Primarias 2017: hagan sus apuestas

Presentamos el juego de pronósticos para las elecciones primarias de Tresquintos. La idea es que toda las personas asociadas a nuestros canales de Facebook y Twitter hagan sus apuestas sobre los resultados de las elecciones primarias de Chile Vamos y del Frente Amplio, que tendrán lugar el día 2 de julio de 2017. Las reglas son las siguientes:

  1. El juego comienza el día 21 de junio de 2017 y termina el día 1 de julio de 2017.
  2. Todas las apuestas se deberán hacer entre las fechas mencionadas arriba.
  3. Todas las apuestas se deberán hacer vía comentario público en Facebook o mensaje abierto en Twitter. No se registrarán apuestas enviadas por otros canales u otros métodos.
  4. El juego considera dos apuestas: (a) el porcentaje de votos por cada uno de los cinco candidatos presidenciales, y (b) el número total de votos emitidos en cada primaria.
  5. En cuanto a la apuesta (a):
    1. Cada persona podrá apostar una vez;
    2. Si una persona apuesta en este juego, deberá apostar por cada uno de los cinco candidatos;
    3. La apuesta por cada uno de los cinco candidatos se deberá hacer considerando que en la primaria de Chile Vamos hay 3 candidatos y en la primaria del Frente Amplio hay 2 candidatos;
    4. La apuesta deberá ser sobre: el porcentaje de votos por cada uno de los cinco candidatos, considerando que la suma de todos los candidatos de cada coalición deberá ser equivalente a 100%;
    5. Apuestas que no consideran las condiciones anteriores, no se considerarán.
  6. En cuanto a la apuesta (b):
    1. Cada persona puede apostar una vez;
    2. Si una persona apuesta en este juego, deberá apostar por ambas primarias;
    3. La apuesta deberá ser sobre: el número total de votos emitidos (considerando válidos, blancos y nulos), considerando que el mínimo es 1 y el máximo es 13.531.553;
    4. Apuestas que no consideran las condiciones anteriores, no se considerarán.
  7. Las personas pueden apostar en ambos juegos, o en solo uno de los juegos.
  8. Las apuestas se irán registrando según nombre en el caso de Facebook y según nombre de usuario en el caso de Twitter. También se registrará el canal y la fecha de la apuesta (no se guardarán comprobantes, por lo que se espera que los participantes jueguen limpio y que en base a su honor virtual no borren sus apuestas).
  9. Las apuestas registradas se reportarán aquí.
  10. Habrá dos ganadores, quienes deberán presentar un link como comprobante para cobrar sus premios:
    1. El primer ganador será el apostador que sea más certero en el porcentaje de votos por cada uno de los cinco candidatos presidenciales;
    2. El segundo ganador será quien sea más certero en el número total de votos emitidos en cada primaria.
  11. Ser certero se define como la desviación estándar absoluta más baja. Es decir, quién sea más certero en promedio.
  12. Los ganadores y sus respectivos premios se comunicarán a través de nuestros canales oficiales el día 3 de julio.

¡APUESTA AHORA!

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Pronóstico: Guillier y Goic caen; Sánchez y Mayol avanzan

Resultado:

Piñera=39%; Guillier=22,8%; Sánchez=12,8%; Ossandón=6,7%; Goic=3,3%; Parisi=2,3%; Enríquez-Ominami=1,7%; F. Kast=1,7%; Mayol=0,7%; JA. Kast=0,6%

Pronóstico:

Simulación:

Distribución:

Probabilidad de los siguientes escenarios:

  1. Sebastián Piñera obtiene sobre 40% de los votos: 26,9%
  2. Alejandro Guillier obtiene sobre 25% de los votos: 7,8%
  3. Beatriz Sánchez obtiene sobre 10% de los votos: 96,6%
  4. Manuel José Ossandón obtiene sobre 5% de los votos: 99%
  5. Carolina Goic obtiene sobre 2% de los votos: 99,7%
  6. Franco Parisi obtiene sobre 2% de los votos: 73,1%
  7. Marco Enríquez-Ominami obtiene sobre 2% de los votos: 21,6%
  8. Felipe Kast obtiene sobre 2% de los votos: 20%
  9. Alberto Mayol obtiene sobre 1% de los votos: 12,5%
  10. José Antonio Kast obtiene sobre 1% de los votos: 8,8%

Comentario:

