El ministro verde oliva

Publicado en Las Últimas Noticias (versión extendida)

Roberto Ampuero encabeza la lista de sorpresas del recientemente anunciado gabinete. El novelista, ex Embajador en México y ex Ministro de Cultura del primer gobierno de Piñera no solo desordena el esquema tradicional de cancillería que ha existido desde el retorno a la democracia, sino que también sorprende por su controversial historia personal. Pero para muchos, lo llamativo no es tanto su carrera foránea a las relaciones internacionales como su inusual trayectoria política, en la cual pasó de ser empedernido militante comunista a símbolo de la derecha liberal.

En esta línea, el nombramiento de Ampuero representaría un claro esfuerzo por instalar una nueva política exterior. Su conversión ideológica serviría como testimonio del fracaso de la izquierda, y tendría como objetivo liderar la oposición local y regional al socialismo de una manera más activa y coordinada. Su nominación apuntaría a encontrar resonancia en otros gobiernos del vecindario, como en los de Mauricio Macri en Argentina y de Pedro Pablo Kuczynski en Perú, para darle un nuevo aire y tono a la resistencia.

Esta tesis toma fuerza si se considera el fervor anti-socialista de Ampuero. En sus libros “Nuestros años verde olivo” y “Diálogos de converso” queda claro su compromiso. En ellos fundamenta con creatividad y entusiasmo el carácter irreversible de su evolución política. Basta seguir sus cuentas en redes sociales para entender que su oposición a la izquierda es incontrovertible. Sus constantes críticas a líderes socialistas de Chile, desde Bachelet a Guillier, y de la región, desde Maduro a Mujica, son evidencia de su convicción.

Ahora bien, es perfectamente posible que a pesar de su entusiasmo, Ampuero adopte un estilo más templado. Es, por ejemplo, lo que pasó en 2004 cuando Ignacio Walker fue nombrado en el mismo cargo. Esa vez, uno de los primeros actos oficiales de Walker fue ofrecer disculpas al gobierno argentino por haber calificado al peronismo de “fascistoide”. Efectivamente, tuvo que pedir perdón, moderar su tono, y proponer las bases para un nuevo entendimiento. Solo entonces pudo debutar como Canciller.

Por ahora, la pregunta es si Ampuero continuará en su cruzada contra la izquierda o seguirá el ejemplo de Walker.

Posverdad y el Banco Mundial

Publicado en Las Últimas Noticias

Hace algunos días el conocido diario “Wall Street Journal” publicó un reportaje que sugirió que el Banco Mundial había manipulado los datos de un prestigioso ranking de negocios para intencionalmente perjudicar a Chile. El reportaje se basó en una entrevista a Paul Romer, el economista jefe de la institución, en la cual se deslizó la idea de que la intervención además tendría motivaciones políticas.

Pero la sorpresa vino tres días después de la publicación original, cuando el mismo Romer publicó una entrada en su blog personal, validando el reportaje, pero matizando que el efecto sería menor a lo inicialmente reportado. La entrada mostró números comparado el ranking de Chile con y sin la supuesta intervención, y sugirió que, si bien se hizo un cambio metodológico anómalo, no sería suficiente para infligir el daño imputado.

Y como si aquello fuera insuficiente, solo un día después, otra vez Romer, en línea con un comunicado oficial del Banco Mundial, publicó una segunda entrada en su blog personal, en la cual rechazó de forma tajante su entrevista y descartó cualquier manipulación intencional de datos con fines políticos. Para legitimar esta tercera versión, Romer y el Banco Mundial se comprometieron a realizar una revisión externa de los indicadores.

En suma, en solo cinco días hubo tres versiones del mismo asunto. La versión del diario contrastó con la versión del blog la cual a su vez contrastó con la versión del comunicado. Cabe preguntarse ¿cuál de las tres versiones es la verdadera?: ¿fue una intervención intencional, como sostiene el reportaje?, ¿fue un desaire de Romer, como confiesa el propio economista?, o ¿fue un desacierto del reportaje, como sugiere el Banco Mundial?

Lamentablemente no hay una respuesta inmediata a estas preguntas. Habrá que dejar pasar un poco de tiempo para dar una respuesta inequívoca. En efecto, a estas alturas darle solución al problema solo revelaría un sesgo de selección. Además, luego de toda la confusión, escoger una versión como verdad cuando cualquiera de las tres sigue siendo perfectamente posible, de poco serviría para resolver la pregunta de fondo.

