Primarias en la Concertación: Participación y Resultados

Este artículo es un aporte de Mauricio Morales, Director del Observatorio Político-Electoral de la Universidad Diego Portales.

Las recientes elecciones primarias municipales de la Concertación poco tienen que ver con las primarias presidenciales que implementó en 2009. En lugar de cerrarse a la ciudadanía, la Concertación asumió el riesgo de medirse en las urnas. Claro, la participación sólo llegó a poco más de 313 mil electores que, en la práctica, representan alrededor del 10% de los votantes de las 141 comunas donde hubo elecciones. Esto, utilizando como base los votos válidamente emitidos en la última elección de diputados 2009. Estas comunas, de acuerdo al total nacional, representan a casi la mitad de los electores (47,1% para ser más exactos). En consecuencia, fueron primarias de amplio alcance y donde los partidos decidieron asumir una cuota de riesgo. Incluso, siendo algo más puntillosos, en estas comunas la Concertación obtuvo alrededor de 1 millón 350 mil votos en la pasada elección de diputados 2009. Por tanto, esos 313 mil votantes que participaron en la primaria municipal de este año representan algo así como el 23% de la masa electoral total de la Concertación en esas comunas.

Como las primarias en Chile no están institucionalizadas, naturalmente se generan algunos vicios. Por ejemplo, el hecho de que muchos candidatos expliquen sus derrotas debido a la intervención de votantes (no militantes) de otros partidos. El argumento es que estos electores respaldan al candidato más débil con el fin de que a su coalición le sea más fácil derrotarlos en octubre. Si en Chile las primarias fuesen simultáneas, este problema dejaría de existir. Lo segundo tiene que ver con los “picados”. Es decir, aquellos candidatos que pierden pero que, al mismo tiempo, niegan su apoyo al vencedor o cuestionan su triunfo. Acá las primarias tienen un verdadero efecto “boomerang”, pues el ganador sale debilitado y no fortalecido. Si las primarias fuesen estrictamente vinculantes, seguramente este problema podría tener alguna solución. En tercer lugar, está la cobertura de prensa. Cuesta encontrar noticias positivas en torno a las recientes primarias de la Concertación. Se suele priorizar el hecho de que participó poca gente, que hubo acarreo, conflictos, denuncias y que, por tanto, las primarias no habrían hecho más que reproducir los vicios de la política. Si las primarias estuviesen debidamente reguladas y fuesen obligatorias para todos los partidos, probablemente la cobertura de prensa sería distinta.

Estos aspectos negativos que destacan en la agenda de los medios de comunicación no hacen más que profundizar la mala imagen de los políticos. Si los candidatos se eligen a puertas cerradas, se les acusa de elitistas, encapsulados y actuando de espaldas a la ciudadanía. Si los candidatos se eligen de manera abierta y participativa, se subrayan los vicios y no las virtudes del proceso. Creo que el mensaje, en definitiva, es que las primarias pasan a ser un proceso irrelevante. Mi postura es totalmente opuesta. Las primarias de la Concertación fueron organizadas y financiadas por los partidos. Se implementaron en 141 comunas que, en términos de votantes, representan casi la mitad de la población. Eso, al menos, demuestra un esfuerzo y voluntad por escapar de la crisis de confianza en que se encuentra la ex-coalición de gobierno.

El documento adjunto se organiza en tres partes. La primera parte estudia la participación electoral en las 141 comunas donde hubo elecciones primarias, subrayando que la participación fue sustantivamente más alta en las comunas pequeñas. Paralelamente, se plantea que si bien la participación es más alta cuando compite un incumbente, esa participación cae cuando el incumbente gana por un amplio margen. Es decir, si el incumbente se enfrenta a un desafiante débil, la participación será baja pues la masa de votantes sólo corresponderá a aquellos electores movilizados por el incumbente. En cambio, si hay más competencia entre el incumbente y alguno de los desafiantes (incluyendo la probabilidad de que el incumbente sea derrotado), la movilización no sólo correrá por cuenta del incumbente, sino que también por parte del desafiante, elevando así la participación electoral.

La segunda parte tiene como objetivo puntualizar el riesgo que corrió cada partido de la Concertación en estas elecciones. Es decir, cuántas comunas en las que obtuvo la alcaldía en 2008 fueron llevadas a primarias y, de ellas, cuál fue su magnitud en términos de número de votantes. Así, no sólo me preocupo del total de comunas puestas en riesgo, sino que también de su peso relativo (tamaño).
La tercera parte analiza los resultados de cada partido tanto de acuerdo al número de comunas obtenido como de su relevancia en términos de número de votantes. Todos estos resultados se basan en el tercer informe publicado en el sitio oficial de las primarias de la Concertación (www.primariasmunicipales2012.cl).

Para ver documento completo, pinchar aquí.

Deja un comentario