Resumen. Guillier y Goic caen; Sánchez y Mayol avanzan

  • Sebastián Piñera (Chile Vamos, apoyo PRI, RN, UDI) no muestra variaciones significativas. Estimamos que podría obtener entre 35,8% y 42,5% de las preferencias.
  • Alejandro Guillier (Nueva Mayoría, apoyo PR, PS, PC, PPD) sigue tendencia a la baja. Estimamos que podría obtener entre 20% y 25,8% de los votos.
  • Beatriz Sánchez (Frente Amplio, apoyo RD, MA, IA) muestra un pequeño alza, presumiblemente relacionada a su presencia en la franja electoral. Estimamos que podría obtener entre 9,9% y 14,6% de las preferencias.
  • Manuel José Ossandón (Chile Vamos, Independiente) es el cuarto en el orden de preferencias. Estimamos que podría obtener entre 5,2% y 8,5% de los votos.
  • Carolina Goic (Democracia Cristiana, DC) no levanta cabeza. Estimamos que podría obtener entre 2,3% y 4,5% de las preferencias.
  • Franco Parisi (Independiente) es el sexto en la carrera de caballos. Estimamos que podría obtener entre 1,4% y 3,4% de las preferencias.
  • Marco Enríquez-Ominami (Los Progresistas, PRO) es el sexto de los diez candidatos reportados. Estimamos que podría obtener entre 0,9% y 2,5% de las preferencias.
  • Felipe Kast (Chile Vamos, Evópoli) está empatado con ME-O en el sexto lugar. Estimamos que podría obtener entre 1% y 2,6% de los votos.
  • Alberto Mayol (Frente Amplio, apoyo ND) aumenta levemente con respecto a la semana pasada. Estimamos que podría obtener entre 0,3% y 1,3% de los votos.
  • José Antonio Kast (Independiente) el el último en la fila. Estimamos que podría obtener entre 0,3% y 1,2% de los votos.

 

  • Nota. Todos los candidatos en carrera tienen un pronóstico propio, incluso los que no figuran en este reporte. Aquí solo se muestran gráficos para quienes han oficialmente confirmado su participación en primarias o primera vuelta.

Todos los datos y gráficos correspondiente a este pronóstico están disponibles aquí. La serie completa de pronósticos está disponible aquí.

Conflictos reales y artificales

Publicado en La Tercera

Recientemente la candidata de la DC, Carolina Goic, acusó al candidato del PPD-PS-PR-PC-IC, Alejandro Guillier, de izquierdizarse tras nombrar a una “chica” comunista, Karol Cariola, como Jefa de Comunicaciones de su equipo de campaña. Esta correcta y normalmente intrascendente declaración comenzó una batahola de proporciones relativamente épicas que aparentemente dejó a los dos bandos en la situación política más delicada desde el comienzo del ciclo electoral. Hay al menos dos teorías que pueden ayudar a esclarecer por qué comenzó el conflicto y a explicar por qué probablemente seguirá.

Una primera teoría es estructural y tiene que ver con las razones ideológicas que utiliza la DC para fundamentar su decisión de llevar a una candidata de sus filas a la elección presidencial y de levantar una lista parlamentaria propia a la elección legislativa. Esta teoría tiene sentido porque la DC busca instalarse en un espacio de centro que solo podrá ocupar si logra desplazar a Guillier y el bloque progresista hacia la izquierda. Por ende encasillar a Guillier en la izquierda es primordial, pues es la única forma en que la DC podrá naturalmente clamar el centro, que tradicionalmente le ha pertenecido, y que le es fundamental para poder competir.

Esta teoría también tiene sentido porque explica por qué la reacción del bloque progresista no se hizo esperar. La respuesta es sencilla: el espacio de centro que clama la DC es tan importante para Goic como para Guillier. Para ambos es un nicho de votantes críticamente funcional para cumplir con sus objetivos primarios. En el caso de Goic, contar con ese electorado es esencial para tener una presentación digna en la elección, mientras que para Guillier obtener apoyo de ese conjunto de votantes es fundamental para poder pasar a segunda vuelta y tener una oportunidad de derrocar a su principal adversario.

No necesariamente es la mejor estrategia, pero a estas alturas al parecer es la única. Goic está obligada a polemizar con Guillier para poder diferenciarse. Si es que no logra cortar las raíces que unen a los Demócrata Cristianos con los socialistas, el sueño de la casa propia se derrumbará más rápido de lo que se derrumbó la candidatura de Ricardo Lagos Escobar. De hecho, esta teoría no solo permite haber anticipado las declaraciones de Goic, pero además incrementa la probabilidad de que situaciones similares sigan ocurriendo. El desembarco del camarada Burgos en la campaña de Goic confirma esta noción.