Lo óptimo en casos como estos, donde hay mucho ruido y poca señal, es adoptar una aproximación científica, y mirar la evidencia antes de escribir la conclusión. En esa línea, solo queda esperar la revisión externa para saber si efectivamente hubo manipulación de datos o no. Tomar un bando ahora solo introduciría más problemas, pues generaría más dudas sobre el lugar de Chile en el famoso ranking.

Creer que hay una conspiración en contra del país es tan fútil como pensar que no hay absolutamente nada tras el reportaje de uno de los diarios más influyentes del mundo. Hoy, en un escenario de posverdad, donde muchos inventan versiones ficticias para instalar verdades propias, urge ciencia y serenidad. En este confuso episodio, faltó reflexión y pausa de todos los involucrados.

 

¿Por qué Bachelet coopera con Piñera?

Publicado en Las Últimas Noticias

Dicen que el periodo que transcurre entre la victoria del candidato presidencial y su arribo a La Moneda es cuando más poder logra ejercer. Quizás por eso es que todos los ojos están puestos sobre Piñera, quien en estos momentos prepara su segunda instalación. Desde su sede en Apoquindo 3000 diseña el modelo de gobierno que instalará y recluta a las personas que lo acompañarán.

Las últimas señales de su campaña presidencial dan para pensar que su segundo gobierno será más centrista y moderado que el primero. Su promesa de no tocar la gratuidad universitaria, e incluso ampliarla en algunos casos, y su sugerencia, más discreta, de evaluar una AFP estatal, conducen a pensar que podría haber más líneas de continuidad que las esperadas con el gobierno que sale.

Pero quizás una de las señales más poderosas del traslado de Piñera hacia un espacio de consenso es el modo con que ha conducido la primera parte de la transición. Las reuniones bilaterales con los ministros de Bachelet sugieren que al menos existe la intención de entender de buena manera el trabajo que se ha realizado. La sola intención de comprender dónde están las debilidades y las fortalezas del gobierno de primera fuente es un hecho valorable.

El modelo consociativo de la instalación de Piñera contrasta de forma brusca con la de Bachelet en 2014, cuando su círculo cercano se encargó de sustituir de forma categórica a los ministros salientes. En esa instalación, predominó el modelo de la retroexcavadora, propuesta por el Senador Quintana, donde el objetivo de reemplazo tomó precedencia por sobre la idea de renovación.

Las reuniones bilaterales de Piñera son una buena idea porque muestran un espíritu de cooperación. El dialogo y el consenso brillan en tiempos donde predomina la sospecha y el desprestigio. No solo simbolizan un esfuerzo por generar lazos de largo plazo en temas estructurales, pero además sirven para reforzar la idea de que el gobierno que se instala está al tanto de lo que viene.

Pero el mérito no es solo de Piñera. Bachelet parece haber revertido su opinión sobre los beneficios de la instalación unilateral. Hoy, la Presidenta también colabora activamente para que el camino sea menos pedregoso. Facilita e incentiva la colaboración de sus ministros y subsecretarios con Piñera. Al parecer entendió que el dialogo y el traspasó pacifico son un bien común y transversal a la ideología política.

Esta cooperación a nivel institucional es positiva. Pero también hay que sacar cuentas alegres de la colaboración de referentes, como el ex ministro de Hacienda Rodrigo Valdés, quien tras su reunión destacó los méritos del ejercicio bilateral. En definitiva, mientras que Piñera y Bachelet colaboraran en lo estructural, hay una buena disposición de un arco mucho más amplio de gente, que le dan un tono positivo al cambio de mando.

El éxodo de Mariana

Publicado en Las Últimas Noticias

Finalmente se concretó la anticipada renuncia de Mariana Aylwin a la Democracia Cristiana. Después de varios meses remando en contra la corriente, la emblemática Diputada, Ministra e hija de ex Presidente oficializó su salida junto a otros treinta camaradas. La gran pregunta es qué significa esto para la DC.

Algunos sostienen que, en comparación a otros episodios similares, no significa mucho. Dicen que no sería más que un invento de los medios de comunicación y los propios miembros de la facción Marianista, y que a la larga no tendría mayores consecuencias para el sistema político o para el partido.

Otros sostienen que es una situación grave y que podría ser el presagio de un derrumbe mayor, pues no solo coincide con un momento de alta vulnerabilidad teórica, por estar fuera de un paragua coalicional, pero además con un momento de alta vulnerabilidad práctica, por la reciente paliza electoral.

