visto como constructivo. Por otra parte puede ser peligroso si interpelar a Bachelet sea visto como una serie de ataques gratuitos.

3. El eje de la campaña de Bachelet será en base a movilizaciones y enfocado en ciudadanos

La gran ausencia de la campaña de Bachelet serán los líderes nacionales de los partidos políticos de la Concertación. Tras las lecciones de la debacle electoral de 2009, sería un flaco favor si los presidentes de los partidos hacen campaña activamente por la ex presidenta. Por el contrario, Bachelet buscará establecer conexiones a nivel local con alcaldes, grupos de concejales y juntas de vecinos. Esto le permitirá adueñarse de las demandas de aquellos que piden más inclusión. Osvaldo Andrade, Ignacio Walker y Jaime Quintana se quedarán en sus sedes, mientras que Sadi Melo, Iván Fuentes y Teresa Váldes saldrán a las calles.

Ahora bien, el enfoque ciudadano que propone Bachelet significa recoger e implementar demandas de los ciudadanos, pero no necesariamente prescindir de la política tradicional. Si bien disminuirá la cantidad de minutos que reciban los presidentes de los partidos, no estarán completamente ausentes. De hecho, es probable que sean ellos quienes manejen el aspecto territorial de la campaña desde las sombras. Es imposible imaginar un escenario en que Bachelet haga campaña solo con voluntarios. Y es precisamente ese su talón de Aquiles, algo que tanto los candidatos de la Alianza como Enríquez-Ominami aprovecharán.

 

Comentarios cerrados.