Una segunda teoría es coyuntural y tiene que ver con motivos estratégicos que utiliza la DC para contrarrestar el efecto negativo que implica la decisión de no participar en las primarias legales que entre otras cosas considera una franja televisiva de alcance nacional. Esta teoría tiene sentido dado que es probable que la ya débil posición de Goic en la carrera presidencial se vea aún más afectada al saltarse las primarias, sino es que no mete suficiente ruido. Pues si no lo hace, arriesga ser sepultada por una avalancha de propaganda que los demás candidatos estarán emitiendo constantemente a través de la segunda quincena de junio.

Esta teoría tiene sentido porque el objetivo central de Goic es darse a conocer. Es la única forma para aumentar en las encuestas de intención de voto. Si la gente no la conoce, no va votar por ella. Y qué mejor forma de darse a conocer que por medio de la polémica artificial. Aunque a veces la polémica es mal evaluada por la ciudadanía, siempre es cubierta por los medios – sobre todo en ciclos electorales. En este sentido, no solo es el camino más rápido, pero también el más seguro. Al no ser una candidata popular, generar conflictos artificiales parecer ser la única forma para tratar de nivelar la cobertura.

Lo anterior sugiere que el conflicto entre la DC y el bloque progresista solo comienza. De hecho es probable que este tipo de polémicas – que comienzan con temas tan inocuos como la utilización de una caracterización ideológica o un apodo – aumenten a medida que aumente la presencia de los candidatos rivales en los medios. Por cierto, a esta altura del partido pareciera que generar conflictos artificiales es la única forma para compensar por la mala decisión de no participar de un proceso de primarias que no solo asegura un foro para darse a conocer a lo largo y ancho del país sino que además es financiada por el Estado.

Ambas teorías – la estructural y la coyuntural – son plausibles, y probablemente complementarias. Es probable que Goic y la DC actúen tanto por razones ideológicas como por motivos estratégicos. La única diferencia es que la primera teoría explica las diferencias de fondo de la DC con el bloque progresista y permite entender por qué ambos bandos llegan distanciados a la elección. El problema que queda por resolver es si los conflictos artificiales serán suficientes para poder solucionar el problema de fondo. La evidencia parece indicar que no, que la suerte está echada y que ni Goic ni la DC obtendrán el resultado que añoran.

Pronóstico: Goic retrocede; Piñera y Guillier se estancan

Resultado:

Piñera=39%; Guillier=24,1%; Sánchez=12,3%; Ossandón=6,6%; Goic=3,4%; F. Kast=1,6%

Pronóstico:

Simulación:

Distribución:

Probabilidad de los siguientes escenarios:

  1. Sebastián Piñera obtiene sobre 40% de los votos: 25,7%
  2. Alejandro Guillier obtiene sobre 25% de los votos: 25,3%
  3. Beatriz Sánchez obtiene sobre 10% de los votos: 93,7%
  4. Manuel José Ossandón obtiene sobre 5% de los votos: 97,2%
  5. Carolina Goic obtiene sobre 5% de los votos: 0,8%
  6. Felipe Kast obtiene sobre 2% de los votos: 0,2%

Comentario:

Resumen. Carolina Goic retrocede; Piñera y Guillier se estancan

  • Sebastián Piñera (Chile Vamos, apoyo PRI, RN, UDI) se estabiliza en el primer lugar de la tabla, alrededor del piso histórico de la derecha. Estimamos que podría obtener entre 35,8% y 42,1% de las preferencias.
  • Alejandro Guillier (Nueva Mayoría, apoyo PR, PS, PC, PPD) se mantiene en el segundo puesto, sin novedades. Estimamos que podría obtener entre 21,4% y 27% de los votos.
  • Beatriz Sánchez (Frente Amplio, apoyo RD, MA, IA) muestra una pequeña alza, presumiblemente relacionada a su intensa presencia mediática. Estimamos que podría obtener entre 9,9% y 14,6% de las preferencias.
  • Manuel José Ossandón (Chile Vamos, ex RN) es el cuarto en el orden de preferencias, subiendo levemente con respecto a la semana pasada. Estimamos que podría obtener entre 5% y 8,1% de los votos.
  • Carolina Goic (Democracia Cristiana, DC) retrocede pero se mantiene en el quinto lugar, y se acorta su margen de error. Estimamos que podría obtener entre 2,3% y 4,7% de las preferencias.
  • Felipe Kast (Chile Vamos, Evópoli) cierra la lista semanal en el sexto lugar, sin variaciones significativas. Estimamos que podría obtener entre 0,9% y 2,5% de los votos.