El principal punto de comparación es la expulsión del emblemático Senador DC Adolfo Zaldívar en 2007. Luego de ser acusado de colaborar con el gobierno de Sebastián Piñera, el Tribunal Supremo votó a favor de su salida. Pero inesperadamente, y en símbolo de protesta y solidaridad, renunciaron 5 diputados en ejercicio.

Si se evalúa por peso electoral, pareciera que la salida de Zaldívar causó más daño al partido. Pero si se considera el peso simbólico de las figuras que acaban de renunciar, y la incertidumbre por la cual atraviesa el partido, la salida de Aylwin parece ser al menos equivalente en gravedad.

Es verdad que Zaldívar y los cinco diputados que lo siguieron dañaron a la DC. Pero lo hicieron cuando el partido estaba atravesaba por un buen momento. En contraste, el éxodo de Mariana no solo conlleva la salida de cuatro ex ministros, sino que lo hace en medio del peor momento histórico del partido.

Ahora bien, más allá de preguntarse si la salida de Aylwin es mejor o peor que la de Zaldívar, lo cierto es que la DC pasa por un mal momento. Si la salida es más o menos grave, es irrelevante: una salida de esta naturaleza nunca es buena. La renuncia de Mariana y su lote no debe ser tomado a la ligera. Por eso, cabe preguntarse qué pasa en la DC que va de mal en peor.

La primera señal de malas decisiones fue cuando la DC abandonó la coalición que ayudó a fundar y formó parte por más de veinte años. En retrospectiva no tiene sentido haber buscado la vía propia, con Carolina Goic como abanderada presidencial y una lista parlamentaria completa, en un escenario políticamente complejo y electoralmente adverso.

Y como si ese traspié no hubiese sido suficiente, tampoco ayudó a que la presidenta de facto Carolina Goic y el presidente subrogante Matías Walker, renunciaran a la directiva días después de perder la elección. En un gesto noble pero equivocado descabezaron al partido en menos de una semana, dejándolo sin armas para enfrentar una crisis como la actual.

Por lo pronto, la tarea inmediata del partido es prevenir una fuga mayor. La directiva transitoria debe mandar señales de estabilidad y normalidad, para prevenir la salida de otros camaradas que consideran emigrar. Pues hay varios interesados en fichar a los renunciados, desde el gobierno de Piñera hasta el proyecto político de Andrés Velasco.

Los tres gabinetes de Piñera

Publicado en Las Últimas Noticias

La contundente victoria de Piñera en la elección presidencial refleja el excelente momento por el cual atraviesa la derecha. Los dos triunfos consecutivos de Piñera como abanderado del sector, en 2009 y 2017, son solo comparables al éxito electoral que tuvieron los conservadores en el siglo diecinueve.

Lamentablemente, el registro también sirve como recordatorio de la inhabilidad endémica de la derecha para posicionarse de forma estable como alternativa de gobierno. Desde esa perspectiva, las dos victorias de Piñera se entienden mejor como excepciones a la norma que como otra cosa.

Por eso, más allá del éxito inmediato del gobierno, uno de los grandes desafíos de Piñera debe ser dejar una derecha más moderna, competitiva y estable que la actual, con capacidad de perpetuarse en el poder. Y una de las claves para lograrlo está en el diseño del equipo de gobierno.

Si la derecha gobierna con los mismos de siempre, de la misma forma de siempre, ocurrirá lo mismo de siempre: le traspasará la banda presidencial al la izquierda. Pero si Piñera corrige los errores de su primer gobierno y anticipa correctamente el escenario que viene, el avance será tremendo.

En esa línea, la confección de su primer gabinete será una potente señal de lo que Piñera busca hacer con la derecha a nivel estructural. Considerando los aciertos y errores de su primer gobierno, y los desafíos políticos y legislativos que vienen, hay tres tipos de gabinete por los cuales podría optar.

El primer tipo de gabinete se ajusta al modelo de Apoquindo 3000, el icónico edificio ubicado en Las Condes desde donde Piñera conduce sus negocios y campañas electorales. Este gabinete estaría inclinado a favorecer a familiares y amigos en la repartición de cuotas de poder. Sería el gabinete de la élite, de los hijos, primos y sobrinos.

