CEP: Patrones Inquietantes

Publicado en La Tercera

La encuesta CEP muestra patrones inquietantes. Primero, que la aprobación presidencial se explica tanto por los atributos personales del presidente como por su falta de resultados. Segundo, las instituciones y los actores políticos siguen a la baja. Tercero, las presidenciales del 2013 están abiertas. Cuarto, la inscripción automática con voto voluntario fomenta la desigualdad.

1. Aprobación Presidencial

Cuando se analizan las causas en la variación de aprobación presidencial se observa el comortamiento  del individuo, su entorno, y la relación entre ambos.  La relación intuitiva es que los atributos personales del presidente determinen el entorno. Mientras que lo primero se considera como el método para conseguir resultados, lo segundo se considera los resultados en sí.

La encuesta CEP muestra que en ambas áreas el presidente falla. La baja aprobación presidencial (27%) se explica tanto por la imposibilidad de controlar los métodos como por la inhabilidad de entregar resultados. Por un lado, los atributos del Piñera van de mal en peor. A 73% de los encuestados le resulta lejano, 68% opina que ha actuado con debilidad, y a 63% no le da confianza.

Por otro lado, uno podría pensar que a pesar de los atributos personales del presidente se han logrado resultados. Pero no es el caso. Solo 20% opina que la situación económica del país esta buena. Más de la mitad de los encuestados (sobre 50%) opina que lo ha hecho muy mal o mal en el manejo de conflictos sociales, pobreza, delincuencia y educación.

2. Instituciones y Actores Políticos

La baja aprobación de Piñera también se puede entender como parte de un fenómeno nacional. En general, los chilenos están insatisfechos con la calidad de la política. Solo 17% de los encuestados opina que la democracia funciona muy bien o bien. A su vez, las instituciones políticas son las más desprestigiadas del país. Ni el Congreso ni los partidos logran superar el de 10% de confianza.

Esta tendencia es evidente en la caída de la aprobación de los actores políticos más influyentes. Los con mayores bajas son ex-presidentes (Bachelet, Lagos Escobar), senadores (Alvear, Girardi, Lagos Weber, Walker), ministros (Chadwick, Hinzpeter, Matthei), candidatos presidenciales (Enríquez-Ominami, Golborne, Orrego), y figuras de recambio (Tohá, Vallejo).

Mientras no se hagan cambios drásticos, los actores no van a tener incentivos a cambiar su comportamiento. Una de las principales soluciones, entonces, es modificar las reglas del juego. El cambio al sistema electoral es crucial en este sentido. Sin embargo, los políticos se han encargado de sacarlo de la agenda. Solo 49% opina que se debe cambiar–11% menos que en la encuesta anterior.

3. Presidenciales 2013

El número de candidatos presidenciales parece ser inconsistente con la ya formada opinión de la gente. Hay mucha oferta para tan poca demanda. De todos los candidatos (cerca de 15), solo uno logra obtener más de 10% de apoyo (Bachelet). Es decir, hay una brecha entre los actores políticos y la gente. Sus campañas simplemente no representan a los votantes.

En la Concertación esto es evidente. Si la Concertación llevara un candidato único, 46% opina que debería ser Bachelet. Su competidor más cercano es Velasco con solo 2%. Lo que pasa es claro. La gente no esta dispuesta a endosar a otro candidato mientras este Bachelet. Si Bachelet manifiesta públicamente que no buscará la re-elección, sus  preferencias se distribuirán entre el resto.

En la Alianza el problema es más profundo. Con tres precandidatos trabajando en La Moneda (Allamand, Golborne y Longuiera), ninguno ha podido levantar una campaña seria contra Bachelet. Solo Golborne es competitivo, pero aun así podría perder en primera vuelta. Algo que explica esta situación es su asociación con un presidente y un gobierno que parece evitar a toda costa ser popular.

4. Inscripción Automática y Voto Voluntario

Un último punto de interés son los patrones  electorales que podemos anticipar para la próxima elección municipal de 2012, y la legislativa y presidencial de 2013. La implementación de la inscripción automática y el voto voluntario tendrá un efecto sobre los resultados electorales. Solo ésta semana se publicó la lista de nuevos votantes. Nada más y nada menos que 5 millones de personas.

Uno de sus efectos está en la forma de hacer encuestas. Ya no se le pregunta al encuestado si esta registrado para votar. Esto reduce el sesgo que causa mirar sub-muestras para estimar intención de voto. Pero introduce un sesgo dado que no sabemos cuántos del padrón efectivamente irán a votar. Si bien La Moneda prevé un aumento con respecto a 2008, es probable que sea lo contrario.

Es más, no solo es probable que vote menos gente, pero también que la gente que vote sea una muestra distorsionada de la distribución socio-económica. Las preferencias de las minorías estarán sobre-representadas. Entre los que pertenecen a un nivel socioeconómico alto, 85% declara que irá a votar. Entre los que pertenecen a un nivel socio-económico bajo, solo 52% lo hará.

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