 

  • Nota. Todos los candidatos en carrera tienen un pronóstico propio, incluso los que no figuran en este reporte. Aquí solo se muestran gráficos para quienes han oficialmente confirmado su participación en primarias o primera vuelta, y obtienen al menos 1% de apoyo en las encuestas.

Postdata. Todos los datos y gráficos correspondiente a este pronóstico están disponibles aquí. La serie completa de pronósticos está disponible aquí.

Pronóstico: Sebastián Piñera anota pérdidas; Beatriz Sánchez toca techo

Resultado:

Piñera=38,5%; Guillier=24,3%; Sánchez=11,5%; Ossandón=6,1%; Goic=4,1%; F. Kast=1,5%

Pronóstico:

Simulación:

Distribución:

Probabilidad de los siguientes escenarios:

  1. Sebastián Piñera obtiene sobre 40% de los votos: 19,5%
  2. Alejandro Guillier obtiene sobre 25% de los votos: 31,4%
  3. Beatriz Sánchez obtiene sobre 10% de los votos: 93,7%
  4. Manuel José Ossandón obtiene sobre 5% de los votos: 90,7%
  5. Carolina Goic obtiene sobre 5% de los votos: 7,7%
  6. Felipe Kast obtiene sobre 2% de los votos: 15,2%

Comentario:

Resumen. Sebastián Piñera anota pérdidas; Beatriz Sánchez toca techo

  • Sebastián Piñera (Chile Vamos, apoyo PRI, RN, UDI) sigue primero en la tabla. Sigue tendencia al declive de las últimas semanas. Estimamos que podría obtener entre 35,4% y 41,7% de las preferencias.
  • Alejandro Guillier (Nueva Mayoría, apoyo PR, PS, PC, PPD) se mantiene en el segundo puesto, pero sigue cayendo. Estimamos que podría obtener entre 21,5% y 27,4% de los votos.
  • Beatriz Sánchez (Frente Amplio, apoyo RD, MA, IA) se ubica en el tercer lugar de la tabla, pero su fuerte tendencia al alza se estanca. Estimamos que podría obtener entre 9,6% y 13,5% de las preferencias.
  • Manuel José Ossandón (Chile Vamos, ex RN) es el cuarto en el orden de preferencias. Estimamos que podría obtener entre 4,4% y 7,9% de los votos.
  • Carolina Goic (Democracia Cristiana, DC) no muestra variaciones en el quinto lugar. Estimamos que podría obtener entre 2,9% y 5,5% de las preferencias.
  • Felipe Kast (Chile Vamos, Evópoli) cierra la lista semanal en el sexto lugar, sin variaciones significativas. Estimamos que podría obtener entre 0,8% y 2,6% de los votos.
  • Nota. Todos los candidatos en carrera tienen un pronóstico propio, incluso los que no figuran en este reporte. Aquí solo se muestran gráficos para quienes han oficialmente confirmado su participación en primarias o primera vuelta, y obtienen al menos 1% de apoyo en las encuestas.

Postdata. Todos los datos y gráficos correspondiente a este pronóstico están disponibles aquí. La serie completa de pronósticos está disponible aquí.

Si no les puedes ganar, confúndelos

Publicado en La Tercera

La última cuenta pública del segundo cuatrienio de Bachelet puede resumirse como un mar de logros y promesas difícil de poner en contexto. La larga lista de proyectos de ley aprobados en el último año, pero también en los tres anteriores, y de mensajes que se enviarán este año aparentemente entablan al gobierno como uno satisfecho de haber hecho la pega. Entre la batería de índices y porcentajes queda la sensación de que contra todo pronóstico el gobierno cumplirá con sus promesas de campaña antes de su salida.

Pero esta evaluación parcial auto-complaciente no solo es engañosa, pero es errónea. Muchas de las promesas que se presentaron como cumplidas ni siquiera fueron reportadas hace un año como promesas. Lo anterior naturalmente sugiere que fueron improvisadas para artificialmente incrementar el porcentaje total de cumplimiento. Pero incluso si fueran consideradas como promesas, a juicio de algunos expertos, que se dedican a medir porcentajes de cumplimiento, el gobierno igualmente estuvo significativamente lejos de cumplir con cabalidad.

Este último punto es relevante, dado que para muchos el éxito de un gobierno se mide en el porcentaje de promesas cumplidas. Pero rara vez se ponderan las promesas por su importancia e impacto en la sociedad. Cumplir 50 promesas de proyectos de ley que pasan con mayoría simple, es bastante más fácil que cumplir dos promesas de proyectos de ley que solo pasan con quórum calificado. Esto parce ser lo que explica por qué Bachelet ignoró por completo algunas de sus promesas más emblemáticas.

