Causas y Consecuencias del 36%

La última encuesta Adimark (Mayo 2011) confirma el sostenido declive que esta experimentando la aprobación presidencial de Piñera. Comparado con la base de apoyo a Piñera (primera vuelta 2009), es una baja relativamente importante. Con eso de trasfondo, en esta columna exploro algunas de las causas y consecuencias de la diferencia en el apoyo a Piñera entre diciembre de 2009 y mayo de 2011:

¿Qué explica que Piñera haya bajado de 44% a 36%?

Para responder esta pregunta, partamos por un poco de teoría. Por lo general, cuando analizamos preferencias electorales, tomamos en cuenta 2 grupos de factores:

  • Factores de Largo Plazo. Por ejemplo: Sexo; mujeres pueden tener preferencias significativamente diferentes al de los hombres. Ubicación geográfica; personas que viven en sectores rurales pueden tener preferencias significativamente diferentes al de personas que viven en sectores urbanos. Educación; en la medida en que una persona es más educada, podría tener una mayor probabilidad de votar por un candidato X. Clase socio-económica; en la medida en que una persona tiene más recursos, podría tener una mayor probabilidad de votar por un candidato X. Identificación ideológica; en la medida que una persona se auto-identifica hacia un extremo, podría tener una mayor probabilidad de votar por el candidato más cercano a ese extremo.
  • Factores de Corto Plazo. Por lo general aquí se toman en cuenta la percepción retrospectiva, actual y futura sobre la situación económica personal y de país que tienen los individuos. A falta de datos a nivel individual, la inflación es un buen proxy. Por ejemplo, cuando la inflación es alta, votantes tienden a castigar al incumbente.

En un artículo académico que escribí sobre la elección de 2009, encontré que el patrón de apoyo a Piñera se basó en:

  1. hombres, quienes fueron dos veces más probables que las mujeres de votar por Piñera;
  2. los que se auto-identificaban ideológicamente con la derecha;
  3. los que pensaban que la situación económica del país se iba deteriorar en el futuro (se infiere que este grupo pensaba que un cambio de gobierno revertiría esta tendencia).
  4. No encontré tendencias significativas en otras variables (por ejemplo, no hubo una marcada diferencia de preferencia entre votantes urbanos y votantes rurales).

Una breve mirada a las encuestas de Adimark, entre Marzo 2010 y Mayo 2011 confirma que la base de apoyo (votantes duros) se ha mantenido constante en el tiempo. Es decir, el perfil de la gente que apoyó a Piñera en la primera vuelta de 2009 tiene el mismo perfil de la gente que apoya a Piñera hoy día.

El dilema es que es menos gente.

En 2009 Piñera recibió 44,06% de las preferencias, es decir 3.074.164 votos. Si suponemos que la encuesta de Adimark (Mayo 2011) es representativa, tenemos que Piñera sólo tendría 36% de las preferencias, es decir 2.511.915 votos (bajo la lógica del padrón y participación electoral de 2009). Es decir, durante los primeros 14 meses del gobierno de la Alianza, alrededor de 562,248 personas han decidido dejar de ser votantes duros de Piñera.

Comparativamente, las implicancias son graves. Con estas cifras, la cantidad de personas que ahora apoya a Piñera es similar a la cantidad de gente que en 2009 apoyó a Frei (2.065.061 votos), y son menos que la suma de la cantidad de gente que apoyó a Marco Enríquez-Ominami y Jorge Arrate (1.838.319 votos).

¿Qué explica que Piñera haya bajado de 44% a 39%?

Si suponemos que la popularidad de Piñera se mueve sobre la misma base que la de 2009, sobre el hecho que el porcentaje de apoyo no se mantiene estable (en 44%), podemos concluir que hay factores latentes (que no podemos observar directamente) influyendo en la preferencia de los votantes. En otras palabras, los factores nombrados arriba (de largo y corto plazo) no logran captar toda la variación en el apoyo a Piñera. Para corregir esto, debemos incluir factores que fluctúan mes a mes (e.g., 7% de jubilados, el AVC, HidroAysén, marchas educación) a la ecuación. Pues son hechos que determinan la desviación estándar (de la base) del apoyo de Piñera.

(Aquí no voy a analizar estos factores. En otros artículos me he referido extensamente sobre la influencia de factores variables sobre el apoyo a Piñera, ver aquí, aquí y aquí).

Me parece que es trascendente visualizar algunas de las implicancias para el futuro de Piñera y la Alianza bajo estos niveles de aprobación. Bajo este bajo nivel de popularidad, estimo que hay 3 factores a mirar:

  1. Gobernabilidad. Con 36% de apoyo, la ciudadanía sabe que Piñera tendrá que tranzar para avanzar. Durante los últimos meses, las marchas organizadas (y no organizadas) han forzado al gobierno a retractarse de decisiones tomadas (e.g., precio de la electricidad en Magallanes, central de Barrancones). Con un nivel inferior de apoyo, Piñera sabe que la voz de la gente tiene un importante valor en la mesa de negociación. Por eso, no será fácil impulsar proyectos emblemáticos de su gobierno — que en otros tiempos parecían viables. Ahora tendrá que gobernar mirando las repercusiones populares de sus políticas.
  2. Negociaciones electorales. Con 36% de apoyo, el partido del presidente (RN) pierde fuerza. En estas semanas los dos grandes partidos de la Alianza, RN y la UDI, están negociando las plantillas para las elecciones municipales de 2012. La UDI tendrá una clara ventaja sobre RN para impulsar algunas de sus candidaturas en comunas conflictivas. La UDI también tendrá un importante pie arriba para rechazar algunas de las reformas electorales que RN necesita (primarias para las presidenciales y un aumento en la cantidad de senadores).
  3. Elecciones municipales de 2012. Con 36% de apoyo, cualquier gobierno se enfrenta a una masacre electoral. Pero mi intuición es que las elecciones locales podrían dar vuelta el escenario actual, más que profundizar la crisis. En plena etapa de reconstrucción la Alianza podrá por primera vez hacer campaña desde La Moneda. Un buen resultado en las municipales de 2012, podría ser el punto de partida para la reelección de la Alianza en el poder en 2013. Pero para un buen desempeño en elecciones locales (igual o superior que en 2008) Piñera necesita subir su aprobación al menos a la base de 2009 (44%).

Una respuesta a “Causas y Consecuencias del 36%

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