Un segundo tipo de gabinete revive las notorias chaquetas rojas, emblemáticas prendas asociadas a la instalación del primer gobierno de Piñera. Estaría conformado por ingenieros y técnicos, de los cuales la mayoría vendría del mundo de los independientes. Sería el gabinete de los administradores, de los Golborne y los Mañalich.

El tercer tipo de gabinete recurre a insumos más tradicionales, con políticos de carrera en la primera línea. Estaría compuesto por militantes de base. Sería parecido al gabinete que entró en el segundo tiempo del primer gobierno de Piñera. Sería el gabinete de los negociadores políticos, de los Allamand y los Ossandón.

Si Piñera quiere construir una derecha más moderna, competitiva y estable que la actual debe optar por el tercer tipo de gabinete. Naturalmente se tendrá que combinar de algún modo entre los tres, para no excluir a cercanos e independientes, pero la señal a favor del gabinete político debe ser nítida.

Piñera debe escuchar la voluntad del pueblo y también aprender de sus errores. Debe descartar al gabinete de la élite por estar en directa contraposición con la sensación generalizada de corrupción y nepotismo en política, y debe hacer lo mismo con el gabinete de los administradores por haber fracasado rotundamente en su primer intento.

El gabinete político es la mejor entre las tres alternativas, considerando que el éxito inmediato de la coalición de derecha necesariamente pasará por la negociación política, desde desarticular potenciales movilizaciones a conseguir votos claves en el Congreso. Tareas difíciles para un gabinete de élites o de administradores.

El gabinete político también es atractivo porque si Piñera opta por una formación titular trans generacional podrá potenciar a la cantera de su sector. Contar con una alternativa de recambio es fundamental para cualquier proyección electoral. Excluir a los jóvenes del diseño inicial sería un craso error.

Ideas sobre el centro

Publicado en El Mostrador

Uno de los grandes perdedores de la elección fueron los partidos de centro. Tanto el partido tradicional (DC) como los partidos nuevos (Amplitud, Ciudadanos) sufrieron sendas derrotas. Los resultados muestran que (1) la DC pasó de ser el segundo partido más grande del sistema a una fuerza de cuarto orden, y que (2) Amplitud y Ciudadanos fracasaron como alternativa de renovación. Hoy el centro brilla por su ausencia: mientras que la DC debate cómo salir de su crisis post-electoral, Amplitud y Ciudadanos buscan no ser disueltos por el Servel.

Sigue leyendo

#ApuestasTresquintos #SegundaVuelta

A pedido del público, damos por iniciada la segunda tanda de #ApuestasTresquintos.

¿Qué son las #ApuestasTresquintos?

Son juegos de predicción de resultados electorales de los usuarios que son parte de nuestra comunidad en redes sociales.

Sigue leyendo

Endosos 2017: de Arica a Magallanes

En este artículo doy a conocer mis preferencias electorales para la elección presidencial y legislativa de 2017. La idea es poder transparentar las ideas motores que me motivan políticamente y que podrían sesgar mis interpretaciones como analista. Para algunos lectores los nombres que daré tendrán perfecto sentido. Para otros serán un factor de confusión.

Por: Kenneth Bunker

Sigue leyendo

Manual Tresquintos

El Manual Tresquintos es la recopilación en más de 120 páginas de información de todos los estudios e investigaciones que realizamos durante el ciclo electoral de 2017.

En el Manual Tresquintos podrás encontrar todos nuestros pronósticos presidenciales y legislativos de septiembre a noviembre. Además de un análisis exhaustivo de la proyección de cada circunscripción y distrito, así como también la explicación detallada de nuestro método para realizar esta simulación.

Sigue leyendo

Fichas: simulación legislativa, noviembre 2017

La simulación legislativa es una proyección de los potenciales resultados de la elección de senadores y diputados.

¿Cómo la hacemos?

  1. Utilizamos la distribución de los resultados de las elecciones a concejales de 2016.
  2. Tomamos en cuenta el número de escaños disponibles en cada circunscripción y distrito para calcular el umbral mínimo de votos necesario para ser elegido.
  3. Consideramos evidencia anecdótica sobre fortalezas y debilidades de caudillos locales y candidatos independientes.

En las fichas se muestran los principales pactos, sus pronósticos y sus márgenes. El margen inferior indica el mínimo de escaños que anticipamos podrían conseguir y el superior indica el máximo. El total del margen superior indica los candidatos que son competitivos.

Sigue leyendo