Un ejemplo de un proyecto de ley que necesita quórum calificado, y es a su vez una promesa emblemática, es la promesa de una nueva Constitución. Si bien Bachelet mencionó que enviará un nuevo texto constitucional para ser aprobado en el Congreso antes de fin de año, aún quedan muchas dudas sobre cuál será el proceso, y qué tan ciudadano será si se hace por medio de una convención constituyente. Mencionar de forma tan breve y tangencial el proyecto más emblemático de su gobierno es por lo bajo lamentable.

Gran parte de la retórica de la campaña de Bachelet y la Nueva Mayoría en 2013 se hizo en base a una nueva Constitución. De hecho, la gran base de sus votantes la prefirieron a ella porque era el camino más seguro para conseguir ese texto. Hoy, en un contexto político completamente presidencializado, en el cual además el oficialismo se encuentra desintegrado, es seguro decir que esa es una de las promesas que no se cumplirá antes del final del cuatrienio. Sin duda un hecho que pone en duda la capacidad política del gobierno.

Quizás una buena alternativa, más que resumir logros y hacer promesas, habría sido usar la cuenta pública para diseñar una agenda de continuidad al legado de la Nueva Mayoría. En particular habría sido importante pasar el bastón progresista que sostiene la promesa de una nueva Constitución a un candidato que asegure la continuidad. Aunque Bachelet manifestó un tenue apoyo a la línea política progresista, fue una remembranza del poco apoyo que le entregó a Frei en 2009, y un presagio del poco apoyo que le entregará a Guillier en 2017.

Fue una cuenta pública hecha para los votantes de la Nueva Mayoría. Los logros y promesas contrastan bruscamente con los índices de aprobación. Muchos se preguntarán de qué sirven todos los índices y porcentajes presentados por la Presidenta si la gente no aprueba del trabajo del gobierno. En efecto, a ratos parecía que Bachelet entró al discurso sabiendo que una comparación rigurosa con sus promesas originales sería un fracaso, por lo cual decidió confundir a su audiencia con una larga lista de números desconetxtualizados.

 

Lo anterior no implica que el segundo gobierno de Bachelet es un mal gobierno–de hecho, ese balance solo se podrá hacer luego de que se bajen las cortinas en marzo de 2018 o incluso años después de eso. Pero lo que sí implica es que el gobierno tomó un rumbo distinto al propuesto en 2013. Todo indica que las grandes reformas ya ocurrieron, y lo que se hará en lo que queda del periodo serán solo reformitas. Quizás por eso habría sido mejor enfocarse más en la continuidad de sus promesas en el próximo gobierno que en celebrar victorias parciales.

Chile Vamos debe ir en una sola lista legislativa

La derecha tiene una oportunidad histórica para ganar la elección presidencial y legislativa de Noviembre. A nivel presidencial las al menos cuatro candidaturas presidenciales de la centro izquierda (Enríquez-Ominami, Goic, Guillier, Sánchez) prometen facilitar la victoria de Piñera, y a nivel parlamentario sus correspondientes cuatro listas legislativas (Progresistas, Democracia Cristiana, ex Nueva Mayoría, Frente Amplio) prometen potenciar el número de escaños obtenidos por la derecha.

Las simulaciones electorales de Tresquintos muestran que incluso si todo sigue igual, la oportunidad sigue vigente. Es decir, en el escenario en que se repitieran las coaliciones de 2013, Chile Vamos aumentaría en cerca de 2% su presencia en la Cámara de Diputados. Pero de ahí en adelante toda división le es incrementalmente funcional. Si el PRO se asocia a los partidos remanentes de la Nueva Mayoría, Chile Vamos gana 2,4%; si el PRO se asocia al Frente Amplio, gana 5,7%; y si la Nueva Mayoría se divide en dos, gana 7%.

Al menos este era el auspicioso panorama para la coalición de derecha hasta hace un par de semanas, cuando comenzaron a trascender los rumores que podría haber una división en la coalición para la elección legislativa. Inmediatamente sonaron las alarmas, pues a simple vista suena como una estrategia contra-productiva, pues si Chile Vamos quiere ganar la elección ya se encuentra en el mejor escenario posible, y bajo cualquier lógica una división solo podría ser peor.

Las simulaciones de Tresquintos confirman esta idea. El hecho es que el peor de todos los escenarios posibles es precisamente el escenario en que Chile Vamos se divide. No solo es el único escenario en que pierden representación en el Congreso (disminuirían en 1,4%), pero además es el único escenario en que Chile Vamos cae bajo 40% del global, su piso histórico en el Congreso. Es decir, separarse no solo es una decisión mala, sino que es una decisión históricamente mala.

