Cinco a cero

Este artículo es un aporte de Mauricio Morales, Director del Observatorio Político-Electoral de la Universidad Diego Portales. Publicado en La Tercera.

Sorprendente, por decir lo menos. Una paliza para ser más exacto. Estos resultados representan un gobierno deteriorado y en el ocaso de su período. La pérdida de alcaldías y el desangramiento interno de la Coalición contrastan con los números alegres de la Concertación. Subió considerablemente su número de alcaldes (podría alcanzar las 170, mientras que en 2008 obtuvo 147) y recuperó su votación en concejales. La Coalición, en tanto, vio perder comunas emblemáticas, destacando, ciertamente, Providencia, Santiago y Concepción.

La Concertación ganó esta serie por 5 a 0. Ganó en número de alcaldes y concejales, al mismo tiempo que superó a la Alianza en el porcentaje de votos para ambas elecciones. El quinto punto, quizás el más importante, corresponde a la población gobernada. En 2008 la Alianza gobernó  al 57% y la Concertación al 38% de los chilenos. En 2012, estos valores se invirtieron. La Concertación gobierna al 49,5% y la Alianza el 35,7%. Si bien la Coalición mantiene predominio en las 10 comunas más grandes (ganó 7 de 10), la Concertación estrecha distancia en las 20 comunas con mayor número de habitantes. Si en 2008 la Coalición obtuvo 13 de las 20 comunas más grandes, en estas elecciones bajó a 10. En tanto, la Concertación, que obtuvo cinco alcaldías (de las 20 más grandes) en 2008, subió a siete en 2012. La Coalición de gobierno, en tanto, no tiene mucho que celebrar. Esta elección de medio término casi dilapida las posibilidades de que gane las siguientes presidenciales.

El partido que sorpresivamente subió en el tamaño de alcaldías ganadas fue la DC. Todos los pronósticos indicaban una caída aún más significativa respecto a 2008. Venía de perder 40 alcaldías entre 2004 y 2008. Ahora se recupera y retoma centros urbanos importantes como Concepción, Curicó, y también La Reina. Esto abrirá el apetito de sus precandidatos incluido el presidente del partido, Ignacio Walker. Tal situación también se reproduce para la elección de concejales, donde el pacto DC-PS supera ampliamente al pacto Por un Chile Justo. La Concertación retoma el mando en la Región Metropolitana y comienza a activar sus bases electorales de cara a las presidenciales del 2013.

Para la Coalición, en tanto, esta elección es casi de despedida. Fue un paréntesis que comenzó como auspicioso con rescate de los mineros incluido, pero que terminó por rendirse ante una ciudadanía movilizada y un presidente que no pudo revertir su imagen pública. Ni siquiera un gabinete popular y con buenas evaluaciones para sus ministros pudo contrarrestar el rechazo al presidente. Hoy el gobierno está pagando las consecuencias. La UDI es el gran derrotado y sólo aspira a mirar el balcón que adorna el Ministerio de Obras Públicas.

La mala noticia para la democracia es el porcentaje de participación. Es la caída más significativa en estos 20 años de democracia. Muchos anticipamos que el voto voluntario generaría este problema. Dicho y hecho. Hoy estamos hablando de alrededor de 5,6 millones de electores (sólo 42%), 1,4 millón menos que en las municipales de 2008. Los que pensaron la reforma deberán replantear este nocivo régimen electoral y, junto con ello, mejorar la oferta de partidos y candidatos en las subsiguientes elecciones.

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