La pregunta, entonces, es por qué Chile Vamos considera la posibilidad de separarse ante esta sombría prospectiva. La respuesta está en los incentivos que algunos parecen ver en el nuevo sistema electoral proporcional moderado. Dado que los votos se distribuyen por lista y después por partidos (que en la práctica actúan como sub-pactos), los partidos grandes (UDI y RN) temen que los partidos pequeños (Evópoli y el PRI) les roben de escaños que normalmente ganarían.

Un ejemplo sirve para clarificar esta situación. Las simulaciones electorales para el distrito 8 (compuesto por los antiguos distritos 16 y 20) muestran que Chile Vamos conseguiría 3 escaños. Los primeros electos probablemente serían los dos titulares de la UDI (Lavín y Melero). El problema ocurre cuando se pasa a considerar el tercer escaño. Si Chile Vamos va unida, el tercero iría para Evópoli (probablemente Cruz-Coke). Pero si va separada, la UDI podría arrastrar al candidato de RN.

Si este ejemplo lo extrapolamos a todo el país se ve nítidamente por qué Chile Vamos perdería tantos escaños. La paradoja es que por un conflicto interno, donde la UDI y RN se buscan rascar sus propias espaldas, pierde todo el sector. Tiene sentido político, pues es atendible que los dos partidos tradicionales se quieran potenciar, pero no tiene sentido electoral, dado que si se considera el contexto político del momento (y no solo los incentivos del sistema electoral) es una elección particularmente favorable a ir unidos.

Hay bastante evidencia de que este es un camino que se está explorando con seriedad. El explosivo aumento de candidatos UDI y RN en las últimas semanas sugiere que los dos partidos tradicionales se están preparando para levantar su propia lista. De hecho, la lista de candidatos recopilada por Tresquintos sugiere que el total de candidatos de la UDI y RN (alrededor de 250) supera con creces el máximo legal posible por una lista (183).

Aún queda tiempo. Si Chile Vamos toma una decisión consciente, privilegiarán los resultados colectivos antes que a los resultados individuales. Están en un cruce histórico en que pueden ganar la elección con un contingente legislativo cercano a la mayoría. Si permanecen juntos, ganarán la elección presidencial y legislativa caminando. Si se separan, la decisión pasará a los anales de historia como la estrategia electoral más pobre de los últimos tiempos.

Simulaciones Electorales: Legislativas 2017

En este artículo presentamos nuestras simulaciones electorales para la elección legislativa de 2017. Las simulaciones se hicieron en base a los resultados de la elección de concejales de 2016. Usar estos datos tiene sentido porque es la elección que más se asimila a la elección legislativa, en término de efectos, dado que el alto número de escaños disponibles en ambas elecciones genera incentivos similares para los partidos políticos al momento de negociar sus pactos. También tiene sentido porque los partidos tienden a competir en más pactos que en otras elecciones y por lo tanto se puede desagregar los datos de manera más adecuada en anticipación a lo que se espera serán los pactos definitivos de las legislativas.

El primer paso para hacer estas simulaciones fue extraer los datos desde el sitio web del Servel (puedes descargarlas aquí). El segundo paso fue sistematizar los datos en un formato útil. En este caso: transformar la unidad de análisis (filas) de Mesa a Comuna. El tercer paso fue agregar el número de votos por cada pacto en cada comuna en el número de votos por cada pacto en cada distrito o circunscripción. El cuarto paso fue simular la elección en cada uno de los distritos y circunscripciones usando el número de escaños disponibles en cada unidad electoral y la fórmula electoral D’Hondt. Con se calcula el número de escaños por cada unidad electoral por cada coalición.

La siguiente tarea fue modificar esa simulación base, que inocuamente supone que las coaliciones que compiten se mantienen unidas e iguales que en la elección legislativa de 2013, para incorporar potenciales nuevas combinaciones de pactos que los partidos potencialmente podrían suscribir. Esto le da versatilidad a las simulaciones para que el lector pueda elegir el escenario que cree que es más verosímil. Esta plétora de alternativas además permite comparar cómo los distintos escenarios se comparan entre sí. Hasta el momento los escenarios (las distintas combinaciones de partidos para hacer pactos) que barajamos para las simulaciones son las siguientes:

  1. Nueva Mayoría (DC+PS+PPD+PR+PC+IC), Chile Vamos (EVO+RN+UDI+PRI), Frente Amplio (RD+PH+ECO+otros), Progresistas (PRO).
  2. Ex Nueva Mayoría (PS+PPD+PR+PC+IC), Democracia Cristiana (DC), Chile Vamos, Frente Amplio, Progresistas
  3. Ex Nueva Mayoría + Progresistas, Democracia Cristiana, Chile Vamos, Frente Amplio.
  4. Ex Nueva Mayoría, Democracia Cristiana, Chile Vamos, Frente Amplio + Progresistas.
  5. Ex Nueva Mayoría, Democracia Cristiana, Chile Vamos 1 (RN+UDI), Chile Vamos 2 (EVO+PRI), Frente Amplio.

Una serie de notas metodológicas sobre estas simulaciones (y en principio sobre cualquier otra simulación) son necesarias:

  1. Estas simulaciones solo se deben usar como una aproximación inicial a la elección legislativa, y no como un pronóstico definitivo de los resultados
  2. Estas simulaciones representan simplemente los resultados de la elección legislativa si la distribución porcentual de votos de la elección de concejales se mantiene inalterada
  3. Para que estas simulaciones se puedan usar como pronósticos hay que agregarles capas adicionales de información que permitan considerar probables factores intervenientes latentes
  4. Entre otras cosas, estas capas adicionales incluyen estimar factores como el peso individual de ciertos candidatos y distancias porcentuales para conseguir escaños de forma mecánica
  5. El peso individual de un cierto candidato implica que la distribución porcentual de votos de un pacto podría verse alterada significativamente si se consideran particularidades
  6. La distancia porcentuales implica que la distribución porcentual de votos de un pacto podría verse alterada si se considera la brecha especifica de los pactos para conseguir un escaño de forma mecánica
  7. Una vez inscritas las listas definitivas trabajaremos sobre estas capas adicionales, complejizando nuestros modelos, para acercarnos a una simulación metodológicamente mejor

Con esta breve introducción, y las notas metodológicas, abajo mostramos la simulación de los resultados de la elección por cada pacto, considerando los cinco escenarios mencionados arriba. Los datos con la distribución de escaños por cada distrito estarán disponibles en este sitio web a la brevedad. El análisis de los distintos escenarios está disponible en artículos publicados en este sitio web.

Pronóstico: Sánchez capitaliza sobre la caída de Guillier; Goic se estanca

Resultado:

Piñera=39,3%; Guillier=24,5%; Sánchez=11,4%; Ossandón=6,2%; Goic=3,8%; F. Kast=1,5%

Pronóstico:

Simulación:

Distribución:

Probabilidad de los siguientes escenarios:

  1. Sebastián Piñera obtiene sobre 40% de los votos: 35,2%
  2. Alejandro Guillier obtiene sobre 25% de los votos: 37,3%
  3. Beatriz Sánchez obtiene sobre 10% de los votos: 91,7%
  4. Manuel José Ossandón obtiene sobre 5% de los votos: 88,4%
  5. Carolina Goic obtiene sobre 3% de los votos: 91,2%
  6. Felipe Kast obtiene sobre 2% de los votos: 13,4%

Comentario:

Resumen. Beatriz Sánchez capitaliza sobre la caída de Alejandro Guillier; Carolina Goic se estanca. Esta semana la candidata del Frente Amplio aumenta en el mismo porcentaje en que el Senador disminuye. La candidata de la Democracia Cristiana no muestra variaciones significativas.

  • Sebastián Piñera (Chile Vamos, apoyo PRI, RN, UDI) sigue primero en la tabla. Cae levemente bajo la barrera de los cuarenta. Estimamos que podría obtener entre 35,8% y 42,8% de las preferencias.
  • Alejandro Guillier (Nueva Mayoría, apoyo PR, PS, PC, PPD) se mantiene en el segundo puesto, pero sigue una fuerte tendencia a la baja. Estimamos que podría obtener entre 21,2% y 27,7% de los votos.
  • Beatriz Sánchez (Frente Amplio, apoyo RD, MA, IA) se ubica en el tercer lugar de la tabla, y muestra un alza de más de un punto por séptima semana consecutiva. Estimamos que podría obtener entre 9,5% y 13,5% de las preferencias.
  • Manuel José Ossandón (Chile Vamos, ex RN) es el cuarto en el orden de preferencias. Estimamos que podría obtener entre 4,4% y 8,1% de los votos.
  • Carolina Goic (Democracia Cristiana, DC) se estanca en el quinto lugar. Estimamos que podría obtener entre 2,7% y 5,2% de las preferencias.
  • Felipe Kast (Chile Vamos, Evópoli) cierra la lista semanal en el sexto lugar, sin variaciones significativas. Estimamos que podría obtener entre 0,8% y 2,4% de los votos.
  • Nota. Todos los candidatos en carrera tienen un pronóstico propio, incluso los que no figuran en este reporte. Aquí solo se muestran gráficos para quienes han oficialmente confirmado su participación en primarias o primera vuelta, y obtienen al menos 1% de apoyo en las encuestas.

Postdata. Todos los datos y gráficos correspondiente a este pronóstico están disponibles aquí. La serie completa de pronósticos está disponible aquí.

La cohesión y redundancia de las primarias del Frente Amplio

Publicado en La Tercera

Beatriz Sánchez y Alberto Mayol son los dos candidatos más similares de una misma coalición en disputar una primaria desde el retorno de la democracia. Hubo claras diferencias entre Eduardo Frei y Ricardo Lagos en 1993, entre Lagos y Andrés Zaldívar en 1999, entre Soledad Alvear y Michelle Bachelet en 2005 (aunque finalmente se suspendió), entre Frei y José Antonio Gómez en 2009, y naturalmente entre Bachelet, Andrés Velasco, Claudio Orrego, y Gómez en 2013.

Esto lo sostengo basado en el delicado trato que tuvieron entre sí Sánchez y Mayol en el primer debate. Desde el comienzo, los dos candidatos mostraron un alineamiento extraordinario. Estuvieron de acuerdo en absolutamente todo. En pasajes, el debate pareció un sparring coordinado y diseñado para prevenir cualquier daño. Si hubo algún desacuerdo fue solo de matices y prioridades, pocas diferencias de forma y por cierto que ninguna de fondo.

Por una parte, la similitud entre los candidatos habla de la cohesión que existe en la coalición (lo que irónicamente contrasta con su carácter de “Amplio”), pues muestra que las ideas de fondo no varían a pesar del nombre del candidato. Algunos podrán interpretar esto como algo positivo, dado que aísla al Frente Amplio, y lo eleva por sobre el agresivo contexto político por el cual atraviesan todos los otros sectores políticos, sobre todo los tradicionales.

Por otra parte, la similitud ente los candidatos confirma la estrategia política y electoral del Frente Amplio. El carácter tenue del debate sugiere que los candidatos no están en las primarias para debatir, al menos no en el sentido tradicional, si no que están ahí para presentar las ideas del conglomerado. Más específicamente, no están en las primarias para elegir al mejor de los dos candidatos, están en las primarias para darse a conocer.

En principio no tengo ningún problema con esta estrategia, pues es una impecable táctica electoral. El desafió del Frente Amplio es precisamente darse a conocer, y qué mejor oportunidad para hacerlo que participando en primarias, donde además pueden generar un contraste crucial con su rival directo: los partidos de la Nueva Mayoría y sus candidatos presidenciales. A simple viste parece una decisión sencilla, que solo promete réditos.

Pero si lo anterior es correcto, que la participación del Frente Amplio en las primarias no es genuina, implica que están utilizando las primarias para un propósito para el cual no fueron diseñadas. Por definición las primarias son para elegir entre candidatos que representan distintas ideas de un mismo sector, y no para avanzar agendas políticas particulares. En esencia, el problema es que caen en la misma práctica que critican de los demás.

Lo anterior es una sutil diferencia y por ende mucha gente no verá el problema contingente en el trasfondo de las primarias del Frente Amplio. De hecho, esa sutileza es un engranaje central para que la estrategia funcione: que la gente no note la intencionalidad. Mi intuición es que los líderes de la coalición no dimensionaron la similitud entre los dos candidatos. Si lo habrían hecho, probablemente hubiesen optado por otra ruta.

La estrategia de las primarias solo funciona si es que hay al menos una apariencia de competencia entre los candidatos, aunque esta no exista en el fondo. Por eso era crucial que en el primer debate los candidatos rivalizaran entre ellos. Era esencial que Sánchez y Mayol confrontarán ideas y contrastaran programas para que mostrarán que la decisión de ir a primarias era genuina y no estratégica. Lamentablemente no fue así.

Si el debate hubiese sido más directo, confrontacional, y un candidato hubiese destacado más que el otro, hubiese sido una victoria rotunda. Pero el debate fue tenue, probablemente debido a la cohesión natural de la coalición. Pero eso es lo que transforma las primarias en redundantes. ¿Qué utilidad tiene ver a dos candidatos que repiten lo mismo todo el rato? ¿Cuál es la diferencia del primer debate con una presentación de un programa? La respuesta a estas dos preguntas es: ninguna.